ALFA

Comienzo este cuaderno de bitácora de mi inmenso oceano de pensamientos, el cual será no solo incendiario, molesto, y más que polémico para aquell@s que recibiran la leña justa y adecuada aunque no tengan más “mono” que acudir a diario a santiguarse  antes de enfrentarse bien temprano a leer  este blog digital con su cuerpo y alma en vilo. Enciendo la tea “incendiaria” sin temblarme, ni la voz, ni la mano, ante esta responsabilidad ulpiana y robesperriana. He querido dar comienzo con este lábaro humilde y a la vez ariete eficaz contra la mentira entronizada que va dar y repartir a tod@s por todas partes y sin excepción. Aquell@s que velada o abiertamente se han considerado enemigos mios sin yo tenerlos nunca como tales.   Quiero dar apertura solemne a esta puerta sacrosanta a la verdad, única y sola de mis pensamientos, mis sentimientos y mis conocimientos. No estaré yo solo ante este caminar a la trinchera, pues tras de mí ocuparán la “sagrada cátedra” de la rama verde, que muchos han de temer que lez azote incluso sin mediar palabra. Algunas cátedras llevarán el insigne e inmarcesible nombre de personajes que traerán de nuevo el memorable recuerdo de las “viejas luchas”, como dijo el memorable politico Dr. Ricardo Balbín. La primera cátedra quedará desde hoy inaugurada. Será la que lleve por titular perpetuo el invicto nombre de Encarna Sánchez y que ocupará en proximos dias alguien de cuyo nombre no puedo acordarme aun  por el bien de la política y el periodismo societario etc… Otra insigne cátedra recibirá el nombre de Ubertino da Casale que estará destinada exclusivamente a la iglesia cátolica y que aun queda por cubrir con un buen hacedor y meritorio leñero catedratico,que irá unida a la cátedra de honor titulada con el nombre de Girolamo Savonarola. Así una gran legión de cátedras al servicio de la verdad pura y dura. Como dijo Evita; “…quien quiera escuchar que escuche y quien quiera seguir que siga...” !Y escucharán y seguirán …no lo dudeis! Un diario no solo de nuestro vivencialismo auténtico, si no de nuestro ideario al servicio de la monarquía de las letras españolas, y de las artes en todos sus órdenes. Será biografia puntera de l@s más grandes, historia auténtica y viva. Los pocos que me conocen saben cuanto atesoro y lo que estoy dispuesto a poner en juego en muchos campos… Como bien dice mi amigo Jaime Peñafiel: “Valgo más por lo que cayo que por lo que cuento”. Y con una norma increbrantable para mi mismo y mis leñeros: “Antes la muerte que la fuente”. !No vamos a dejar títere con cabeza!     Una crónica insolente e incandescente  muy  en su punto, que abarcará tanto del ayer y del hoy. !Que menos! Mi habitual “CHISPA ROSA” será un varapalo a famosos de tercera división y  claro está de primerisima fila. No pretende ser tan solo, una costante y continua china en el zapato de la “mafia rosa” entronizada en las altas esferas de los medios. Ocupados hoy por “usurpadores” y “satrapas mediocres” convertidos en “medio autoridad” , aduladores fracasados, sofistas y manipuladores sin escrupulos e indolentes esbirros del plató facil y traicionero por un puñado de $. LA LEÑA no tendrá ni misericordia, ni piedad con la mentira y sus actos de injusticia. Estará buscando a todo trance la verdad que irá sigilosamente abriendose camino descubriendo la LUZ DE LA RAZÓN iluminada por esa leña cortada a duro golpe de mi hacha afilada desde tiempos en “ACORRALADOS“. Aquí mediré la grandeza de la hormiga y la pequeñez del monarca. En esta lucha tan solo caeré derrotado ante lo mínimante pequeño y me sublevaré sin miedo ante la hipocresia de los autoproclamados “grandes” constituidos en compadreo con su séquito de palmeros indolentes instaurados como voceros “autorizados” en nuestra descompuesta sociedad débil y aborregada. No habrá ni paños calientes, ni protocolos, ni sutilezas como bien decia aquel caballero de la triste figura, que recorriera mi tierra con su locura bendita. En roman paladino; como solia decir con toda la valentia del mundo, mi gran amiga Encarna Sánchez: “!Temblad pedazo de sinverguenzas!” Liberto López de la Franca

EL 23 y 24 F-  LOS GOLPES DE ESTADO

EL REY, PILAR URBANO  

Y SU  “SUPUESTO” ELEFANTE BLANCO

He conocido y tratado para mi suerte o intensa experiencia algunos de los personajes directos involucrados en el histórico intento de golpe del 23-24 F. Mal llamado o denominado como  “Golpe de Estado”. Para mí un Golpe de Estado fue lo ocurrido del 12 al 14 de abril de 1931. Lo del 23 F fue una intentona de golpe de gobierno. Desde el mismo Antonio Tejero, en casa del suegro del actual Ministro de Justicia, pasando por el coronel  José Ignacio San Martín, el general Miláns del Bosch, el general Sabino Fernández Campo, el general Gabeiras, el comandante Pardo Zancada, -este último asistió a la presentación de mi libro Alfonso XIII visto por su hijo, el ministro Rodríguez Sahagún, el Presidente Adolfo Suarez, el Presidente Leopoldo Calvo Sotelo, el general Juste,  y así un sinfín de personalidades , a las cuales siempre he preguntado y directa y sin tapujos acerca de su parecer al respecto; vinculo, protagonismo y otros sucedáneos. Algunos respondían con su silencio que era para mí muy sonoro. No he visto ni leído el libro de Pilar Urbano. Ni siquiera puedo emitir un juicio sobre el mismo, y no pienso hacerlo hasta que no lo tenga en mis manos, lo lea contraste meticulosamente sus fuentes y vea a golpe y olfato de investigador, biógrafo e historiador que es este leñador con cayos en mis manos de tantos árboles cortados a fuerza de golpes en muchos estados. En mi extensa biblioteca tengo todos los libros que hasta la fecha monográficamente se han editado sobre las tramas de 23-F, monográficos, testimoniales, documentales, referenciales, autobiográficos, y que la habitual leñador no voy a referencias pues sería un 23-F, más que un leñazo cotidiano de este blog. Y quiero ver que aporta de nuevo mi compañera escritora y periodista. Al hilo de lo dicho, es cierto que nadie desea ni quiere ni decir la verdad, ni hacer valer la misma a todo trance sobre el 23-F.  La España de aquel entonces estuvo al borde de una guerra civil, y no fue precisamente por culpa de  los militares. Las únicas claves que pudieran abrir la puerta del tortuoso  laberinto golpista se las llevaron a sus respectivas tumbas  Miláns del Bosch, Sabino, Armada y algunos  otros más… Como se llevaron y desaparecieron las cintas grabadas por TEPOL en Gran Vía 24, con todas las conversaciones entre los distintos personajes principales y secundarios de aquel golpe o autogolpe de timón, incluidas las del Rey.  Solo se conocen y no se sabe cómo llegaron a la luz pública las que mantuvieron García Carrés y Tejero.  ¿Porque no las demás? Han muerto ya personajes más secundarios como Santiago Carrillo y  Blas Piñar en este último bienio pasado, los cuales me contaron personalmente datos de interés para las claves perdidas del 23-F. Todo se va acompasado con  la desaparición de personajes de primera magnitud de un hecho histórico que a cada golpe del tiempo se está más cerca de la verdad. Viven para la suerte de la historia aun  personajes de trama del 23-F como Antonio Tejero, Pardo Zancada, Felipe González,  José Bono,  Landelino Lavilla, y otros tantos…que pueden arrojar su leña al fuego y no lo hacen. ¿No es hora ya de que cacaren las verdades de aquella conjura de necios en aquel día de infamia y mentiras? Lo poco que conozco a la Urbano, sé que no se tira al ruedo si no tiene muleta para torear. Y si la opucense tiene trastos para matar, más vale que los saque pronto pues el miura que se le viene encima puede darle una cornada mortal. La peor de todas las cornadas que puede recibir un periodista de la trayectoria de la biógrafa de jueces destronados, reinas tristes, e investigadora de cospiranoillas.   Aun tiene vigencia y convulsiona a España nuestra  medio monja, jalbegada de un lenguaje progre y juvenil, circundada de un tic automático y monótono de girar sus puños apretados como una motera engreída, a la hora de ser entrevistada para la televisión. Con un rostro acartonado  y su figura de  bolígrafo escuálido con peluca tiene a las beatas roepenas informadas y a los burócratas cabreado como mosca cojonera zarzueleña que da leña. A su edad, la cornada del descredito puede ser tan mortal que defenestraría toda su larga y convulsa trayectoria profesional que a nadie dejó indiferente, más aun a los jóvenes que crecimos con su libro La Reina, sobre la mesita de noche. Y puede ser que si fracasa en el intento no vea amanecer y si atardecer sus días de gloria y juntalineas de la adulación en almibar o desafección en caldo de vinagre como las berenjenas e Almagro. Sobre el Elefante Blanco, yo veo muy negro que aun pueda dar el nombre y que la Urbano tenga un “par” para soltar las pruebas que dice tiene.  Aun así, si fuera todo una mentira y otra algara editorialista como la que montó con la Reina Doña Sofía, no sería una hazaña de sus ingenios, sino una DESMEMORIA, una INDIGNIDAD y una GRAN CONTRAURBANIDAD  queque atente directamente a los PILARES de la HISTORIA, la VERDAD y a nuestra CIUDADANIA. Un durísimo GOLPE de ESTADO y muy bajo a la memoria de SUAREZ y muy alto a la persona del REY. Liberto López de la Franca

LA HOROSCOPIA .  !LA GRAN ESTAFA AL ALZA EN TIEMPO DE CRISIS!

En su presunto papel de árbitro del universo, el hombre antiguo intentó apriscar los astros como oveja, sobre el telón de fondo de su óptica terrestre. Divinizó a unos, mitificó a otros, y, hasta el alcance de su vista, enjauló a los más en siluetas tan ramplonas, que, aun sabiendo sus nombres y emplazamientos como constelaciones, no logramos imaginarlas en el más diáfano cielo estrellado. Basados es un astrolatría, desde los caldeos hasta los mayas pretendían contar con los rutilantes ejércitos celestes en sus decisiones de trascendencia, y así declaraban guerras injustas como condenaban a inocentes. La propia Roma, vanguardia cultural de aquel viejo mundo, veía en los astros efluvios decisivos para el destino humano, y hasta el egregio Horacio -en una de sus preciosas odas, pulidas a lima- previene a su magnánimo amigo Mecenas contra el influjo del “tremebundo  Escorpión, el más funesto signo en la hora del nacimiento”. Cierto que en los albores de la ciencia la astrología fue  a la astronomía lo que la alquimia a la química, y no hace mucho todavía algunos monarcas y dictadores se rodeaban de magos y adivinos. Pero hoy, cuando la astronomía descuella como ciencia de futuro ambicioso, su rancia hermanastra sigue anclada en la ciega credulidad de sus adeptos, fomentada hábilmente con el misterioso del mundo sideral. Y mientras la primera sale al cosmos en busca de los astros, la otra, gratuitamente, pretende subsistir sin creer en sí misma, y manejarnos desde el sillón de casa como si los tuviera amaestrados; y baraja ascensos y descensos de Júpiter o de Venus como cambios bursátiles del dólar  o del euro. Zodiacales, o no, las constelaciones son meros grupos de estrellas desde la perspectiva terrestre; pues tal como nos parecen tangentes dos montañas lejanas con amplios vallesintermedios, así entre astros aparentemente vecinos suelen mediar distancias inmensurables. También siguen siendo fuentes horoscopicas los planetas perceptibles a simple vista, soslayándose todavía no solo la influencia de los demás sino la de millones de estrellas y potísimos soles que pueblan los espacios cósmicos. Pero lo más chocante es que tal influjo no estriba en las propiedades físicas del influyente –lo que sería ciencia positiva- sino más bien en atributos mitológicos de su epónimo. Así Júpiter deberá dar grandeza y mando, Marte fuerza y lucha y Venus belleza y placer a sus puestos patrocinados. La precesión equizonial según la ciencia, va desplazado a la constelación de Aries, clave oficial de las estaciones; la cuña sutil de Ofiuco está invadiendo la Eclíptica entre Escorpión y Sagitari; el equinoccio vernal cae ya más el Piscis  que en Aries; el solsticio estival más que en Gémini que en Cáncer; los signos zodiacales se proyectan ya fuera de sus respectivas  constelaciones homónimas… En fin, que habrá que diseñar nuevas figuras celestes, o añadir más signos zodiacales (y adiós, horóscopos mensuales). O dar de una vez el golpe de gracia a la trasnochada y fatua horoscopia. Porque la más ingenua credulidad vacila cuando dos predicciones del mismo día en sendas revistas son distintas y aun contrarias o al creso  y al inope se les predice por igual la ruina o la fortuna, y al niño y al anciano amores y negocios. Para colofón ni siquiera  el nomenclátor suele ser correcto, ya que peces en latín es PISCES (no Piscis), gemelos se dice GEMINI (no Géminis) y Tauro es TAURUS, y en castellano TORO. Salta a la vista lo absurdo de dividir la humanidad en doce lotes consortes, dando a cada uno, de más de 600 millones de personas, un futuro idéntico (sin que importe sexo, edad, raza, lugar, oficio, cultura, capacidades físicas, costumbres o circunstancias) cuando ni dos gemelos uniovulares suelen tener la misma vida y suerte. SE replicará que el autentico horóscopo emana de la posición  de los astros (¿Cuántos y cuáles?) en el mismo instante del nacimiento; pero, aparte de que casi nadie podría concretar su momento natal, pues hasta los datos de nuestras de nacimiento en algunos casos son erróneos en horas, día o año. Hoy cualquier obstenetra  tiene en sus manos adelantar o retrasar un parto en horas y aun en días, lo que decidiría fatalmente el futuro del ser naciente. Parece más lógico basarse en el momento preciso de la concepción cuando la nueva célula humana comienza su existencia como individuo; pero eso sería pedir peral al pobre olmo que no puede darnos más provechosa sobra en verano. Son capa de cultura esotérica, con recuadros de prensa y signos zodiacales va incubándose una epidemia perniciosa. ¿Qué hará el hombre llano que lee una revista: “ojo con tu amor”, o “Cuidado con ese amigo”? Y el indeciso a quien se advierte: “Desecha ese proyecto”, o el pusilánime al que cual se le previene: “Suspende ese viaje” cuando ya tiene el billete en su poder.  El más romo sentido común rechaza sobre plano tales patrañas sin base racional pues ya hace siglos que, al probar Copérnico  que la tierra no es un meollo del universo defenestró radical y estrepitosamente a los astrólogos de por vida. Porque si la meteorología, con instrumental de precisión y observatorios espaciales se equivoca a veces ¿Qué diremos de estos vaticinios caseros, aunque de ambigüedad adaptable a cualquier situación, evento o contingencia? Solo la ignorancia, la soberbia o la osadía humanas revestidas de estafa económica pueden pretender implicar al cosmos en el destino individual de cada menguado inquilino de la tierra. Tan necia, zafia y peligrosa comercialización del futuro está pidiendo el frenazo moral, intelectual y social , pues bastantes problemas tiene la vida actual para complicarla  aun más con supercherías.  ¿Quién compensará al que inducido por un horóscopo pierde el cariño, la paz, o la fortuna? Claro que si oímos: “Déjame esa revista o ese periódico, o voy a mirar en internet  o a ver la televisión  a Esperanza Gracia a ver qué me pasa hoy o me ocurre mañana” , sabemos que no lo dice un Einstein o un Newton; pero la prensa y la televisión sensata  y deshonesta  -asesora al lector o al telespectador sencillo- en vez de difundirlo, debería negar sus páginas a tan absurdo fatalismo y cerrar sus platós a estafadores telefónicos y vendedores de mentiras, que siembran en la sociedad el miedo y la incertidumbre a los pies de los mismos, que hacen sagrado  e infalible tales garrulerías para abultar así día a día sus cuentas bancarias. Y cabe preguntar: ¿Si alguien fuera capaz de saber o predecir el futuro –el cual siempre está en movimiento- , necesitaría afianzar el suyo propio en la simplicidad de los ignaros., cuando hay loterías, quinielas, minas de oro, bolsas petrolíferas, galeones sumergidos, especulaciones bursátiles, y tesoros ocultos…? No solo la ciencia, la ética y la lógica, sino hasta tres grandes religiones monoteístas  las condenan tajantemente todas estas prácticas de sortilegios con pasaporte a ninguna parte., o mejor dicho a la propia mala fortuna., de todos estos videntes  y futurólogos, cuyos naipes, dados, bolas de vidrio, aves, vísceras, o estrellas ofrecen menos base probatoria que el empirismo del coprólogo tribal de las selvas más remotas. Nos dicen desde niños que solo  Dios conoce el porvenir, y de mayores comprendemos que únicamente no pueda haber futuro para el Presente Eterno. Pero cualquier caso y como elemental medida de cautela ¿no será más prudente admitirlo así, que hacer el juego a tantos  zahories, mistagogos  y truchimanes como surgen, viven y medran  con ello en nuestro cambalachero mundo actual?

Liberto López de la Franca

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ONOMATOFILIA CASTELLANA EN LA ESPAÑA DE HOY

Desde sus orígenes escritos nuestro idioma se llama castellano, y nadie dice que Mio Cid  o  Calila  estén escritos en español. El Rey Alfonso X El Sabio 1221-1284 ya ordena “fablar e escrebir castellano drecho”. Y en el año del descubrimiento, Nebrija llama castellana la primera gramática escrita de una lengua romance. Al desbordar España los antiguos diques geográficos, también hablaba gallego, vascuence, valenciano, catalán, sefardí, árabe, extremeño y otras lenguas; pero nuestros héroes de cualquier región solo paseaban por el mundo, a la sombra de sus airones, la que juzgaban hechura y propiedad de todos, y unívocamente llamaban castellano. En el siglo XVI, Juan de Valdés, en Nápoles dedica al castellano su Diálogo de Lengua; en el XVII, Mateo Alemán imprime él mismo en México, su Ortografía Castellana, mientras aquí en España son  alumbradas las obras del humanista manchego Bartolomé Ximénez Patón, en su Epitame de Ortografía Castellana, así como Observaciones de la Lengua Castellana; en el XVIII, Forner escribe Exequias de la Lengua Castellana; en el XIX las obras de los filólogos Bello y Cuervo machacan castellano: en el XX, mientras Cejador publica en Nueva York Historia de la Lengua Castellana, Fortoul Hurtado publicó allí también Dificultades de la Dicción Castellana; y así siempre y hasta hoy: castellano. ¿Por qué, pues, y desde qué autor, obra o fecha ha de adoptarse un nombre excluyente de regiones y países que vienen usándolo desde hace siglos? Nadie llama italiano al latín, que ya hablaba el Lacio cuando  la nación Italia no existía. Y si de las dos lenguas que han venido polarizando el mundo una se llama inglés, por hablarla Inglaterra mucho antes de haber Reino Unido, y otra ruso, por ser muy anterior a la Unión Soviética, el castellano con prioridad de siglos sobre la nación Española, tampoco puede ni debe renunciar a su venerable y magistral nombre. En este apartado aconsejo leer y disfrutar de la colosal obra de mi meritorio, recodado amigo y anciano profesor Enrique Iniesta Coullaut-Valera, titulada: España o las Españas debate con Blas Infante  de la Editorial Comares, Granada 1998. Publicación esta única en su género, y en su calidad histórica y lingüística. Lo natural es que las lenguas mundiales lleven la impronta de las zonas geográficas que las alumbraron, porque el inglés es ya tan yanqui o australiano como británico, y el castellano tan chileno o mexicano como español. Así lo entienden hablantes, escritores, oradores, y lingüistas de España y de fuera de ella, y –sobre todo para un español- es de mera ética pensar que las otras respetables lenguas de España también son españolas. Si las excluimos del españolismo ¿por qué extrañar que sus hablantes reaccionen excluyéndose de la españolidad? Tertuliando por tierras de la Mancha, por donde Don Quijote recorriera su locura bendita, tierra amada y querida -por ser la patria de mis mayores y el lugar sagrado donde yo nací, viví mi infancia y adolescencia- impugnaba en mi presencia un doctor chileno: “¿Sólo español? ¿Es que mis abuelos hablaban chino?” Y remataba un ilustre catedrático de la “Atenas de América” –así denominaba Miguel de Unamuno a Santa Fe de Bogotá-: “El castellano es tan nuestro como de ustedes, pues también eran antepasados nuestros de aquende y allende el mar de los que lo formaron cultivaron y enriquecieron”. Y tenía razón el chileno y no digamos nada del profesor colombiano. Y lo confirmó Puerto Rico, que después de casi un siglo de imposición idiomática inglesa, otorgó al castellano la exclusividad de la lengua oficial. Brasil va por los mismos pasos. Aquellos jóvenes países presentan hoy valiosas plumas nuevas y desconocidas por los españoles; y es más de admirar su fervor en defensa del idioma común, cuando en algunos de ellos todavía hablan sus lenguas autóctonas millones de individuos. En tierras de tan diversas ascendencias étnicas, lo de “Madre Patria” no suele ser más que bella expresión de un fino cumplido. La palabra español les pesa como plomo, y en el mejor de los casos se nos llama gallegos a los españoles, sin distinguir si cerramos las oes, escupimos las cetas, abrimos las aes, rajamos las jotas, aspiramos las haches o sorbemos las eses, con nuestras respectivas fonéticas regionales. En los legajos polvorientos de América, tradiciones caseras y consejas populares, español les suena a guerras patrias, odios ancestrales  como por ejemplo el famoso caso de la Gaitana. Vejámenes raciales y hasta suplicios de algún antepasado. Por su libertad lucharon valientemente frente a España, y lógicamente niegan a la lengua de sus padres un nombre que en América evoca para algunos rencores, humillaciones opresión y sangre. Claro que hay americanos tolerantes, ecuánimes y amantes de España, pero suelen ser estos  platónicos o Alonsos Quijanos. Y  cuando vivimos entre ellos se nos mira como a  predadores de sus riquezas y renuentes a sus costumbres, caracteres y opiniones. Y eso nos duele. Es cierto que en América, se ha conservado intacto y puro el castellano, y es agradable y grato escuchar hablar sobre todo a un colombiano tan universal como García Márquez, con una matización del castellano muy fiel a si misma. No deja de sorprenderme la riqueza de vocabulario, entonación y dicción que aún perdura en Colombia, mientras aquí en España nos aplasta e invade sin misericordia lo anglófilo. ¿Acaso nuestra Real Academia no se titula; Real Academia Española de la Lengua Castellana? ¿Y sus hijas americanas no son Academias de la Lengua Castellana? España está hoy en decadencia humanística e intelectual, no lo dudamos, ni lo ocultamos.  Quizás porque desaparecieron de su escena intelectuales como Unamuno, Marañon, Josep Plá, Marquina, Azorin, Miró Ferrer, Muñoz Seca, Pemán, García Lorca, Blasco Ibáñez, Gabriel y Galán, Juan Ramón Jiménez, Maetzu, Rubén Darío, Cansinos Assens, Borges.  Aunque perdure hoy heroicamente en esa lucha entre la vida y la muerte, el último bastión más grande de las letras castellanas, mi paisano y amigo Antonio Gala. El resplandor imperecedero del castellano de aquellos titanes que como Prometeo con antorcha en alto, ciega y deslumbra con la luz salida de la mano inquieta de Juan de la Cruz, Teresa de Jesús, Tomás de Villanueva, Bernardo de Balbuena, Juan de Ávila, y otros tantos allegados y prosélitos de nuestras universales letras. ¿No son ejemplo vigente incluso para tesis doctorales como las amaron escribieron en su juventud sosegada Juan Pablo I y Juan Pablo II? Pesa quizás demasiado la ausencia de uno de los mejores escritores del castellano durante todo el siglo XX como fue Ramón Pérez de Ayala. Incluso los de provincias españolas como Federico Muelas, José Balcázar y Sabariegos, Francisco García Pavón, y como no el literato y patriarca de las letras castellano-manchegas Julián Alonso Rodríguez, vivo retrato del y heredero del Príncipe de los Ingenios. También carecemos hoy de grandes oradores como Ortega y Gasset, Vázquez de Mella, Manuel Azaña, Vázquez Camarasa, Indalecio Prieto o  Juan Mugueta. Ya se habla con dureza en España y  nuestras Reales academias de la oratoria perdida, pues nadie pronuncia un discurso sin papeles. Es decir, tenemos y en sobranza la denominada “oratoria de papel”. Por lo que al parlamento español habrá que cambiarle el nombre y titularlo lecturamento. Difícil será encontrar a dos grandes oradores castellanos de la historia de España contemporánea como fueron, Narciso de Estenaga y Echevarria y el Académico e intelectual Federico García Sánchiz. ¡Irrepetibles y al mundo únicos y solos, pues el simple hecho de contemplarlos o escucharlos como aconseja Gracián, era tocar el cielo con las manos! Ya se quiso llamar español al lenguaje de las Españas cuando tantas y tamañas eran; pero el residuo tan mínimo como babélico de aquella grandeza y el derecho mayoritario de los hablantes imponen orillar apelativos más épicos que históricos. También en el siglo pasado XX, como espejismo inane de un quimérico imperio, se intentó difundir cierta huera españolidad por el mundo, adoptándose por ejemplo y con muy buen fin el termino del orador y académico García Sánchiz; “Españolear”. Pero al volver las aguas a su cauce, todo quedó en deseo, y un tufillo de imperialismo anacrónico alertó a los esquivos. Déjesenos, pues, seguir diciendo castellano: con sus fundadores, con los clásicos encabezados por Cervantes, con nuestra antigua Constitución Republicana o con la actual  joven Constitución Monárquica, con los mejores homófonos de ultramar, y con tantos españoles sensatos en prevención de cismas, ya que ahora, en nuestra amada España, es decir en nuestra propia casa y por clara miocefalia tribal, rancios veneros del idioma común intentan raerlo de sus mapas, ya que no pueden destruirlo para siempre. ¡Ya no contamos hoy con Unamunos para contestarles y Machados para reprocharles! Tenemos, según los filólogos y los doctores en Ciencias de la Oratoria, una de las lenguas más perfectas, bellas y sonoras que con morfología fiel a la de sus orígenes, que cobija más naciones del orbe, y es hablada y sentida por más de la vigésima parte de la humanidad. Y puesto que nuestro mayor vínculo con ese ingente bloque de países en creciente es el idioma, nuestra única meta es la sólida federación lingüística. Con ella cara al progreso, desde luego y con acatamiento de la decisión mayoritaria, seguiremos hablando y escribiendo castellano de la forma más semejante cuando esta enorme homolalia se consolide, ya surgirán si es necesaria, onomatólogos y onomaturgos que den el mejor nombre a la auténtica mejor herencia de nuestros antepasados. Y quien sabe, si con ayuda de la Providencia, pudieran surgir también oradores del castellano tan grandiosos, sabios y elocuentes como lo fue para España y el mundo entero Narciso de Estenaga. Como plasmó Valdés Leal en una de sus obras pictóricas más conocidas; “Fin de la Gloria del Mundo”, -ejecutada en 1672-, incorporando en el lienzo las famosas palabras “NIMAS NIMENOS”, así lo deseamos, eso sí, en “Castellano drecho”  como nos lo ordenó nuestro Rey Alfonso X, que para eso era tanto más sabio cuanto más inteligente y tanto más inteligente cuanto más sabio.

Liberto López de la Franca

nino

OFENSIVA DE EMERGENCIA NACIONAL Y DE REVOLUCIÓN GENERAL

 

“La Patria se merece cualquier cosa menos dejarla abandonada.”

General San Martín.

 

Las primeras actuaciones determinantes para  reconducir  a España, se basan en los siguientes puntos, los cuales creo reconducirían según mi conocimiento político en un meticuloso plan quinquenal  para el Estado, y así éste encauce  el camino de la prosperidad fortaleciendo el mismo no sin sacrificios. La Monarquía se desmorona y tenemos a la puerta una República  la cual será acogida con entusiasmo por el pueblo español, y el tránsito de un régimen u otro régimen está por llegar y no tardando. Para ello los justicialistas deben saben que para elevar a España se ha de tomar decisiones radicales y trascendentes para hacer un NUEVO ESTADO sin taras espureas. Con treinta puntos determinantes y definitivos, que degüellen la situación de cataclismo institucional y de Estado que vive hoy España, y que son los siguientes:

1º.-Elevación inmediata del poder adquisitivo de todos los ciudadanos, con la subida de sueldos equiparables ascendentes de los más bajos a los más altos. Situándolos los mismos equiparablemente a los tiempos.

2º.-Bajada total de todos los impuestos generales. Derogación total e inmediata del IVA. Salida del Euro y devaluación de la moneda, para volver nuevamente  a la moneda histórica.

3º.-Tonificación de todo el sistema nacional del comercio con ayudas de garantía nacional para empresarios españoles.

4º.-Puesta en marcha de la totalidad de la industria nacional española y promoción  por parte del Estado de la industria armamentística, naval y  de investigación. Puesta en marcha de los planes de acción ecológica, patrimonial-histórica, turística y humana.

5º.- El Estado asumirá con todas las garantías la totalidad de los desempleados  poniéndolos a disposición de los planes de acciones como los anteriormente especificados bajo tutela de los ministerios gubernamentales del País.

6º.- Adquisición en alza por parte del Estado de la mayor reserva posible de oro puesto bajo la custodia del Banco de España, sin que pueda ser vendido o enajenado por ningún gobierno de turno.

7º.- Llamamiento a un plebiscito para la derogación total de la Carta Magna de 1978, y consulta sobre una REPUBLICA o MONARQUIA.  Nombramiento inmediato de nuevos padres y madres constitucionales para la redacción de una nueva Constitución, en la que no se contemple sistemas autonómicos ni cantonales. Aclamación incondicional de  la independencia total del poder judicial, y la erección de un nuevo estado según el mandato soberano del pueblo.

8º. Desaparición de todos los parlamentos autonómicos, del Senado y de los Tribunales Superiores de Justicia  de las diecisiete autonomías. Supresión de las Diputaciones provinciales y subdelegaciones del Gobierno, sustituidas éstas por gobiernos civiles en cada capital de provincia. Cambio de nombre y titularidad del Congreso de los Diputados por el de CONGRESO DE LA NACION.

9º.- Suspensión inmediata de sueldos de todos los políticos de España, concejales, alcaldes, diputados provinciales y regionales, etc… Exceptuando el Jefe del Estado, Presidente o Presidenta del Gobierno, ministros y secretarios de Estado.

10º.- Desaparición de organismos parásitos del Estado o duplicados en las mismas competencias.

11º.- Cierre de todas las embajadas autonómicas abiertas dolosamente fuera de nuestras fronteras. Reducción de personal diplomático y consulados dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores.

12º.- Suspensión de facto de las subvenciones a partidos políticos, iglesia católica, sindicatos u otras entidades de cualquier naturaleza. De igual forma cualquier institución de igual o inferíos rango, exceptuando las Reales Academias y Reales Institutos de España.

13º.- Finiquitación de todos los vehículos oficiales exceptuando al en ello el parque móvil del Jefe del Estado y Presidente de la Nación. Desde este rango hacia abajo nadie utilizará vehículo oficial alguno.

14º.- Creación de la Comisión Gubernamental del Funcionariado del Estado Español, para exhaustivo revisionismo de quienes detenten  cargos como funcionarios que fueron obtenidos  de forma fraudulenta por canalización o compensación política (tráfico de influencias). Revisión minuciosa y fiscalizada del llamado reciclaje político en empresas privadas, de anteriores cargos políticos en el régimen parlamentario monárquico 1975-2014.

15º.- Eliminación de todos los cargos de confianza de cualquier ente político del territorio nacional o internacional.

16º.- Creación de la Ley de Garantías y Trasparencia políticas, para evitar la corrupción.

17º.- Creación de la figura del  Fiscal Provincial Anticorrupción tutelado por el Fiscal General Anticorrupción.

18º.- Revisionismo de todos los bienes acaudalados por todos los políticos y colaboradores que han ejercido en España desde 1978, dependiente de la Alta Comisión Nacional de Responsabilidades Políticas y Defensa del Estado, para elevar al Tribunal Supremo  -o futura Corte Suprema de la Nación- a quienes han sido corruptos en el ejercicio de sus funciones, con una Ley especial que contemple duras penas y la cadena perpetua a los corruptos.

19º.- Reducción y unificación de los ministerios españoles. Supresión del Consejo de Estado, por el de por el del Consejo del Pueblo

20º.- Rescate de todos los ciudadanos diezmados por la crisis y los fraudes políticos y bancarios.

21º.- Nuevas leyes que tutelen, vigilen y fiscalicen a los bancos y cajas de ahorro, así como la intervención y propiedad de los mismos a nombre único de Estado en el caso de graves irregularidades como lo sucedido con BANKIA y otras entidades.

22º.- Creación de facto de la Alta Comisión de Investigación de la Banca, donde en una Causa General se centralice todas las denuncias públicas y privadas contra los presidentes, directores o trabajadores de los distintos entes bancarios  que han prevaricado, estafado y atentado contra la economía colectiva e individual de la ciudadanía.

23º.- Una vez aprobada la nueva Constitución, se promoverán leyes para alcanzar una amplia Justicia Social comprometiendo a un sólido Estado benefactor en pro de los trabajadores y de aquellos que quieran crear riqueza común.

24º.- Nacionalización de todas las empresas que en su día fueron del Estado.

25º.- Derogación de cualquier ley y privilegios que perjudique  y atente abiertamente contra el Estado y en definitiva perjudique al pueblo.

26º.- Triplicar las fuerzas de Seguridad del Estado. Unificación de las mismas  del Cuerpo Nacional de Policía, Guardia Civil, y las demás  existentes, para pasar a llamarse Guardia Nacional.  Despliegue en todas las zonas rurales de España de la nueva fuerza de orden público. Y desaparición por Decreto de la seguridad privada en todos los edificios estatales y municipales, que serán custodiados por esta Guardia Nacional, y que una especial Ley Orgánica regule los mismos según derecho y otras índoles. Militarización de la Guardia Nacional de sus rangos y escalafones exactamente igual que los tres ejércitos españoles. Creación del Servicio de Inteligencia del Estado que junto al CNI tutelaran la seguridad e inteligencia del Estado Español, para evitar lo ocurrido con el terrorismo nacional e internacional. Protectorado de todas las investigaciones científicas en todos sus campos sin merma ninguna, y vuelta al país de todos los científicos exiliados de España con todas las garantías. Dotar potencialmente y en muy alto grado de los Presupuestos Generales del Estado a la investigación Científico-Técnica y proveer un Ministerio con ese presupuesto y un Alto Comisionado ejecutivo, que sea independiente y compuesto de científicos. Una nación sin vanguardia en la permanente investigación científica no tiene futuro.

27º.- Revisión inmediata del Concordato entre la Santa Sede y el Estado Español, en muchos órdenes y sentidos para mayor independencia  y soberanía de ambos estados. Nacionalizar todos los templos de culto católico e inscribir su propiedad y titularidad  a nombre del Estado Españolen todo el territorio nacional.

28º.- Finiquitación del Tribunal Supremo y creación en su  sustitución  de alto organismo judicial del  Estado con el nombre  de Corte Suprema de la Nación, con atribuciones  y pleno poder que mantengan la independencia impoluta  manteniendo este supremo y ultimo órgano judicial  fuera de todo servilismo político o de cualquier contra naturaleza .

29º- Liquidación del Tribunal Constitucional  así como la fatua y artificial figura del Defensor del Pueblo, así como todos los defensores del pueblo de las diecisiete comunidades autonómicas  en declive actualmente en España.

30º.- Reestructuración y fortalecimiento de las Fuerzas Armadas colocando a España como potencia militar mundial, devolviéndole su dignidad, grandeza y respeto en orden del concierto militar de las naciones.   Por ello el Justicialismo en España es una mueva y verdadera filosofía de vida: simple, practica, popular, social, profundamente cristiana y sublimemente humanista. Como doctrina política el Justicialismo realiza el equilibrio del derecho del individuo con el de la comunidad. Como doctrina económica realiza la  economía social poniendo el capital al servicio de la economía; y ésta al servicio del bienestar social. Como doctrina social el Justicialismo, realiza la justicia social que da a cada persona su derecho en función social. No existe para un justicialista verdadero y para el Justicialismo Español más  que una sola clase de hombre y mujer: ¡Los que trabajan!

ESMO5

Liberto López de la Franca

DE MI DISCRETA Y “SUFRIDA” ASISTENCIA AL FUNERAL DE SARA MONTIEL

sara Mi paisana y amiga Sara Montiel recibía un último homenaje popular con el trascurrir de sus restos humanos por la Gran Vía madrileña. Un adiós sincero espontaneo que se vio coronado con la misa funeral por el eterno descanso de su alma celebrado el pasado miércoles en la iglesia de Nuestra Señora de la Concepción, en pleno barrio de Salamanca. El mismo día de su muerte asistí al tanatorio a una hora prudente donde ya conocía yo de ante mano y fehacientemente, que el lugar estaba libre de fotógrafos y medios de comunicación en su entrada y perímetros. Una vez llegué al tanatorio de San Isidro, me recibieron amablemente los funcionarios que estaban al cargo, acompañándome hasta el interior del gran salón donde una multitud de caras conocidas parloteaban sobre la sorpresiva fuga a la eternidad de la “Manchega Universal”. Saludé cortésmente y cumplimenté como merece tan solo a su médico de cabecera   –compañero académico mío en el Real Instituto Alfonso XIII- Dr. Gallego Ferreiros. Una vez conversamos el Dr. Gallego y yo, me adentré sigilosamente hasta la capilla ardiente donde contemplé con serenidad un féretro circundado de grandes coronas funerarias, entre las que sobresalía por su belleza,  la enviada por Julio Iglesias. Sobre el mismo ataúd se sustentaba con reverencia una fotografía de Sara como estela de una belleza inmarcesible que jamás tendrá fin. Noté la preciada ausencia de la bandera de Campo de Criptana o la de Castilla La Mancha, y como no, la de nuestra amada nación abrigando maternalmente su cuerpo inerte de reina del celuloide destronada por la muerte. Recé en silencio y recogimiento durante diez minutos, quizás más. Al termino de mi última oración y al inclinar mi frente en señal de respeto hacia un mito, una amiga y una mujer irrepetible, volví sobre mis pasos encontrándome por los pasillos con algunos “amigos” de aquella estrella cuyo fin nunca tendrá ocaso.  Estrella que comenzaba ya rutilar con fuerza aun con las incipientes sombras de muchos que han vivido al amparo de ella. Con un gesto afable e imperturbable revestido del halo de la impavidez correspondí a los saludos de falsarios llamados sin título ganado a pulso y gracias al sudor ajeno como “famosos de todo y para todo” que  allí se agolpaban y encontraban merodeando como muñidores revestidos de CUSTOS TEMPLI MITORVM. Abandoné el lugar con un sentimiento de dolor y pérdida bañado en el betún pegajoso de la nostalgia de tiempos aquellos que puede no vuelvan. El funeral religioso que se celebró por el eterno descanso de su alma, acontecido apenas hace unos días, decidí estar presente aun desoyendo el certero consejo de personas que ostentan la preciada sede de la cátedra de la sabiduría  de la vida.  Por varias razones, y previa consulta con mi conciencia, en base de mi vínculo de unión por el lugar de nacimiento  de ambos que es Ciudad Real La Mancha, pasando por su admiración y respeto por S.M. el Rey Don Alfonso XIII, como ella decía cariñosamente “El gran Rey, mi rey que tenia la elegancia y la gracia Real por arrobas”. Así como ser Sara y yo compañeros académicos, y por último por simple y humana gratitud, lealtad y agradecimiento a su amistad que me brindó desde hace años, decidí asistir al Funeral. sara2 Cuarenta minutos antes de comenzar el funeral -el cual fue fijado para el 17 de abril a las 20:30 horas-  hice mi espontanea y temprana entrada al templo de forma discreta y sin detenerme ante los medios allí congregados. Una vez en el seno del templo  –como es mi costumbre- preferí colocarme en la parte final de la nave de la iglesia, en su ángulo trasero izquierdo, apartado de toda fácil visualización y reticente siempre a cualquier vanidoso e inoportuno protagonismo. Allí permanecí en silencio, orando y meditando serenamente, contemplando el ir y venir de los ocasionales feligreses interrumpido por el trasiego “deslumbrante” de “famosos” que ocuparon incomprensiblemente y de forma ostentosa, más bien pretenciosa y poco elegante y discreta, los bancos de la parte delantera de recinto sagrado como si de una de una pasarela se tratara. Noté abiertamente ausencias institucionales,  que van desde “autoridades” de la misma tierra que vio nacer a la difunta,  hasta “autoridades” de la tierra que la vio morir no lejos de aquella Casa de Dios. Un vacio del “poder temporal” se cernía sobre aquel funeral por un mito. ¡Inexplicable e injustificable a todas luces! Ausencia total del cuerpo diplomático, y mucho más de las artes cinematográficas y académicas en todos los órdenes. Incluso la eclesial. Denoté falta de “pesos pesados” de la talla de nuestra Sara Montiel. Allí se percibía, palpaba  y masticaba la ocupación en primeras filas de “famosos” en decadencia, más necesitados de estar en el candelero de la actualidad por imperativo de su propio ocaso y de una elocuente crónica de una muerte bien anunciada. Es decir, más presencia por acción y justificación de por sí y ante sí, que por devoción y reverencia al difunto. Poco dolor, poca piedad, poco protocolo y respeto a la misma esencia de la ceremonia religiosa por amor al alma de Sara. Más atentos se veían algunos “famosos” a las cámaras y a la prensa, y  si muy desatentos a la misa que era el núcleo del acto en sí. Quizás deseaban y ansiaban más protagonismo que el que le correspondía a propia fallecida. Aquellos “ocupas de la fama” pobres derrotados de los escenarios y de los platós, se creían con derecho a sucesión al trono vacío dejado por Sara Montiel.   Por no tener en cuenta, dieron la espalda a la dignidad y el respeto debido a una gran mujer como lo fue Sara Montiel, en aquella misa por su alma. Algún “famoso” deambulaba de allá para acá imparablemente como un diablejo suelto – con cara de muy mala leche- por las naves laterales del templo en busca de quien faltaba o quien estaba presente, para contar como vocero autorizado en su crónica amarilla de letanías y chinchorreos periodísticos, que son en definitiva una vuelta de hoja o de agua pasada de molino en el infame complot de mencionar la soga en casa del pobre ahorcado. Qué decir de quien se entretenía en fotografiar el interior del templo con su móvil, sin miramiento y rubor en plena ceremonia religiosa. ¡Qué más da! Sin entrar en detalles del modo en que algunos “famosos” asistieron a un FUNERAL, vestidos no inapropiadamente, si no de forma vulgar, ordinaria,  digno de la chusma más deleznable y paupérrima. Más que asistir a un acto fúnebre parecían estar haciendo la eventual y fugaz compra en un mercadillo de provincias.  ¡Lamentable! Algunos necesitarían ir a su propio funeral de horteras de bolera, de soberbios, de divinos trasnochados, de querer brillar sin luz propia y sobre todo de un afán de protagonismo desmesurado que roza el paroxismo mas exacerbado. Aguanté estoicamente aquel funeral hasta que el ministro celebrante se dispuso a dar la eucaristía. Al descender éste del primer escalón del presbiterio –altar- decidí deliberadamente dar por terminada mi presencia en esa “ceremonia fúnebre”. Abandoné  sigilosamente el templo con serenidad. Seguro mi rostro era todo un poema. Contrariado por lo que llevaba cristalizado en mis retinas, mi interior gritaba en rebeldía lamentando mi presencia, y el ser testigo de una sarta de despropósitos poco edificantes y nada merecidos para un mito llamado Sara Montiel. Repetía en mi interior, durante retorno hacia la Gran Vía, aquel pensamiento una y otra vez con lo que acababa de vivir en primera persona,  aquellas palabras de un prócer y titán de nuestra política del XIX al contemplar el bochornoso espectáculo de un parlamento tomado por la chusma: “!QUE PAIS, QUE PAISAJE Y QUE PAISANAJE!” Liberto López de la Franca

EL JURAMENTO Y SU HISTORIA

“El mentiroso es prodigo en juramentos” Pierre Corneille   La práctica de jurar, en la primera acepción que este verbo tiene, es tan antigua como universal. El poner a la divinidad, en si misma o en sus criaturas, por testigo de una afirmación o una negación, es cosa tan arcaica, que los griegos llegaron a creer con Pitágoras que este mundo era ya consecuencia del juramento hecho por Zeus. La Biblia nos presenta a Dios jurando multiplicar la descendencia de Abraham hasta el infinito, y por el mismo sagrado libro sabemos que entre los antiguos patriarcas era el jurar cosa frecuente. Curiosas en extremo eran las formulas con la que los antiguos acompañaban sus juramentos. Los hebreos ponían la mano debajo del muslo de la persona a quien prestaban juramento, como lo hizo el mayordomo de Abraham cuando se disponía a ir en busca de una esposa para el hijo de su señor; los griegos alzaban la mano al cielo, jurando por Zeus, aunque también ponían por testigos de sus juramentos a otras divinidades menores., a Minerva los atenienses y a Cástor los espartanos; y en Roma era muy frecuente jurar tirando una piedra al suelo, a cuya extraña formula se llamaba jurare per Jovem lapidem, jurar por la piedra de Júpiter. Los antiguos egipcios juraban por sus dioses, y también por sus tempos y sus altares, costumbre que de ellos copiaron los israelitas y que Jesucristo condenó abiertamente en el Sermón de la montaña. Los persas de secundaron siglos después hasta principios del siglo XX esta fórmula, lo cual no deja de tener gracia, porque los mahometanos no es válido ningún juramento si no está hecho por Alá, el Dios del cielo. Un juramento muy pintoresco es el que los héroes de Homero hacen al final del tercer libro de la Iliada, derramando vino por el suelo y pidiendo a Zeus que, si entre ellos hay algún perjuro, sean sus sesos y los de sus hijos esparcidos por la tierra madre, como aquella bebida. Los romanos juraban por la diosa Buena Fe, aunque cada profesión solía apelar para los juramentos a su divinidad particular. Era popular la creencia de que los dioses también podían comprometerse por juramento, y que juraban siempre por la lengua Estigia. Los antiguos caudillos militares de Italia acostumbraban jurar extendiendo sus espadas desnudas sobre una cerda. Como juramento peculiar y raro puede citarse el de Pitágoras, que generalmente juraba por el número de cuatro. Con el cristianismo el juramento tomó un carácter más religioso y solemne, sin perder la importancia política que ya antes tenía, y se hizo costumbre jurar por la Santa Cruz, por los Santos Evangelios o por las Sacrosantas reliquias de Jesucristo, de  los santos, mártires. Este último procedimiento, sin embargo, no duró mucho, pues como el juramento se hacía con el relicario cerrado, había quien procuraba que estuviera vacio, y de este modo se juzgaba libre de todo compromiso. El juramento sobre la cruz en cambio, gozó desde un principio de gran favor.  Los guerreros juraban sobre la cruz de su espada, y cuando no había a mano otra, se improvisaba una cruz cruzando dos objetos cualesquiera y besando en el centro; dos dedos de la mano podían servir para el caso, y de aquí vino la costumbre popular de prometer “por estas, que son cruces”.  En un origen algo anterior los caballeros templarios ejercían un juramento de fidelidad, obediencia y silencio, mantenido hasta perviviendo en los siglos a través de los caballeros de las cuatro Órdenes Militares españolas, de Santiago, Calatrava, Alcántara y de Montesa, presenciado por el Rey Gran Maestre y el Obispo-Prior de las mismas. Cuenta la leyenda que el Cid Campeador tomando juramento violento y por la fuerza al Rey Alfonso VI, en la iglesia de Santa Gadea, sobre una ballesta y un cerrojo cruzados; pero el obispo Prudencio de Sandoval, en su Cinco Reyes, solo dice que Rodrigo Díaz de Vivar “abrió un misal puesto sobre un altar, y el rey puso sobre él las manos”. A parte de esta acción, nada hubo a mi entender de religioso en aquella jura; el Cid no invocó para nada a Dios ni a los santos, pero tampoco era necesario, pues hasta el siglo XVI no había juramento más solemne que el que se prestaba poniendo la mano sobre el misal abierto por el sitio donde están las palabras de la consagración.  Teniendo en cuenta dos elementos preceptivos para  que el juramento sea totalmente valido e  ilícito: primero que todo juramento ha de hacerse de rodillas, pues se pone a Dios por testigo de lo jurado. Y precisamente un juramento es un juramento, pura y duramente pues no se puede nunca anular. Se podrá faltar a él o quebrantarlo parcial o totalmente, pero nuca anularlo. Incurriendo en ser perjuro. Y segundo invocar a Dios por testigo único. Curiosamente en el régimen del Generalísimo Franco, todo juramento se efectuaba de rodillas y con una solemnidad, protocolo y ritual admirable, hoy en desuso  por ser el Estado español aconfesional.  Con la llegada al Estado español de la pléyade de políticos agnósticos y ateos, así como de funcionarios  colocados en puestos clave de protocolo institucional, el juramento  en definitiva se ha desacralizado. Una promesa no es juramento ni nada parecido, ni tiene que ver absolutamente con el mismo. La promesa tan solo y estrictamente  un compromiso verbal  que puede o no ejecutarse según conveniencia  o moral del individuo político que lo efectúe pública o privadamente. Al juramento sobre la Santa Cruz y los Santos Evangelios o Misal Romano, sustituyó en los militares la jura de bandera, cruzando estas, o una sola bandera con una espada. Quedando en desuso actualmente. Hoy ya no se hacen, como en otro tiempo, juramentos en el mismo campo de batalla. Esto solo podía exigirse a los combatientes cuando estos tenían frecuentes oportunidades de pelear cerca, sin tener que sujetarse a la táctica del mariscal de campo.  En las guerras de la revolución francesa, es famoso el juramento de Montenesimo. Mil quinientos soldados republicanos juraron sobre su bandera defender un importante reducto, y cumplieron su juramento obteniendo una brillante victoria sobre el enemigo. Antes he dicho que el juramento es práctica universal. Sin embargo hay comunidades religiosas dentro del protestantismo cristiano, como los anabaptistas o los cuakeros, en las que estaba terminante prohibido jurar.  Aunque otras tribus repartidas por el mundo abominan del juramento en toda forma. La parte divertida de la historia del juramento, la encontramos al estudiar y analizar esta práctica en Francia, durante la época de las antiguas corporaciones de artes y oficios. Todos los patronos estaban obligados a jurar que desempeñarían su oficio a conciencia; los libreros prometían no pedir demasiado dinero por los libros y poner sobre cada uno de estos el precio, en sitio bien visible; los reposteros  y cocineros juraban que no venderían vianda alguna que antes no quisieran probar ellos mismos, y los boticarios, que, dicho sea de paso, juraban el latín, se comprometían a no dar ningún purgante sin orden del médico, a no despachar venenos y a no revelar los secretos de su arte. Parecido este último caso al juramento de silencio de los alquimistas. Otro juramento más famoso es el que prestan los médicos en llamado Juramento Hipocrático, aun vigente pero muy devaluado por el protocolo con que se hace. El caso más trágico de la historia lo pone en alto Adolf Hitler cuando nada más expirar la vida del Presidente Paul  von Hindenburg hizo jurar a todo el ejército alemán que derramaría su sangre por defender a su Führer  y su Alemania del III Reich  de los mil años. Sin mencionar el obscuro juramento de Joseph Stalin con su propia patria y con el pueblo ruso. Juramentos heroicos en la historia como los de la guardia suiza. Diversos hechos de armas han inmortalizado la bravura de aquellos soldados, pero el más memorable ocurrió el 6 de mayo de 1527 cuando se enfrentaron a un millar de soldados alemanes y españoles durante el saqueo de Roma por parte de las tropas del emperador Carlos V. Lucharon ante laBasílica de San Pedro y siguieron combatiendo mientras retrocedían hasta los escalones del altar mayor. Sobrevivieron sólo 42 de los 150 guardias suizos; estos formaron un círculo alrededor del Papa Clemente VII y lograron que el Sumo Pontífice escapara por un pasaje llamado Passetto di Borgo que conduce al castillo de Sant´Angelo, afrontando heroicamente pagar con su vida por defender al Vicario de Cristo. Si es cierto, y meritorio que uno de los juramentos más auténticos y veraces que hoy existen y que se conserva imperturbable en dos mil años de permanente renovación, es el que prestan los cardenales y Príncipes de la Iglesia Católica de rodillas ante el Papa, jurando defender la fe, hasta derramar su sangre. No existe un solo caso en la historia, que un cardenal adjurase del mismo. Y si que murieran como auténticos mártires por ese juramento antes  de ser perjuros. Otro juramento glorioso y admirable fue el del Rey Alfonso XIII. Acaeció  ya el golpe de Estado contra la corona advenido durante las fraudulentas elecciones del 12 de abril de 1931, cuando el monarca, abandonado,  engañado  y lego coaccionado, decidió honrosamente  anteponer su deber a su Patria que ejercer su derecho como Jefe de Estado legitimo,  sacrificando su corona y suspender el ejercicio del Poder Real, antes que ver a un español lanzado contra otro en fratricida guerra civil, según su propio emocionante, Valente e histórico manifiesto al País del 17 de abril de1931. Un juramento ejemplar ante la historia, puede decirse  el que efectuó el Presidente de la República Argentina  Juan Domingo Perón aquel 12 de octubre de 1973, quien tras ganar las elecciones en su nación democráticamente  por  un 62% del electorado, eligió a mi parecer el juramento más solemne, elegante y majestuoso que yo conozco. Convirtiéndose en Presidente Constitucional de los Argentinos. Otros juramentos como el de la Junta Militar de Chile tras el derrocamiento de Allende, efectuado en trágicas convulsiones para esa hermana nación, efectuado fría y dolorosamente.  Hasta que se traspasó la Jefatura del Estado a manos del Presidente Patricio Alwym ,  con un juramento emocionado, similar al que aconteció en Argentina en el Congreso de Nación, al asumir y jurar como Presidente de la Argentina Raúl Alfonsín el 10 de diciembre de 1983 ante la Asamblea Legislativa. Rememorar los dos juramentos del Rey Juan Carlos I. El primero cuando era Príncipe de España, y fue designado sucesor en la Jefatura del Estado a título de Rey en 1969, requiriéndole el juramento el Presidente de las Cortes Españolas Antonio Iturmendi y Bañales, ante el Jefe del Estado Generalísimo Francisco Franco.  O  cuando fue proclamado Rey de los Españoles el 22 de noviembre de 1975, tomándole juramento Alejandro Rodríguez de Valcarcel y Nebreda.   No olvidemos  el juramento del Presidente Adolfo Suarez en el Palacio de la Zarzuela el 5 de julio de 1976 ante Su Majestad el Rey Don Juan Carlos de Borbón y Borbón, efectuado de rodillas y con protocolo exquisito y mayestático, obra del Conde Villacieros, el último gran hombre del protocolo de Estado en España. Eternos e inmortales fueron los juramentos que hicieron Tomas Becket y Tomás Moro. Que sirvan estos de espejo y emulación para mayor vergüenza de los políticos de la plutocracia española. Para culminar, reflexionar sobre el acto de juramentar, como algo supremamente solemne, único, digno y de honor. Sirva  este colofón, como gustaba decir a  Napoleón “Un ejemplo lo explica todo”.  Mi propio acto de juramento como Gran-Canciller Presidente del Real Instituto Alfonso XIII. Puesto de rodillas en un reclinatorio frente a una mesa revestida con bordaduras en oro del siglo XIX , ante la sagrada imagen de Cristo llamado “de los Juramentos”, a los pies del mismo sobre un precioso cojín un misal del siglo XVII abierto por ritual de la consagración.  Vestido de  chaqué, sereno con paso firme, teniendo memorizada la formula  sin tener que leerla, tocando mi mano derecha las sagradas escrituras, y con mis ojos fijos puestos en el sublime rostro del crucificado, diciendo con voz recia y solemne: “Yo, José Liberto López de la Franca y Gallego, Juro por Dios Nuestro Señor y estos Santos Evangelios, desempeñar con lealtad y patriotismo el cargo de Gran-Canciller Presidente del Real Instituto de Estudios Históricos Políticos de Ciencias y Artes Alfonso XIII, con lealtad al Jefe del Estado S.M. el Rey de España,  y observar y hacer observar fielmente la Constitución Académica de este regio patronato.  Si así no lo hiciere, Dios y la Nación me lo demanden. “   Liberto López de la Franca

agradecimiento

Gratitud y Justicia

Las primeras palabras que brotan de mi corazón y asoman por mis labios son las de la gratitud y las del agradecimiento,  a cuantos habéis  estado  preocupados  durante estas horas aciagas que circunstancialmente y extremadamente,  se temía por mi vida. Quiero dejar en este mensaje de voz, revestido de una música especial  gracias a la gentileza de alguno de los amigos que ha querido decóralo así, para que quedéis tranquilos,  para que estéis en paz.  Que entendáis que, el golpe recibido el 24 de octubre, ha sido un golpe fuerte y enérgico, no debe ser ni el último ni el primero. Se debe seguir trabajando  y poner nuestros ojos serenamente en la prosperidad general de todos, y afrontar las borrascas que,  al ser humano le rodean,  las borrascas de la vida Las circunstancias  por que atraviesa en estos momentos mi  vida, imponen deberes importantes de lealtad en la voz de la verdad, en definitiva de la conciencia. Ahora es inevitable que la tempestad azote mi alma. Ante esta tempestad civil, la vida de quien me ha golpeado y traicionado sufriría un trastorno profundo, si devolviera justamente su golpe y su traición. Serenamente y con juicio claro no permitiré que la guerra socave nuestras vidas, no puede ser esta  guerra cruentísima la que nos llene de dolor y odio; pues será una conmoción tremenda la que sacudirá nuestros mismos cimientos y ponga en riesgo hasta nuestra propia existencia como seres humanos. No en la venganza y la revolución, sino en una evolución concorde, están la salvación y la esperanza, y la PAZ del género humano. Por mi propia experiencia la violencia jamás ha hecho otra cosa que destruir, no edificar; encender las pasiones, no calmarlas; acumular odio y escombros, no hacer fraternizar a los contendientes, y ha precipitado a los hombres y a los seres humanos a la dura necesidad de reconstruirse lentamente, después de pruebas dolorosas, sobre los destrozos de la discordia. Como en su día los grandes generales latinoamericanos dijeron, general Urquiza y general  Lonardi, ni vencedores ni vencidos, pero con el ánimo de justicia debo de vindicar y vindicaré una lucha, en definitiva propia y unipersonal de hacer visible esa injusticia a quienes rodean hoy a esa persona y que con ánimo de despropósito y siendo un desalmado ha utilizado mis sentimientos. …Que NADIE ni NADA nos cambie, ni siquiera el poder del dinero puede ponernos de rodillas. He de recordar que el DINERO puede comprar mil camas, pero no un solo SUEÑO y hacer que el mismo forme cuerpo en la vida propia. El DINERO puede comprar miles de libros como los de mi biblioteca pero no la CULTURA, la INTELIGENCIA y la EDUCACION. El DINERO puede comprar una casa pero no un hogar, o comprar las medicinas pero nunca la SALUD. Ese  DINERO podrá comprar el PLACER pero jamás el AMOR, incluso el dinero puede comprar la diversión, la marcha y salir por mil sitios, pero no la FELICIDAD. El DINERO puede comprar mil crucifijos, biblias y templos pero no la FE. Puede comprar el poder absoluto pero nunca jamás el BUEN GOBERNAR, como Sancho Panza gobernó prudentemente en su ínsula Barataria. Puede comprar el DINERO  inmisericordiosamente la conciencia, pero nunca la VOLUNTAD. El poder del DINERO puede comprar una buena imagen pero no el HONOR, o comprar las influencias ignominiosas, pero nunca la HONRADEZ. Puede Don DINERO poderoso caballero, comprar a corruptos, pero jamás la INTEGRIDAD. Recordar estas palabras y llevarlas cinceladas en vuestro corazón, para memoria en lo futuro. Aunque solamente el tiempo, solo el TIEMPO que es un gran educador, además de ser padre de la VERDAD nos haga comprender cada palabra escrita en este último párrafo. Llevar con honor estos consejos pues el HONOR es la poesía viva del deber. El HONOR ante todo y muy especialmente ser defensores -hasta la muerte- del HONOR DE DIOS. …Es necesario ver las cosas desde un punto de vista sobrenatural: Hemos combatido a la mentira, sin que la misma sea consciente de que es MENTIRA, y la hemos vencido.  Debemos triunfar sólo con el dolor y el sufrimiento, del amor traicionado, antes que padecer el castigo de por vida de nuestra propia conciencia nos demande si hubiéramos sido nosotros traidores.  Este es el único camino de la victoria;  ahora es el triunfo victorioso del AMOR por el AMOR. ¡Abramos las puertas a la reconciliación, la paz, el perdón en nombre del AMOR, sin renunciar a la justicia!… Madrid, 28 de octubre de 2014

Liberto López de la Franca