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Liberto López de la Franca, el leal “irreductible” e “imbatible”  Jefe de la Casa del Infante de España.

 

Entre las capacidades inherentes del Infante de España –hijo del Rey Alfonso XIII- destaca la de nombrar a sus directos colaboradores, sin encomendarse a nadie ni ofrecer ningún tipo de explicaciones: ni al más pintado. La jefatura de Su Casa no se alcanza mediante oposición alguna, solo por altos méritos de aquilatada lealtad demostrada permanentemente  a su lado en años. Cuando el Infante decide que es oportuno el cambio, lo ejecuta sin venia alguna de institución palaciega que se lo invoque o revoque.

La singularidad e importancia del cargo de Jefe de la Casa del Infante anima a las preguntas y denominaciones más capciosas, equivocadas y a la vez envidiadas afines a este cargo, cada vez que se produce su simple mención. En mi opinión, todo es mucho más sencillo y natural.

Realmente es el Infante el que establece el tiempo y la oportunidad del cambio y a quien poner al frente. Pero el Infante y su Consejo Privado no siempre saben acertar lo que conviene en su cercanía, y se ha demostrado con la inesperada renuncia al cargo del Jefe de su Casa. Incomprensiblemente los borbones suelen pagar con la amarga moneda de la ingratitud, -como le hicieron al general Sabino Fernández Campos-  a los más leales que los han servido. En definitiva todos los borbones piden los favores de rodillas y los agradecen de espaldas. A juzgar y como muestra  el trato desigual e injusto recibido para Liberto López de Franca, en premio y reconocimiento a todos estos últimos años de intachable y permanente  servicio de la Real Casa.

La permanencia sempiterna en cargos de esa índole no es recomendable. El Jefe de la Casa del Infante, además de consejero, testigo y confidente de Su Alteza Real, es su principal muro de contención, su primer y último filtro, y también, su embajador ante la sociedad. Un error de raíz o matiz, una audiencia solicitada y no concedida, un retraso en cualquier carta o gestión, determinan la inmediata antipatía hacia su persona. No es el caso de Liberto, que bien a pulso se ha ganado y en alza el reconocimiento sobrecogedor desde los más humildes a los más poderos.

Durante los primeros años, casi un septenato de la efectividad -de hecho- del infantado de Don Leandro Alfonso en España, sin duda los más históricos, inciertos, apasionantes y trascendentes, Liberto López de la Franca fue su mano derecha, la “sombra del Infante” y el más agudo observador del hijo del Rey Alfonso XIII.

Testigo de intrigas, especulaciones hereditarias, discusiones, ambiciones, deslealtades, infidelidades, en una vida intensa y fascinante, cuyo protagonista  valientemente nos hable algún día sin veladuras y rehuir la pura realidad de; lealtades y traiciones, de esperanzas y desengaños, llegando a ser él mismo, víctima en un momento del desempeño de su alta función, de un secuestro en “nombre de la Corona” dado en pleno centro de Madrid.

Liberto ha  soportando estoicamente con resignación y mérito a su blindada paciencia, los recelos y  brotes de pánico que supuraban desde el mismo  Palacio de la Zarzuela. Lugar desde el que nunca se perdió; ni el oído, ni la vista avizor al “tío Leandro Alfonso” o el “Infante del Pueblo”  y a sus cercanos  “serviles” colaboradores.

El Jefe de la Casa llegó a situarse en medio de ninguna parte, en un sórdido conflicto abierto de Infante a Rey, y de tío a sobrino. Sin lograr al fin la concordia y conciliación que el ambicionaba entre entre ambos. Una tensa relación de antagonismos por una sola cuestión de Estado Real: El poder y la pugna por la supremacía de la Decanía de la Casa Borbón en España.

El día que López de la Franca se atreva a contar todo lo que vio, sabe  y fue testigo real de primera fila en la Familia irreal y la Familia Real española, creando por su propia mano serenamente, una obra en la cual armonizada en palabras que destilen la verdad, será sin dudarlo el detonante de un testimonio verídico y divertido por él vivido y padecido. Sobre el que siempre las “versiones oficiales” nos han dado una versión edulcorada, pudibunda o hipócrita. Un testimonio escandaloso y divertido que removerá la tierra o se levantarán las losas  -según qué lugar- donde hoy muchos pisan, creyéndose muy seguros de tener la verdad atrapada en sus bolsillos. Un libro apetitoso de lectura e imprescindible, que encerraría muchas de las claves para la comprensión de la agitada relación entre el Rey y su tío Leandro Alfonso, que nos sorprendería no sólo por lo poco común de sus vivencias personales e institucionales, sino también por la maestría y la fina-afilada pluma con que sabe plasmarlas.

Su biografía  tiene y debe que ser única. Tan esperada por unos como temida por otros, sin duda por los aquilatados avatares de su largo y tortuoso camino en la jefatura de la Real Casa del Borbón Decano entre los borbones. Y muy esencialmente de lo que él sabe, dentro y fuera de la casa institucional y “paralela” (las dos casas: domestica y  estamental).

Liberto López de la Franca ha sido un magnífico Jefe de la Casa y eso nadie puede ponerlo en duda.  Dicen de él  que su inteligencia va acompañada, además, de un alto sentido del humor y un corazón de rey, además de ser un rey de corazones o como se dice en los mentideros de Madrid; es un perfecto y exquisito caballero conquistador y amante, un nuevo Casanova o Rodolfo Valentino, Don Juan o un Miguel de Mañara. Para mí eso es lo de menos, solo destaco las altas dotes de gobierno y diplomacia, cualidades envidiables que  junto a su inconmensurable  paciencia y sabiduría le ayudó y mucho, a sobrellevar la dura  tarea encomendada, así como  masacrante vida al lado del estoico, vetusto, imprudente, pretencioso e ingrato  Borbón “de la mano izquierda” –bastardo Real-.

A Liberto López de la Franca y su equipo hay que despedirlos con gratitud y reconocimiento. Como los buenos, han cumplido con sobrada eficacia con la confianza que el Infante de España depositó en ellos desde que ocupara en 2003 su Secretaría Particular, hasta auparse a la jefatura de su Real Casa y a la Presidencia de su Consejo Privado.

López de la Franca ha renunciado a sus cargos, y no dimitido, ni se le ha cesado. Pues, realmente, no es lo mismo llamar a la puerta que salir abrir. Y Liberto abrió  la misma y se ha marchado dejándola entreabierta, con el deber cumplido y saliendo por la puerta grande, sin que nadie se lo haya ni pedido ni exigido.

Las cosas son así y no hay por qué removerlas, en todo caso decir a este honesto ex Jefe: ¡Que buen vasallo serías si tuvieras buen señor!

José Antonio Ortiz

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DISCURSO EMOCIONADO DEL SECRETARIO DEL CONSEJO SUPREMO DE LA CASA BORBON ESPAÑOLA, 

EN LA DESPEDIDA  ANTE SU RENUNCIA

 AL MAGISTERIO DE LA SEDE DE SAN LUIS Y DECANIA-PRESIDENCIA 

DEL

 REAL CONSEJO DE LA CASA BORBON

DE 

DON JOSE LIBERTO LOPEZ DE LA FRANCA Y GALLEGO 

(Madrid 15-5-2013. Situado  el Decano-Presidente en la cátedra y sede de San Luis, rodeado del Consejo Supremo, permanecía revestido de su muceta y atributos institucionales. Con gesto de recogimiento, con notable ademanes de lentitud y síntomas de cansancio, tristeza e impavidez, -manteniéndose con dignidad y decoro- asistió al discurso muy atento.  El último homenaje estuvo cargado de emoción cerrándose con una larga ovación. Este será el último acto público que presidirá el señor López de la Franca, antes de que se haga efectiva su renuncia el próximo 23 de mayo, a las 20:00 hora local de Madrid.  El Secretario del Consejo Supremo hizo un sentido y emocionante discurso de despedida institucional al Decano-Presidente. Se adjunta extracto del discurso)

Señor:

Con sentimiento de gran conmoción y de profundo respeto, no solo la realeza y la aristocracia en Europa, todo el mundo han recibido la noticia de su decisión de renunciar al ministerio de la Sede de San Luis y a la Decania del Real Consejo de la Casa Borbón Española. No seriamos sinceros Señor, si no le dijéramos que esta tarde hay un velo de tristeza en nuestra mente y corazón. En este tiempo su magisterio ha sido una ventana abierta a la esperanza al pueblo humilde y sencillo. Que ha hecho filtrar los rayos de la valentía, la verdad, y la honestidad para dar luz  y calor en nuestro camino también, y sobre todo, en los momentos que se adensan las nubes oscuras en el horizonte de la patria amada.

Todos nosotros hemos comprendido que precisamente ese amor que usted tiene por España y por el pueblo, lo ha impulsado a este acto, revelando esa pureza de ánimo, esa fe robusta en Dios, y esa fuerza de la humildad y de la mansedumbre en su persona. Junto a un gran valor que caracterizaron cada paso de su vida y ministerio. Que pueden venir del estar plenamente enamorado de España, de estar en la luz de un amor inconmensurable por su ciudadanía hoy sometida.

discurso

El sacrificio de su dedicación plena al pueblo español, en estas horas de dolor y a la vez de gratitud a cuantos hicieron posible esta noble causa.

Esta noche queremos agradecer a Dios por el recorrido que el Real Consejo ha hecho bajo la guía de vuestra persona, y queremos decirle desde lo más profundo de nuestro corazón, con gran afecto, conmoción y admiración: gracias por habernos dado el luminoso ejemplo de sencillo y humilde trabajador en el surco de los hombres.

Pero un trabajador, que ha sabido en cada momento hacer lo que era importante: llevar a los hombres el aliento, la fe, y el amor de España. Y llevar con plenitud a los españoles a la auténtica lucha por la justicia y la Esperanza para España. Gracias.

Álvaro de Zulueta  y Sotomayor 

Secretario

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LIBERTO LOPEZ DE LA FRANCA, UN AMOR PERFECTO DE HOMBRE, HONESTO Y EJEMPLAR

Conocí a Liberto López de la Franca literalmente de oído: hablando con él por teléfono. Recuerdo esa noche de invierno y esa voz serena y plena, joven y alegre. Y mi reacción, fue quedarme totalmente mudo. Menuda forma de empezar una amistad.

Fue fácil imaginármelo a través de ese timbre de voz masculino y grave, solemne, sincero y sensual, dibujándolo en mi mente sonriente y agradable, que emergía potencialmente de la línea telefónica. Lo imaginé alto, sensual, cercanamente distante. Me quedé corto. Al verlo en persona me di cuenta: es mucho más que todo esto.

Ciertamente es de altura grande, de proporcionadas espaldas y pecho abierto, amplio como la noche con una mirada que traspasa cualquier ser humano.  Tierno como el corazón de un niño; firme como una columna dórica, recta y sin dobleces ni fisuras. Dueño de unos ojos enormes verdes, enmarcados por unas pestañas tupidas y unas cejas cinceladas, su belleza sólo rivaliza con su corazón y su corazón tiene en su sonrisa el más bello de los balcones. La sonrisa de Liberto López  de la Franca transporta, y nace tímida para deslumbrar finalmente. Cuando ríe, enamora, y enamora con la ternura de un cachorro y con el brío de un hombre que sabe al fin lo que quiere conquistándolo todo audazmente y elegantemente con su nobleza.

Conocerle y sentir inmediatamente una corriente de simpatía (sí, que fue más allá de belleza tan evidente) fue todo uno: tanto, que tropezamos mutuamente. Ese saludo se ha convertido, sin querer, en una forma más de expresar el respeto y el cariño que nos profesamos mutuamente, porque ocurre cada vez que hablamos y nos vemos. Liberto siembra ese cariño en el alma, y ese cariño crece con un vigor casi asombroso. Estar a su lado unas horas bastó para que me conquistara totalmente de la cabeza  a mis pies.

Es un hombre al que se quiere proteger, porque camina y en sus pasos hay seguridad y delicadeza sobre los yermos campos minados de la vida. Avanza con la seguridad de un valiente, aunque sepa perfectamente cómo y a dónde quiere ir sin titubear un instante. Esa seguridad imperturbable anima a la admiración, al abrazo, a la caricia, a la sonrisa perenne. Me es difícil no sonreír cuando estoy a su lado, porque su vitalidad es contagiosa, pegadiza y única. Su presencia es imponente y revestida de respeto.

honesto

Ciertamente Liberto López de la Franca es todo corazón. Tiene alma de madre y constancia y persistencia de centauro. Es vital, arrollador, impetuoso, insolente, mayestático, dramático y responsable. Es dueño de todas esas cualidades y de muchas más que siempre he deseado tener y de las cuales carezco, y en él veo tantos sueños imposibles para mí, que sólo me preocupa que consiga los suyos con el peaje más nimio posible y el mayor goce.

Liberto López de la Franca tiene luz. Tiene un ángel que cuida su espalda ancha, él es un amor que lo envuelve y lo anima todo; ese amor es quien lo transforma, lo vuelve impetuoso, apasionado, frágil e inusualmente ferozmente ante un atisbo de injusticia, como nos ocurre a todos cuando nos enciende el amor. Él ama y es amado, y ese milagro que ocurre tan pocas veces en una vida, en su vida es fuente de fortaleza, energía y pureza de presente, y regala tanta vida, que lo transmite en su mirada, en sus manos elegantes de dedos largos y finos y, claro está, en esa sonrisa de alma limpia. Él lo merece todo, todo lo que se resuma en un amor que dure toda una vida, y ese amor, ese fuego abrasador que lo ha transformado por completo, vive con él, respira con él, duerme con él y sueña con él anhelos similares, deseos similares y temores similares, llenos de la inestabilidad de la vida que lo envuelve y azota, lo alza y lo corona sublimemente como un gran caballero andante.

Y Liberto López de la Franca está ahora de cruzada justiciera en este mes que hoy se cumple de su amor traicionado en Navarra. Y aunque sé que, cuando amamos, queremos rodear a ese amor de toda belleza material, de toda muestra de perfección y durabilidad, nuestro mundo es de frágil cristal y lo mundano pasa y se va, excepto el amor, el verdadero amor que dura por siempre. Y él tiene ese amor entre las manos, entre los labios, entre su fuerte pecho y ancha espalda, entre el día y la noche; y ese amor lo inflama, lo inspira, lo arriesga, lo protege y lo desnuda y embriaga lleno de sonrisas, de sueños, y de belleza, y lo hace el más rico de los hombres, porque él ha dado ejemplo de ello. ¡Y de qué manera! Porque nada hay más bello y eterno que un amor que dure; nada más preciado que el verdadero amor aun cuando sea apuñalado como él dice “por la espalda, por los cobardes y depravados desalmados”.

Solemnemente y eternamente Liberto López de la Franca es dueño de su destino, porque es dueño del amor verdadero que lo espera al caer la noche, que lo arrulla por las mañanas y que lo inspira día a día para vivir, entre angustias y sonrisas, una vida auténtica, plena y única, una vida que dure por siempre jamás. Como su inmortal sonrisa.

Carlos Yrigoyen Maeztu

Pamplona 23/11/14

poesia

RETRATO POETICO AL CABALLERO ESPAÑOL LIBERTO LOPEZ DE LA FRANCA

L I B E R T O

Misterioso y sigiloso, marcha una y otra vez, buscando en las estrellas, eternas rutilantes que iluminan sus pasos firmes e inmortales.

De mirada profunda, hechiza con sus ojos de esmeralda a infantes y reyes, merlines y princesas.

Cuando habla pone paz en las conciencias.

Su heroico aliento encrespa a los huracanados mares de falsarios, judas y pilatos.

Señala con su honor a todos los inicuos, versados muñidores en lavarse sus manos en aguas consagradas de la mentira infame.

Su recia voz resuena en las más altas cumbres.

Aclama su verdad levantando las iras de titanes y mediocres. Deshace con su aliento los fatuos pies de barro, de dioses caducos y mortales.

Es la viva timidez y la altivez unidas.

Ímpetu feroz e insolente frente a la hordas ignaras de la oligarquía absolutista y vendepatria. Capaz de no dejar en pie un ladrillo que no sea humanista. Embajador de las más sublimes luchas, frente a tiranos y traidores.

Sabe y besa a la bondad como aborrece y escupe con vehemencia en su cara a la maldad más perversa.

Impasible, irructible e impávido ante el azote duro de la infamia.

Fiel varón de dolores colmado de injurias y de indolentes traiciones.

General de cien mil soldados son sus libros. Patriarca armado de la inmortal cultura. Almirante glorioso del amor y del deber cumplido. Mariscal de la elegancia más sublime. Príncipe guardián de la fe en sí mismo. César Augusto por mil escultores levantado en broncíneas efigies que yertas aguardan el devenir clamoroso de los tiempos.

Cruzado caballero andante de la esperanza escondida.

Emperador consagrado de la Paz y de la Concordia.

De todos los humildes defensor sin tregua mancillada. Corazón de león regio y alas salvadoras del águila inmortal de Patmos.

Radiantes y sonoras horas de luz las de sus pensamientos más fulgentes, son antorcha viva de sus confinamientos que alumbran como espartano Prometeo sin miedos y lamentos.

Su espada limpia y fuerte sabe guiar la paz de aquellos que cayeron sin ser jamás caídos.

La paciencia es su armadura quijotesca curtida en mil batallas.

Vencedor jamás vencido. Último clamor acaudalado de la voz  Estenaguista. Cabal en la alabanza y duro en la templanza.

Ave fénix de su valor más preciso y ambicioso.

El silencio es su escudo de armas por cuatro heraldos custodiado.

De bondad revestido por la esencia de su amada madre. Cubierta en su recuerdo de lágrimas amargas. ¡Oh grandiosa princesa y dulce Dulcinea de sus mejores sueños! Blasón de sangre inquebrantable, que brilla en su nobleza, de tanto como fue emperatriz y encanto de manchegos, y tantas como hoy están bajo la tierra durmiendo el sueño eterno.

Ser luminoso. Profundo pozo sabio de caudales primorosos.

Hombre adusto,  luz de basta ciencia. Pastor bravo de diez mil leones y tres corderos a su diestra.

Su sangre calatrava acrisoló sus venas en tantas y tantas borrascas azotadas en su vida.

Ciñe en sus sienes laureles deslumbrantes  y espinas en mil victorias coronadas.

Firme sobre roca firme está su trono.

Sirvió con humildad a castas ungidas por arcángeles divinos de dinastía de reyes perdidas en neblinas de aciagas bastardias.

Guardián del regio cetro por Capetos entregado. Su sangre derramada mantuvo a la Corona incólume sin barro de la insidia salpicada.

Parte tempestades con su cayado roto. Abriendo los mares más feroces, sin temblar en él sus manos de oro y cual bello amatista fulgente en su anular por reyes enfundado.

Canta heroicamente a los poetas muertos, para hacer resucitar sus dulces versos épicos dormidos y olvidados en los verdes y esmaltados campos de paz y amor del Edén mejor de nuestros sueños anhelados.

Montado en su Pegaso ansían los malvados derribarlo, y auparlo en Clavileño con escarnio zafio  y sofisma encanallado en vilipendio. Sin ver en él jamás su ocaso deseado.

¡Cabalga ahora arrogante noble y fastuoso joven, cabalga mayestático oh gran amigo mío!

Como un héroe ungido, pues todo no acabado. Derramando tú sangre como Maestre calatravo.

Tu yelmo es el amor, tu capa es tu destino, tu espada un haz brillante, aun con el corazón herido.

El nuevo Cid valiente, por dioses escogido, Quijote ya exultante, tus dos corceles son Babieca y Rocinante.

¡Cabalga libremente! ¡Cabalga calatravo! Hasta que el alba alcance la luz de tu mirada inmortal y penetrante.

¡ ¡Dios te salve Liberto el triunfo es tuyo!!

¡ ¡ Cabalga, cabalga hasta alcanzar el último e inmortal glorioso y merecido eterno horizonte!!

ROMAE, XXIII-VI-MMXIII.

CONMEMORATIONEM XXXIX NATIVITAS TVAS

Octavio Augusto Paz

ENTREVISTA FORMULATV.COM

 

Liberto López de la Franca: “La disciplina no es vejar, ridiculizar e ironizar, por ello he chocado con Nacho Montes”

Finalizado ‘Las joyas de la corona’ y tras sonados enfrentamientos televisados con alguno de sus ex compañeros, el profesor y académico de oratoria, protocolo, humanidades e historia universal nos habla de su paso por el reality de Telecinco. 04 octubre 2010.

El historiador escritor y humanista José Liberto López de la Franca y Gallego se ha encargado durante todo este verano de enseñar oratoria, protocolo, buenos modales humanidades e historia en la escuela de ‘Las joyas de la corona’. En la actualidad, es el Jefe de la Casa del polémico infante Real Leandro Alfonso de Borbón, personaje del que Telecinco prepara también una TV movie. El profesor se muestra satisfecho de su paso por el programa, aunque no comparte la dinámica que finalmente se ha llevado a cabo. “No me pareció bien eliminar cada semana a uno de los chavales porque interrumpíamos su formación”. Asegura estar dispuesto a seguir “formando joyas”, pero tiene muy claro que no repetiría la experiencia si no se dieran las condiciones para evitar enfrentamientos como los que se han dado en esta primera edición. “Debo de decir que no estoy muy ilusionado”. Critica además que “la sombra envidiosa de los profesores se unificó para que estuviera marginado”, consiguiendo así con su andadura televisiva y el trato injusto de sus compañeros del claustro de profesores, el respeto y cariño de la totalidad de la audiencia.

Finalizado ya el reality show e iniciada ya la nueva temporada, FórmulaTV.com ha querido charlar con el ex profesor de ‘Las joyas de la corona’ para analizar su paso por el programa y conocer ahora sus impresiones sobre el formato.

¿Cómo valoras tu paso por ‘Las Joyas de la corona’, una vez finalizado el programa? Yo hubiera hecho otro tipo de programa. No me pareció bien eliminar cada semana a uno de los chavales porque interrumpíamos la formación que estábamos intentando inculcarle a cada uno de ellos. El proyecto de esa joya se quedaba a medias, y Lara que fue la última, salió más preparada que Pablo que fue el primer expulsado. El programa podía haberse mejorado, pienso que ha sido un meteorito mediático inconcluso.

¿Crees que se han completado todos los objetivos iniciales?

No, porque me hubiera gustado incidir en algunas materias y haberles enseñado muchas más materias y conocimientos. Por falta de tiempo no ha podido ser.

¿Qué tal te has sentido enseñando normas de protocolo por televisión?

Muy bien. Aunque no solo formé en protocolo si no en otras disciplinas destacadas.  El protocolo es algo glorioso pero también es cruel porque es la careta que se ponen muchas personas y la imposición de una dictadura para colocar a las personas, que realmente pueden valer o no valer, en el lugar que no les corresponde. Esto no es glamour, esto es una escuela de la elegancia y del humanismo pleno, cuyas enseñanzas nunca se han dado en televisión. Por todo ello me siento satisfecho al haber podido participar en este tipo de programa, aunque vacio en el trasfondo de la esencia de la imposición de la productora.

¿Qué tal te ha aportado personal y profesionalmente este trabajo?

Muchísimo. He conocido el verdadero rostro de Carmen Lomana, a todos los profesionales de Zeppelin y todo el alumnado que ha conformado el programa. Me ha enriquecido muchísimo humanamente e intelectualmente, mucho más de lo que podía imaginar y, sin duda, ha sido el detonante, que ha hecho que pasara de ser una persona medianamente conocida como escritor y como Jefe de la Real Casa Borbón Austria a una persona mediática y salir en la televisión. Sabía a lo que me sometía y al duro reto que afrontaba.  Sabía que esta situación iba a suponer un antes y un después en mi vida.

¿Te gustaría volver a repetir la experiencia?

Bueno, si volviera a repetir la experiencia seria de un modo distinto y sólo si se dieran las condiciones para evitar enfrentamientos y circunstancias que han hecho ciertas desavenencias provocadas a los alumnos. Actuaciones zafias del profesorado. Debo de decir que no estoy muy ilusionado en volver a repetir, más que nada por la situación que se me ha dado en momentos muy puntuales en el plató y provocadas por un “profesorado” poco ético. Sin embargo, formar joyas lo haría todas las veces que fuera necesario.

En las últimas semanas hubo una gran tirantez con el resto de profesores, especialmente con Nacho Montes. ¿Cuál fue la verdadera razón?

Bueno, la razón creo que es obvia para quienes hayan seguido el programa. El magisterio necesita militar en un humanismo de la pedagogía, no ser un “terrorista” de la enseñanza, un déspota y un tirano.  En el proceso de enseñanza, se requiere un respeto al alumnado que debe colocarse en un altar impoluto como ministro de la enseñanza en la cátedra de la sabiduría en el magisterio de la edad; si nosotros enseñamos buenas maneras debemos dar ejemplo de nuestras virtudes y dones. El afecto, el cariño, la confianza y la disciplina, son la base de la enseñanza, y la disciplina no es vejar, ridiculizar, menospreciar  e ironizar. Es hacerle ver por la naturaleza de la bondad lo que son todos los principios y valores de la vida. No hay que perder los papeles y por ello, no he estado de acuerdo con el modo de operar de “mis compañeros” del claustro del profesorado y muy esencialmente he chocado con esta persona.

Habéis llegado a “atacaros” en diferentes programas de Telecinco ¿No es contradictorio esos ataques con los buenos modales?

Posiblemente. Pero por una causa justa en aras de la defensa  de mis alumnos. Solo pretendía hacer visible la injusticia. Poner a una persona donde se merece, denunciar esas salidas de tono y comportamiento, ya que no es lo que queremos, ni deseamos  dentro de esa enseñanza. Juan Domingo Perón dijo una vez: “!La violencia que mana del pueblo, no es violencia, es justicia!”.

 

Parece que Nacho Montes la tomó contigo…

Esto es importante. Nacho Montes y el resto de profesores se creían que por entrar a ‘Gran hermano’ o ser Miss Mundo pensaban ser mediáticos. Yo no era mediático, ni aspiro a serlo y yo estaba dispuesto a dar mucho juego, con algo llamado tolerancia, buen humor, elegancia y la ironía. Todos los alumnos se me acercaron y me dijeron tras las cámaras “Liberto, nos hemos dado cuenta de que te están marginando” y uno se da percibe de que el fallo no es tuyo, sino que la sombra envidiosa de los profesores se unificó para que yo estuviera apartado, sin llegar a conseguirlo. Era esa una buena señal y se trazaba un camino que el futuro, se verá la mano negra de este señor, como intentará maniobrar cobardemente para dañar mi imagen.  Hay una compensación: la gente me para, me pregunta, me saluda y me da ánimos sinceros. Yo nunca pedí estar en televisión, y si estoy es por un llamado de la misma, y también sé, irme a tiempo si fuera necesario, por decoro o por otras circunstancias de fuerza. Pero este señor algún día dará muestras de su verdadero rostro. No obstante no se puede infravalorar el poder intuitivo de la audiencia, y este señor ante la misma no tiene ni autoridad moral, ni crédito, creando rechazo  y siendo denostado abiertamente por los telespectadores.

¿Te parece justa ganadora Azahara?

Sobre justicia no hay nada escrito. No era mi candidata. Los profesores no podemos responder de una formación determinada. Si ha ganado Azahara ha sido porque ha sido la más astuta. En el reino de los ciegos, el tuerto es el Rey. Azahara entró como una diplodocus de la ordinariez y ha salido como una chica un poco más refinada, dándolo todo por su hija tal y como dijo al principio del programa. Pero todo fue muy manipulado por la productora.

¿Crees que es la persona que realmente se merecía el título?

No lo era. Mi candidato era Julián, pero cometió un gran error. Luego cambié mi elección por Pepe, pero no me parecía una persona trasparente y al final mi opción era clara: Jorge, él me parecía la mejor opción ultima.

Tras el programa… ¿ahora qué? ¿Qué va a hacer Liberto tras ‘Las joyas de la corona’?

Poco o nada espero de la televisión. Es un mundo muy plástico. Seguiré con mi trabajo, escribiendo, viajando, estando al servicio de Su Alteza Real el Infante de España, y si se da el caso pues cerrar una etapa al servicio del hijo del Rey Alfonso XIII.  Si vuelvo a la televisión no será para conversar en debates frívolos, sino será porque realmente tenga algo importante que decir. He comprado una serie de libros sobre los Borbones, otros sobre glamour, otros sobre protocolo y quiero seguir aprendiendo. ¡Debo de aprender tanto! Tengo algunas ofertas para trabajar en televisión y otros medios, pero mi cargo tiene prioridad ante todo y me condiciona.

Se ha criticado al programa y se ha dicho que ha habido grandes favoritismos tanto por parte de profesores y, sobre todo, por parte de Carmen Lomana…

Yo si he tenido algo, y es que he querido a todos por igual. He tenido un contacto con todos y no he pretendido tener más acierto con unos que con otros. En mi modo humilde de entender, a unos alumnos no se les pueden regalar cinturones por valor de 1.500 euros y a otros llevarlos al Jarama. ¡Quien compra el respeto, el cariño y el aprecio, merece el desprecio! Yo puedo llegar a entender la estructura del programa, pero como espectador no estoy de acuerdo que se le compense altamente a ciertos alumnos y a otros no. Desde ir a Ibiza y dar un paseo por Chueca hay un trecho. ¿No cree usted?

¿Qué es lo que más te ha llamado del programa? ¿Con qué te quedas y qué descartarías? Ha habido muchos momentos preciosos, uno de ellos fue cuando al “humilde profesor” se le dio una lección por parte de una alumna sobre la descripción de qué es ser una madre. Hay muchos momentos con los que me quedo. Situaciones que no me han gustado, son los momentos en los que oyes las ordinarieces, vulgaridades y barbaridades que decían estos chicos. ¡Pero eso es lógico, entra dentro del orden lógico de las cosas! Sin embargo, han aprendido a perdonarse y a saber ser ellos mismos desde un punto de vista mucho más respetuoso y humano.

¿Ha sido la experiencia tal y como al preveías en un primer momento?

Bueno, cuando me llamaron para hacer este programa, dije que no sobre plano, sin embargo, insistieron muchísimo, asegurando que esto no iba a ser un ‘Gran hermano’ y que iba a haber seriedad. Cuando salgo a la calle las personas me saludan, quiere hacerse fotos… y eso sí que es algo que no me esperaba. Las chicas han sido las más requeridas a pararme por la calle, pasando algún que otro momento curioso y divertido. Me sobrecoge el respeto de los jóvenes a mi persona. Muchísimas son las peticiones de amistad que tengo en el Facebook y cada día me quedo sin habla al observar la pantalla del ordenador.

¿Cómo ves de modales a la gente de la tele? ¿Sobra o falta educación?

Me agrada edecir más que “gente” personas. Falta muchísima. Vivimos en la carencia y en la época de la cultura y la educación inexistente. Falta pensamiento y la culpa es sin duda del abandono de las personas. Hay mucho miedo e incultura por muchos frentes y el mundo de la televisión es en gran parte un espejo de él mismo. Estamos frente a una dictadura de la relatividad. ¡Todo se relativiza!

¿Algún ejemplo?

Nada más pongas la televisión en cierta cadena y a determinadas horas. Quien viva en igualdad y honestamente, estará conforme en la vida, en la tele no se vive de esa forma y se hace un daño irreparable constante y continuo a muchas personas. Utilizar la tele para ello es denigrante y zafio.

¿Y Liberto? ¿Cómo es Liberto?

Es una persona afable, con una permanente lucha por ser el mejor. No tolera la hipocresía y la falsedad, es amante de la cultura, y súbdito del respeto. Siempre estoy intentado superarme y mi ilusión es no triunfar en el sentido de ganar dinero, porque el triunfo es mirar atrás en un momento y ver que has sembrado cosas. El triunfo es que digan tu nombre y se dibuje una sonrisa en la cara de la persona. Yo me he hecho a mí mismo, y todo lo que le debo a la vida son producto de mis padres; su humildad, su cariño y apoyo han hecho que esté donde esté. Liberto es una persona cercana y afectiva que desconecta con el sexo, viajando y leyendo. Es una persona normal con defectos como todo el mundo. El triunfo como diría mi amiga Encarna Sánchez es un pasaporte a la nada.

Y por curiosidad… ¿Escuchar Camela es glamouroso?

No, eso es atentar contra la dignidad directa del mal gusto. Camela y los que siguen a Camela hacen más daño que Stalin a una democracia.

¿Se puede ser glamouroso sin tener dinero?

Por supuesto. Escoges a una chica del extrarradio, la vistes con cuatro trapos y puede perfectamente ser tan glamourosa como una princesa Barberini.  Como también puedes elegir a cualquier señora del barrio de Salamanca y verla vestida horriblemente con cara de pija malfollada. Recordemos que existen las pijas son chonis untadas en pasta nada más.  El glamour no retiene ni consigue con dinero, es algo natural con la esencia . No por ser hija de una duquesa, tiene que ser glamourosa. ¿Cuántas duquesas hemos visto ser verdaderos esperpentos? El glamour y la elegancia, son valores en alza revestidos de la cultura, madurez, la ilusión, la esperanza, la simpatía, la educación. No es algo que se pueda comprar con dinero en Gucci, Lois Vuitton o Cartier.

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LIBERTO LOPEZ DE LA FRANCA,  EL ÚLTIMO CABALLERO  REAL HISPANO

Manchego universal y profundo, romano de adopción, y amante de España por esencia y de efigie. Es uno de los más brillantes prohombres intelectuales y escritores de España. Profesor, conferenciante y charlista de los más buscados y a la vez menos accesible y mejor pagados. Es el último lord gentleman chevalier de la crucificada televisión en España. Aunque hoy serenamente vele desde su trono y destronado por la tiranía maléfica de los que él llama “farabutes usurpadores de la TV” las armas como su Señor Don Quijote. Lo vemos, seguro, decidido, serio y a la vez sereno, asomarse parsimoniosamente con su atractiva y estilizada figura, saliendo de su despacho-biblioteca en dirección al encuentro con nosotros, para una audiencia privada en el salón alfombrado revestido de tronos y armaduras, vitrinas y bustos broncineos. Accedió a una entrevista sin censuras ni cortapisas de nigún tipo para NY PRESS, justo en las postrimerías de la celebración de los 40 años de su nacimiento en la capital de la Mancha.  

Regio, sereno, cordial, magistral y la vez desafiante, este joven  guardián de la monarquía nos cita en Ciudad Real, capital del Priorato de las seculares ordenes de caballería españolas de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa, hasta donde nos hemos traslado, en pleno  tiempo de su “Revolución Libertadora y Proceso de Reorganización General”.  

Se encuentra inmerso viviendo “misteriosamente feliz” en los alrededores de  San Lorenzo de El Escorial, cargando sobre sí con un desarraigo y autoexilio  de los ámbitos televisivos. Retirado voluntariamente -según él-  por respeto y decoro a sí mismo, y a quienes lo admiran y aman.

Legiones de fieles seguidores ven en él al hombre perfecto en su anverso y su reverso. Cincelado lleva  en el verso de su retórica la esencia magistral de la discreción y la insolencia.  Y en su pensamiento se trasluce fulgiendo, la honradez, la dignidad y la valentía jugada a una sola carta.

Admirado, querido, no pasa fácilmente desapercibido por el público. Francamente y libremente, su presencia física impone respeto a seguidores y detractores. Es y será siempre Don Liberto López de la Franca, un hombre de una rica vida interior, sencillo enemigo de vanidades, enamorado de la soledad sonora y caudaloso pozo intimo de emoción.

A pesar de su arrogancia, su imagen mayestática y fastuosa, de su ironía certera como una saeta, Liberto López de la Franca gana en las distancias cortas. Es mucho mejor al natural cuando se le conoce de cerca. Puede ser tan mordaz como tierno, tan divertido y picante como ingenuo, tan entregado como desconfiado, tan insolente e impetuoso como bondadoso y ardientemente educado. Eficaz, impávido, patricio y plebeyo, parsimonioso y ágil, locuaz y silencioso, brillante y socarrón, austero y barroco. Deslumbra en esos fantásticos e inesperados giros de maestro de la escena, sin más decorado que su propio estilismo y esencialismo. Choca frente a frente con él mismo cuando nos colocamos ante al personaje embriagándonos de su inconfundible perfume de Cartier. Inunda con muy poco la estancia por donde pasa y se queda para siempre, sentado en el rincón del recuerdo de cualquier ser humano que lo trate serenamente. 

Es fácil y difícil no verse preso y libre a la misma vez, de todos sus encantos y originalidad, ante el rayo fulminante de su mirada hechizadora de sus ojos verdes esmeralda. El dibujo de su perfecta e impoluta sonrisa, desarma a cualquiera que venga armado. Hablar a corazón abierto, siempre y francamente con López de la Franca es todo un lujo irrepetible y trasversal.

Historiador, orador, poeta, pensador, ensayista, profesor, hombre de estado, políticamente incorrecto, escritor, novelista, hombre culto y preparado, circuspecto, divertido y solemne, siempre elegante. Enteramente dispuesto al combate, como un general incombustible, frente una guerra heróica contra la injusticia y en pro de las causas más nobles en defensa del hombre.

Dio su primera conferencia con trece años, se dice que fue el historiador más joven de Europa. Es uno de los jóvenes más carismáticos de hoy en su nación y no alardea de ello.

Ciertamente es un titán de la palabra, y posee no solo el don de la comunicación,  sino el de la anticipación de sus contemporáneos. 

Gran humanista, domina el verbo como nadie, y su pluma estilográfica es tan elegante como afilada.

Es para mí un líder escondido, de estos tiempos de locos cuerdos en los que nadie escucha y todos hablan. Aunque sin duda, es algo más que todo esto, que torpemente he descrito al Real Caballero de la alegre figura, que deseo elevar con respeto en estas líneas para el público Norteamericano.

En los tiempos que vivimos como él dice: del pensamiento inexistente, ni el propio mundo andan tan sobrados y revestidos de hombres plenamente luminosos y valientes como este joven caballero español llamado Don  Liberto López de la Franca.

 

Los enemigos ¿son necesarios?

Bueno, no es que sean necesarios, es que los da la vida misma. En ella encuentra uno siempre amigos y enemigos. El mayor bien del hombre, indudablemente, aparte de la libertad como meta, es la  amistad pues en la misma hay una grandeza sostenida y en ella están los amigos. Y por lógica los enemigos vienen solos, porque la vida está construida en una selva atroz en la que no queda otra opción que enfrentarnos unos a otros en defensa de nuestro propio destino. A veces nos enfrentamos profesionalmente, otras nos enfrentamos por luchar y amar las mismas cosas o causas justas o nobles las cuales  no admiten dos amores al mismo tiempo. Otras ocasiones lo da la envidia, que es la muleta donde se guarecen los necios, o la soberbia, o el afán de protagonismo de poder o de dominar al otro. Eso sí, los enemigos son una cosa normal y muy necesaria en la misma vida, como las desgracias y las alegrías. Ella nos trae infortunios, fracasos y éxitos. Lo importante es admitir con serenidad los éxitos con humildad y de igual modo los fracasos con resignación y paciencia. A los amigos devolverles una amistad muy pura y desinteresada. Y a los enemigos, defenderse de ellos, sin demasiada crueldad. Cuando ha habido personas que han intentado, y a veces casi parcialmente conseguido perjudicarme con alguna gravedad, siempre respondo con contundencia y habilidad de hábil estratega, pero a veces me defiendo más con la certera ironía que con la legítima arma de la crueldad. ¡En síntesis los enemigos son imprescindibles! Ignacio de Loyola en las horas postreras a su muerte, dio un consejo último. Aconsejó a sus sucesores que rezaran diariamente, rogando a Dios para que no le faltaran nunca a la Compañía de Jesús los enemigos. Yo creo personalmente, que, en la cantidad y la calidad alta y poderosa de los enemigos está toda base de grandeza de un ser humano. Cuando alguien me dice alardeando que no tiene enemigos, mal asunto. Pienso o que es un mediocre o un falso amigo de todos y amigo de nadie.

¿Usted tiene enemigos poderosos?

Bueno, solo tiene que dar usted un vistazo a mi alrededor y espolear muy por encima mi trayectoria humana. Creo no le costará trabajo darse cuenta que la nomina es numerosa,  y poderosa a su vez. Pero mire usted, le voy a decir francamente, a mi particularmente no me da miedo el ruido del poder, ni los que se amparan en él para hacer ataque ruín y cobarde. Desde adolescente hice frente a gobernadores déspotas, obispos dictadores, alcaldes corruptos y borrachos, concejales ladrones, banqueros chorizos, editores mangantes, políticos rastreros. Todos estos enemigos,  curiosamente,  son los que nunca faltan en los círculos del poder, ocultos tras el mismo. Los cuales en su mediocridad creen que cerrándoles el paso a los demás a través de ese poder temporal, pueden hacer mucho. Desgraciadamente solo hacen daño al bien común o individual. No obstante los he combatido hábilmente y sin temblarme el pulso, frente a frente como ha de hacerse.

¿Qué es lo más inteligente que se puede hacer en la vida señor López de la Franca?

Supongo que por lo pronto no tomarla en serio. ¡Hacer lo que cada uno le dé la real gana y le plazca! Porque venir a la vida a que nos digan lo que tenemos que hacer por imposición de guión es cuanto menos de cretinos. Aunque el iluso de Jorge Javier Vázquez, diga en el titulo de su autopublicitado libro:“La vida  iba  enserio”.  A  mi entender es todo lo contrario, no hay que darle la más absoluta importancia. Por lo pronto a esta vida no hay que tenerla ningún respeto. ¡Y luego saborearla, que la vida son tres días y dos lluviosos!

¿Han intentado corromperlo o comprarlo?

¿A quién a mí?

Si a usted por ejemplo. ¿Han intentado corromperlo y comprarlo con dinero?

¡Si…!  Y fue… siendo yo Jefe de la Casa del Infante. Y no solo sutilmente lo intentaron, con dinero contante y sonante, sino además con ciertas prebendas. Aun recuerdo los nombres y con qué intenciones querían envolverme en el banderín de enganche de la corrupción. Circunstancia que provocó que yo invitara a estos elementos a salir parsimoniosamente y educadamente de mi despacho. Este fue, uno de los pocos factores por los que el Infante de España, al tener noticia de que yo había procedido de esa forma, autorizara y consintiera el génesis del golpe de estado interno en aquella Real Casa. Lo que provocó mi salida a corto o largo plazo, consumándose la misma con mi renuncia, no con mi dimisión, porque nunca dimití, yo renuncié que es otra cosa muy, muy distinta.  En definitiva como decía Campoamor: ¿Qué es preciso tener en la existencia? ¡Fuerza en el alma y paz en la conciencia!  O como cantaba  El Tío Penas en sus famosos fandangos: Tengo mis manos vacías de tanto dar sin tener pero mis manos son mías y mi conciencia también.  Y fíjate  si er mundo es canalla que dice las cusas malas y las buenas se las caya. Ya sabe usted lo que hace falta: concienciaaa…

¿Sirvió de algo su propio ejemplo de persona insobornable?

Pues mire usted, mi autoridad entonces y ahora como persona, radica en el ejemplo. Ciertamente mi ejemplo es el que imponía y sigue manteniendo hoy en pie esa autoridad. Ese es el eje fundamental del crédito y el respeto para cualquier persona de abajo arriba y de arriba abajo. Hoy en día las “autoridades” carecen de algo primordial y determinante como es la autoridad moral. Lo que nos quieren hacer ver y creer con engaño sobre ese aspecto, es  tan  necio como huero. Revestido de una vacía autoridad de decorado fatuo y falaz, pues es todo irreal y falso. Por eso, los políticos sean de la clase que sean, no tienen ninguna credibilidad por falta de esa destronada y exiliada autoridad auténtica en nuestra dañada políitica española.  A mis subalternos, a mis colaboradores, siempre traté de hacer valer que la honestidad, es mucho más fuerte que la inmoralidad, que la palabra dada y cumplida es más fuerte que las promesas incumplidas, que el trabajo bien hecho es más fuerte que el trabajo no proyectado y olvidado.  Eso en román paladino se llama ejemplo. Todo lo demás es meternos en un laberinto sin salida, donde impera la corrupción y que nos conduce a todos  irremediablemente a un desastre de  un futuro yermo. Todos estos políticos criminales que están destruyendo la democracia, no son ni serán digno ejemplo de nada, viven al amparo de la dictadura de la relatividad. Yo creo que el mundo se mueve hoy en dos ejes de tipologia de seres humanos, que estan en pugna antagonica por el poder. A estos  los  vego a llamar los: AUTORITAS y los POTESTAS. Los potestativos son los corruptos, los que imponen por ordeno y mando, los advenedizos al poder y en definitiva los que detraen el pleno desorden  en nuestro ordenamiento natural. Los autoritativos o autoritas, son aquellos que estan sentados con responsabilidad en su cargo, y responden eficientemente revestidos de sabiduria, elocuencia y prudencia no con un baston de mando, sino con un baston de servicio al pueblo encomendado a su solicitud. La autoridad siempre por encima de la potestad,  basada esta autoridad limpia en el amor y la civilización del orden, la paz, el progreso y la prosperidad de los pueblos de tierra.  De ello es fiel reflejo por ejemplo, del buen hacer del autoritas, el Papa Francisco, que hace politica de Dios y gobierno de Cristo, dando ejemplo a la luz de la verdad.

¿Por qué no son digno ejemplo esos políticos corruptos?

Bueno seguramente, quizás sean dignos de ser ahorcados como lo fue  Musolini y su amante Clara Petacci.  ¡Por lo pies claro! Ni en la hora de su muerte deben ser respetados por el pueblo, en aptitud contraria como lo acontecido con el Presidente Suárez, que ha sido reconocido por ese pueblo humilde en olor de multitudes, en base a su dignidad y honradez política. Todo lo demás es fatuo, sin sostenibilidad  de credibilidad pública. Que vengan a decirnos  los políticos corruptos, como hay que comportarse y como  hay que luchar contra la corrupción, es algo que atenta contra la dignidad del pueblo. !Es algo desnaturalizado, digno de alimañas del poder, es cuanto menos execrable, vomitivo,  abyecto e inmoral! Es pretender intentar darnos por la fuerza aspirinas para un cáncer.

¿Se ha enamorado usted alguna vez señor López de la Franca?

Yo creo que no se puede dejar de estar nunca enamorado. Si,  en efecto me he enamorado muchas veces, incluso de amores imposibles. Con los años ese amor se va trasformando. Resueltamente creo que el amor es darse, sin esperar nada, pues nace de la nada, no espera nada, camina y lucha en una unión indestructible de algo fastuoso y mayestático como es el triunfo apoteósico de la plenitud con el ser amado. Es la negación por emanencia y por esencia, hasta entregarte y abandonarte a la locura sin frontera, que en el mundo al amor no nadie que no lo quiera. Es en definitiva, resumiendo, aquello que inunda como luz cegadora todos los rincones del alma. Lo mismo que el desamor, es la nube que oscurece ese alma y cada rincón del mismo. Dos ejemplos preciosos e imperecederos son la inmortal poesía de Juan de la Cruz, cuando dice: Descubra tu presencia y máteme tu vista y tu hermosura, mira que la dolencia de amor solo se cura con la presencia y la figura. O llegado al doloroso tránsito de desamor y puestos en las buenas manos de ese mismo poeta místico y ascético, cuando exclama ante los tiempos: Un pastorcillo está penando ajeno de dolor y de contento.. Todo eso con una trasfusión de amor supremo, como lo es el beso. Un beso dura siempre. El amor nunca dice adios.

¿Qué tiene usted más miedo al dolor o la muerte?

Ni a una cosa ni a la otra. Está entre puta y putañero. Mire usted, en mi presencia he visto morir ya a muchas personas, incluso he tenido experiencias en torno y cercanas a la misma muerte. La parca llega, la señora del blanco sudario se coloca en ti, y tu pasas de ser un trágico actor a convertirte de inmediato en un lloroso decorado. La contestación a todo esto la da acertadamente mejor que yo Miguel de Unamuno en su libro “Del sentimiento trágico de la vida”. ¿Pero sabe usted porque no tengo miedo ni al dolor ni a la muerte? Se lo voy a decir.  Porque pertenezco por sangre y espíritu a la escuela del dolor del crucificado,  y por lo tanto, para mí esto, no es un problema. Soy un hombre de fe plena. Todo lo demás lo dejo en manos del Creador. El problema  y gordo, lo tienen los que no crean en Dios, que siguen en su pertinaz error de negar sin prueba  lo innegable del maravilloso “factor Dios”. Recuerdo con simpatía que alguien dijo y no sin razón, que: de obispo para arriba nadie cree en Dios. Y es verdad y cierto. Otro le contestó con sorna: de obispo para arriba no se moje la barriga. En definitiva  tengomás  miedo de aquellos que tienen miedo del dolor y de la muerte. Vivo en la convicción que,  la fraternidad humana debe estar bajo la paternidad divina. Detrás de este mundo está la luz,  y Dios para darnos su manoen nuestro momento supremo. Por lo tanto como ve tengo más fe que toda la Conferencia Episcopal Española junta.

¿Cree usted y tiene fe ciega en Dios?

Yo soy ateo del Dios de muchos de los obispos católicos, de algunos burócratas de la iglesia católica, que son la lepra y el cáncer de la fe, lobos que devoran a sus obejas. Ahora, si me pregunta usted  si yo creo en el mismo Dios que dice creer el necio del obispo Setien, o en el Dios que cree el  obispo dictador Algora, le protesto, que soy un convencido ateo de ese Dios miserable y ruin que ellos creen neciamente y ciegamente. Toda esta chusma tirana hace más daño a la fe en Dios y al propio hombre, que Stalin a una democracia. Son el mismo Caín que mata Abel, son los imperecederos sepulcros blanqueados que se ocupan de las minucias de la ley, llenos de podredumbre y miseria. Yo soy un hombre creyente en un Dios universal, en un Dios padre, en un Dios misericordioso, cósmico e infinito. ¡Todo lo que soy se lo debo a Dios y en el momento supremo de mi muerte acogerme a él alegremente quiero diciendo: ¡Gloria a Dios por todo!

Dicen de usted en los mentideros que es el Gran Maestre del Gran Oriente Español ¿Es verdad?

¿A si? Pues ahora me entero yo. Me pasan tan pronto de una facción a otra. De los Borbones a los Masones de solo un  plumazo! Jaja ja… y yo sin enterarme.

¿Es usted masón?

¡Y a usted qué carajo le importa! ¿Es usted periodista o jefe de la KGB o de la Gestapo? No se lo voy a decir nada, para que se quede usted con la duda… Y no solamente no se lo voy a confirmar, ni desmentir a usted esta pregunta tan abiertamente indiscreta, para que lo sepan  de cierto aquellos rastreros que me derrocaron el 23-N acusándome de ser jefe de la masonería secreta. ¡Insensatos, mediocres y farabutes!

A mí sinceramente no me importa señor López de la Franca, creo que es del interés general de los lectores. Importa al público general que quiere saber y yo estoy aquí para preguntarle.

¡Y yo estoy aquí para no responder!  ¿Qué les importa si soy masón o soy presidente de Galería del Colchón?, ¿O si soy como dice mi amigo Juan el Golosina, el hermano de King Kong? ¡Yo no soy tan insensato de ir diciendo si soy o no masón. ¡La siguiente pregunta tenga la bondad!

Perdone usted por la pregunta anterior tan indiscreta. ¿Le ha incomodado?

Nooo…Usted ha preguntado en un momento, los aceros se han cruzado como espadas. Esto forma parte del debate mismo de la entrevista. ¡Nooo..  no existen preguntas indiscretas! Hay respuestas indiscretas como decía sensatamente Borges.

¿Suele aburrirse usted mucho?

¿Aburrirme yo…? ¡Nunca!  Por lo pronto tengo trabajo y mucho. Y luego tengo obras  proyectadas por escribir, vidas por conocer, trabajo por afrontar de sobra. Y además están los libros, o acaso no ve que aquí hay más de veinte mil volúmenes en esta casa. ¿O no se ha dado usted cuenta… de los puñeteros libros que me tienen prisionero del techo al suelo como mi señor Don Quijote?  ¡Si, estos son los culpables de todo! Desde mi éxito como hombre a mi ruina económica como ciudadano. No me aburro para nada, existen mil opciones en internet, Face, Youtube, aplicaciones como WhatsApp, Line, Twitter, Instagram, Telegram, Viber… y sin contarle la cantidad de personas que me escriben o telefonean a diario y me piden consejo, me visitan y me abordan en la calle. El mero hecho de entretenerme con mis propios pensamientos que pongo en orden en cada segundo de mi vida, en la sublevada república de mi mente. Muchas veces la soledad da miedo y estupor o pánico a las personas. Yo no le tengo el más mínimo miedo y respeto a esa señora. Se puede estar imperativamente solo y encontrarte abrumadoramente acompañado con muchas “presencias”, y en muchas ocasiones estar -por ejemplo- en una discoteca muy bien acompañado o rodeado, y sentirse uno fraudulentamente solo. Una gran ventaja para mí son mis animales de los que aprendo mucho más que con todos los bufones de Telecinco. No, no  me aburro, no sé lo que es eso de aburrirse, quizás lo sepan mejor que yo muchas presentadoras derrotadas de los platós, que viven de apellidos familiares. No sé si conoce usted el sabio refrán español, que dice: cuando el demonio no tiene nada que hacer, con el rabo mata moscas. Y eso le pasa a muchos y muchas…que abren la puerta de su vida o de su casa a ese fatal matrimonio llamado Doña Soledad y Don Aburrimiento.

¿Es usted espiritual?

A la vista está. Me empapo de la grandeza inconmensurable de Juan de la Cruz y Teresa de Jesús, que contaron con la hostilidad del poder de los obispos establecidos en su época, y de muchos de sus contemporáneos. O  leo a Fray Luis de Granada todas las mañanas. Vibro leyendo a San Juan de la Cruz cuando aclama; Quedéme no sabiendo, o La noche sosegada en par de los levantes,  o leer y saborear las cartas de Santa Teresa, es algo colosal y de primer orden. Sin referirle a los ascéticos y místicos de otras confesiones,  incluso paganas. Verdaderamente soy  un hombre espiritual por naturaleza, y si alguien quiere encontrarme en esencia, que me busque en los atardeceres que no mienten, cuando el sol se pone. En esos atardeceres sé que estoy siendo examinado por Dios, en mi pobre amor dado a los conciudadanos de la tierra.

¿Es usted un buen ciudadano?

Si. Creo que soy un buen ciudadano. Me gusta la palabra ciudadanía, y esa ha sido la razón de todo lo que hasta ahora hice y haré por amor a la ciudadanía. He llevado muy dentro ese breviario de ciudadanía, que encontré en la obra de Juan Mugueta Eransus. Ciudadanía en  la educación, en la simpatía, en la elegancia, en la ilusión, en la lucha, en la antropología, en la filosofía, en la ética.  Si, la ciudadanía es un proyecto que marca el destino de un hombre, es algo maravilloso y que no defrauda. Siempre me acojo a la solemne Declaración de los Derechos del Hombre y los Derechos Humanos, es la Carta de la Gran República Universal de la Ciudadanía Andante, ante la que yo inclino mi frente respetuosamente. Esto es lo que viene a decir y ser mi morada interior y escala de valores, es lo que vengo a llamar  Mi sinfonía del sentimiento.

¿Es usted anglófilo o germanófilo?

Sin andar con titubeos a estas alturas vertiginosas, soy un convencido germanófilo. De los pies a la cabeza. He recorrido Alemania de norte a sur y de este a oeste,  y no deja todavía sorprenderme. Para mi ciertamente es el país que me causa más admiración y me despierta más emulación. Sin duda, el alemán es un pueblo único, glorioso, épico, bellísimo e incomprendido. Su lengua después del castellano es la más sonora, y en esto estoy muy de acuerdo con Borges. Amo con pasión Alemania, después Italia  e inmediatamente Francia.  En definitiva Europa es para mí algo muy importante y vital. Sin decir lo que significa mi propia Patria, pues pocas cosas son superiores a España.

¿Qué es la vida para usted ó para se vive?

¿Es una pregunta capciosa verdad? Pues… la  vida es para vivirla, para dejar huella indeleble, es en primera instancia pura y dura biografía, luego aprendizaje, recuerdos acumulados, para pasar a ser irremediablemente historia, aunque sea algunas veces mal contada jodidamente por los que quedan en la misma. Pero la vida está muy bien,  con sus tragedias y sus alegrías. La vida es para morirse poco a poco,  ¡de risa… aunque no tenga gracia!

¿Le gusta a usted más escribir, leer o hablar?

Ninguna de las tres cosas caballero, aunque a mi ese triunvirato no me dispensa hoy tanto dinero para darme placer o gusto y buena vida. Me agrada y reconforta el silencio elocuente. Me gusta más emplearme en otras artes, como que mis ojos besen la belleza, o escuchar a los muertos en mi biblioteca, como aconseja Plinio el Viejo y Baltasar Gracián, en El Discreto.

  ¿Qué piensa usted de la fama?

¿La fama? ¿Qué es la fama? No conozco esa ciudad o esa señora o ese destino. Para mí es un pasaporte a la nada, lo único importante es vivir en paz contigo mismo. La fama huera es estar como dice el libro de González Ortiz En medio de ninguna parte. Nunca he buscado la fama, y a los quieran ir en su busca obstinadamente, van en dirección equivocada y revocados al fracaso de sí mismos. Honestamente yo  no se lo aconsejo a nadie. Lo que llamamos fama auténtica viene a buscarte por si sola y sin tu quererlo. Curiosamente, yo entré en televisión y en esa “fama” que usted dice, de modo puramente accidental. Porque me buscaron virulentamente para que impartiera clases como profesor en el programa de Telecinco Las Joyas de la Corona. Y no fue fácil para la buena de  Máfer Jiménez, -entonces responsable en la productora Zeppelin TV- convencerme para que yo aceptara fue un reto consistente. No terminaba yo de decidirme. Mi cargo en aquel momento de Jefe de la Real Casa del Infante y la adjunta Presidencia del Consejo Privado, me condicionaba muchísimo, y como es lógico, pedí autorización al Infante de España, accediendo éste no sin advertirme que hilara muy fino y tratara por todos los medios de hacerlo con total decoro y dignidad. Tal y como él esperaba, y sabía que yo podía proceder y hacer. Posteriormente no sé si lo hice mal o bien, eso lo juzgó la audiencia en su momento, pero comenzó desde entonces frenéticamente mis incursiones televisivas, hasta que imprevisiblemente una tal  Pilar Yuste, -conocida como la Princesa usurpadora de Éboli en Mediaset, de nefasta memoria- me abordó en los pasillos de Telecinco y se me ofreció como representante. Desde ese instante, comenzó el principio del fin de todo  lo bien andado y laborado apulso y esfuerzo por mí mismo, poniéndome contra las cuerdas esta repugnante individua, con traiciones, mentiras, manipulaciones, embustes, intrigas, enredos y otras facetas que son de novela negra y criminal. No imaginaba, que yo mismo, me ponía y colocaba mi cabeza en las manos del verdugo. ¡Aquel  fue un personaje cobarde y rastrero, que no lo quiere absolutamente nadie! Desde los representados que han pasado tragicamente por sus manos, a los trabajadores de Telecinco. Después de salir yo de Acorralados, e informado pormenorizadamente y a tiempo de sus “hazañas e intrigas”  le di puerta inmediatamente. Yo mismo, procesualmente, he tenido que limpiar toda la porquería que esta señora me salpicó encima durante mi ausencia y a mis espaldas. Hipotecando esta representante casi mi crédito y reputación. Después de poner yo orden y concierto, así como las cosas en su lugar, he preferido dejar por lo pronto y provisionalmente de ser un personaje “famoso de la  televisión” pero en definitiva seguir siendo un hombre! Que quede muy claro, esto no es un punto y aparte, y  no  un punto y final.

¿La belleza le importa?

Muchísimo. Contemple usted mismo como estoy permanentemente rodeado de belleza; esculturas, pinturas, incunables, miniados, creo que hay tiene todos los ejemplos a su alcance. Usted mismo, es un vivo resultado y ejemplo muy a la mano de lo que es la belleza fïsica. Indudablemente me hace vibrar la belleza en cualquier disciplina. La belleza física, la belleza moral, la belleza patrimonial,  en las artes, en las letras, en el paisaje, en los animales, en la astronomía. !Es tanta la belleza en todas las disciplinas! La belleza  arquitectónica, la belleza en la oratoria, en los idiomas, la pintura, la música. !La belleza es en definitiva lo único que puede salvar al hombre de hoy de su trágica desesperación!

¿La belleza y la fidelidad de los hombres por ejemplo le importan?

Antropológicamente el hombre es infiel así mismo por naturaleza. Un hombre bello y fiel, es algo tan raro y paradójico como una traducción perfecta de una obra poética. Por lo general la traducción no es hermosa cuando es fiel y no es fiel cuando es hermosa. Recuerde que fieles son los perros, prefiero enteramente la lealtad, siguiendo el consejo del Presidente Juan Perón.

¿Le importan a usted los políticos?

Ni lo más mínimo. Para mí los políticos todos a extinguir. En mi casa y vida no entra un político ni aunque me lo mande el médico. Me niego a darle la mano a cualquier político, sea de la clase ideológica que sea o de cualquier tendencia. Esta casta, si no te la hacen a la entrada, te la hacen a la salida. Hay tengo por cierto bien guardada una piedra especial para afilar la cuchilla de la guadaña o de la guillotina. No sabe cómo me gustaría contemplar ver caer rodando las cabezas de los políticos trincones, jueces prevaricadores, fiscales corruptos, obispos mafiosos que no creen en el hombre y por consiguiente en Dios. Cada día soy más Robespierre,  y pondría de moda  o al día, aquí y ahora en lo inevitable, esta frase: ¡Los políticos han de morir para que España viva!

¿Para usted quien es el mejor político del banquillo activo o pasivo ahora mismo en su Nación?

Activamente hoy ninguno. Partiendo de que yo he respetado siempre las ideas y a todos los hombres cuando son fieles a sus ideas, independientemente de su pensamiento e ideología, que puede ir desde la extrema derecha como Blas Piñar o de la extrema izquierda como Santiago Carrillo. Hay sin duda, en ese banquillo un hombre excepcional e irreductible ante la mentira y sofisma politico, que no deja a nadie indiferente desde hace décadas. Es a mí entender el gran tribuno, la gran columna clásica y vigente del despertar de las conciencias, el mascarón de proa de la dignidad, de la lucha, la honradez, de la trasparencia política en España y en Europa, llamada con respeto Julio Anguita. De él  valoro y prefiero la crítica más dura como hombre inteligente y libre que es, a la aprobación irreflexiva de la masa.

Pero Julio Anguita es comunista, y usted es un anticomunista nato. Esto no concuerda mucho, ¿no?

¿Yo? ¿Anticomunista? ¿Se cree que yo soy Juan Adriansens? ¡Qué errado está usted! Anguita es un justicialista nato y pertinaz, un anti sistema, un humanista reformador pre carmelitano, es el nuevo Tomás Moro con sus libros de utopías maravillosas. ¡Digno, eficaz, perseverante, capaz, limpio, sereno, lucido, despierto, audaz, y con un par de cojones que es lo que le colocó hace años la corona de laurel áureo como hombre valiente sin miedos a nada. Anguita es un hombre que comenzó a enseñar leyendo a quien no sabía y ahí radica su mayor nobleza  y grandeza. Y terminará por enseñarnos a no estar ciegos cuando ya no esté entre nosotros, convenciéndonos de la muchísima razón en todo lo que decía su inquieto corazón rojo. Él es esencia un hombre libre, incomodo para los suyos y los no suyos, pues en la política ocurre cosas tan raras y paradójicas, que algunas veces uno llega preguntarse si es de los suyos. Es sin duda, hoy por hoy el único político e intelectual, que puede llevar sobre sus hombros el gran collar de la más alta magistratura de la nación. Es decir,  convertirse dignamente para mayor ventura de esta Nación en su primer presidente de la III República en España. Me gustaría escribir un libro y titularlo: Consejos del Demonio a su sobrino Julio o también  Cartas de un Lazarillo ciego a Julio Anguita. Es un personaje respetadísimo que está pasando serenamente la historia por él, y él no lo sabe. Aunque el pasará a la historia como un hombre que fue  haciendo el bien. Mi anticomunismo es por sencilla rebeldía y con causa. Mis mejores amigos ciertamente son comunistas y nunca me han abandonado en los momentos de angustia y peligro. ¿Cómo puede entender alguien esta paradoja? Pues es así, porque yo tampoco lo entiendo a fecha de hoy.

¿Qué opina del bipartidismo?

Lo detesto y combato, es el origen de la descomposición sistémica de España. Es un repugnante modelo implantado sutilmente por EE.UU. en muchos países,  y el nuestro ha caído en esa maraña del imperialismo. Un ejemplo lo explica  todo como decía Napoleón. El ser humano es un impenitente cazador de novedades.  Contemple usted el modelo de economía traído de fuera, el modelo de vida el cual se copia a pies juntillas, y como se impostan los premios Óscar en España, programas de televisión como La Voz, Operación Triunfo, Gran Hermano, Gandía Shore, Next,  La Casa Ideal, Mira quien Salta, Gran Hermano, Supervivientes, hasta los dibujos animados de mi infancia eran de EE. UU. Las películas, léxicos, y un sin fin de patrones implantados de forma burda y barata. En definitiva estoy seguro del desmoronamiento del bipartidismo en España, por propia inercia y a cada caída del voto en las urnas el próximo 25 de mayo. Otra cosa es que el voto rebelde o contestatario y desesperado, poco reflexivo que no ha leído ni meditado el programa electoral. Voto engañado por políticos carentes de solvencia y revestidos en demagogia  de estrellas mediáticas televisivas oportunistas. De una forma u otra, será determinante todos estos tipos de votos para darle la patada definitiva al bipartidismo en el trasero sin alargar el pie, y sacudirnos de una vez por todas, esta dictadura del anti pluralismo ideológico impuesto.

¿A su juicio y parecer que está pasando en España?

Que hay muy poca vergüenza. Ha pasado toda la vergüenza de lejos. !Vamos de lejos no más bien de largo! En España se ha perdido primero la palabra de honor, luego la memoria, después la conciencia, la responsabilidad, el decoro, la educación, y como puntilla a toda esta letanía de valores irremplazables, se ha perdido la dignidad. ¡Y si sigue usted preguntándome me voy a perder yo… y no quiero!

¿Cree usted en la  democracia?

¡Democracia! ¿Qué coño de democracia? ¿Esto es democracia? No, no, no… aquí se inventó en 1978 una partitocracia y comenzó a vestirse de votocracia, para pasar astutamente a ser una auténtica cleptocracia,  y se consolidó años atrás en una autocracia. Y hoy es una total plutocracia en maridaje con la despocracia. ¿Dónde coño está aquí la democracia? Mire usted caballero, según Nietche, la democracia es un proyecto de todos, es la reducción del odio y de la venganza.  La democracia es andar en bicicleta como solía hacer  acompañando el entonces joven Arturo Ilia al Rey Cristian X por Dinamarca. Democracia es hacer cumplir sin titubeos la Constitución Española, caiga quien caiga, y sustentada la misma por comunistas, falangistas, socialistas, populistas, upedistas, republicanos, monárquicos, es decir por todo Diosss… Eso es  revolucionar y revitalizar a la democracia, lo demás es una caricatura de sí misma. Es la escoriación gravísima del sistema. La confusión existente ahora entre democracia y plutocracia es grotesco. Borges, Dalí,  y Antonio Gala entre otros…nunca creyeron en la democracia. El poder en este momento está fuera de la legalidad, se ha defenestrado a la ley de raíz con la guadaña maléfica del poder.  En consecuencia ese poder, es el violador de la misma legalidad. Y la democracia fue aniquilada de forma vil e infame por la imperiocracia que hoy reina en España bajo el silencio cómplice  y cobarde de su propio pueblo. No, no creo en la democracia, pues se ha convertido en la elección de unos cuantos corruptos por muchos incompetentes. A todos los políticos corruptos le tendría que salir urticaria en su lengua cuando la vociferan y la hacen presente como hombres progres defensores a ultranza de la misma travestidos de  parlamentarios y demócratas. !Tururú!

¿Y de España y Europa?

¡Éramos Europa, somos y hemos sido siempre Europa! Pero esto de Europa se ha venido abajo y de una forma lamentable,  justo a los cien años de iniciada la primera gran guerra europea. Primero con el felón acuerdo de Maastricht, después la señora Merkel y el señor Draghi y todos estos capitalistas que tienen a los políticos españoles acojonaditos en los rincones, como las viejecitas de mi tierra. A estos elementos hay que hacerles frente, y  espero que Javier Nart y Pablo Iglesias no defrauden a su electorado si son elegidos eurodiputados. Han de concentrar sus fuerzas y experiencias, afilando sus dialécticas y ser cautos para que no le tiendan ninguna trampa sus peligrosos adversarios políticos; el capital y la corrupción.

¿Para usted, la corrupción se previene o se persigue?

¡La corrupción se afronta cara a cara,  se decapita y guillotina de un golpe como en la Revolución Francesa! Estos canallas que han robado primero el dinero público, después el dinero privado en Bankia, Caja España, Caixa Penedés y otras  muchas entidades, merecen el peor de los castigos. Ser liquidados físicamente como los nacis en Nuremberg. ¡Que no quede ni uno solo colgado de la soga del  patíbulo! Recuerdo la famosa frase de una mujer que escribió una carta al Tribunal de Núremberg, y terminaba diciendo: “Espero los ahorquen a todos”.  Yo tambien lo espero, y derogaría de base, un pilar fundamental del derecho penal y civil español del que se han beneficiado toda estas hordas de ladrones y sátrapas: Indubio pro reo. El cual ha sido nefasto y paupérrimo para la propia dignidad de España. La descomposición   y  corrupción de nuestras instituciones  a alcanzado de lleno el paroxismo en  todos los sectores, y siempre curiosamente se pudren estas por la cabeza como el pescado. En los puestos de decisión política, judicial, fiscal, bancaria o de cualquier naturaleza,  hay que colocar a personas honradas, y una vez situados en esos puestos, hay que fiscalizarlo y vigilarlos constantemente como si se trataran de ladrones profesionales.

¿Qué piensa un joven como usted de la crisis?

Soy un joven ciertamente de carácter, pleno de juventud  y la juventud es la antítesis de la decadencia. Bien, dicho esto y desde la hermenéutica, con mis conocimientos, debo decir,  que lo sorprendente del tiempo mentido en que vivimos -hoy envueltos  en esta leucemia histórica contemporánea-  no es como se escribe la historia,  sino como se borra. Ante ello y poniendo los ojos en los años que abarcan las distintas fases de nuestra olvidada historia, como son los casos acontecidos del trienio de 1936-1939 donde emergía la crisis de una justicia social que provocaron la guerra civil en España. De 1939 hasta 1945 cuando los vencedores sentaron en Núremberg a los vencidos y se afianzaron  los dos poderes hegemónicos: EEUU y la URSS, vivimos distintas crisis alimentarias, energéticas, productivas. De 1960 a 1965 la crisis religiosa desemboca en el Concilio el cual hizo estragos, sin contar la crisis nuclear. De 1973 a 1974 la crisis del petróleo y social puso al borde del abismo al mundo. En 1975 adviene la crisis política y científica, para dar paso a la crisis ética y fiscal de los años 1980 a 1990. Avanza con fuerza la férrea crisis intelectual y cultural, llamada del por mí como Crisis del pensamiento inexistente entre 1992 hasta el año 2000.  En España la conjunción de todas estas crisis en el sentido griego, se mantienen latentes y unidas e irrumpen todas con el inicio del principio del fin con los atentados del 11 de septiembre de 2001. A partir de entonces se detonan el cumulo de estas crisis y se instaura la dictadura de los poderes, mientras el capital se nos muere de éxito. El desastre arrastra vertiginosamente al mundo entero a un cataclismo moral, ideológico de  liderazgo, económico, financiero, alimenticio, convirtiendo al hombre en un pobre esclavo, que prefiere besar la mano de quien lo domina, que morderle la mano de quien lo somete.

¿Cómo se soluciona esto entonces?

Solo con la llegada de la llamada Hora de los Pueblos.  Lea usted mi manifiesto que publiqué en mi Blog. titulado Ofensiva Justicialista. Creo le  será revelador. Solo una marea humana revolucionaria e incontenible barrerá la tiranía que tiene sometida a los pueblos. Ni capitalismo que es fabrica de pobres, ni capitalismo que es fabrica de esclavos. La tercera posición: Justicialismo.

Ha hablado usted insistentemente de justicialismo. ¿Qué es el justicialismo?

El Justicialismo en España es una nueva y verdadera filosofía de vida en proyecto: simple, practica, popular, social, profundamente cristiana y sublimemente humanista. Como doctrina política el Justicialismo realiza el equilibrio del derecho del individuo con el de la comunidad. Como doctrina económica realiza la economía social poniendo el capital al servicio de la economía; y ésta al servicio del bienestar social. Como doctrina social el Justicialismo, realiza la justicia social que da a cada persona su derecho en función social. No existe para un justicialista verdadero y para el Justicialismo Español más que una sola clase de hombre y mujer: ¡Los que trabajan!

Si fuera usted presidente de la Nación, ¿qué haría para solucionar todo esto señor López de la Franca?

Crear la Junta Consultiva Nacional, para llamar a un plebiscito que determine si el pueblo español quiere una república o una monarquía. Tutelada la misma por una Junta Democrática, compuesta por todos los partidos políticos legalizados en el país con o sin representación parlamentaria. Emprender un periodo de Revolución Libertadora en España que conduzca a su vez a un Proceso de Reorganización General del propio Estado, que cumpla y haga cumplir la Solemne Declaración de los Derechos Humanos. Luego vendría la defenestración inmediata de los poderes paralelos que operan al margen del Estado, sean económicos, ideológicos  o de cualquier naturaleza. Liquidación de organismos parásitos o duplicidad de los mismos, fomentar el ahorro, nacionalización de la banca, llevar a cabo un gran Plan Quinquenal de Desarrollo para España, creación inmediata de puestos de trabajo, alentar la ilusión efectiva en los jóvenes para producir el despegue económico. Con esto y otras actuaciones que publiqué un artículo de mi  Blog titulado Ofensiva Justicialista, la economía marchará por su propia cuenta e inercia, tutelada la misma lógicamente siempre por un Gobierno con independencia, autoridad, austero, eficaz, libre de taras espúreas. Esto vengo a llamarlo como Revolución Libertadora.

A usted le gusta despertar conciencias por lo que denoto. ¿Y si fuera usted líder político aplicaría toda esa doctrina?

Mi disposición siempre es hacer visible la injusticia y despertar la conciencia individual o colectiva, pues las verdades hieren pero encaminan. ¿Líder de qué? ¿De un pueblo huérfano de valores, mudo de voz, sediento de justicia?  Soy un Justicialista que está encarando una batalla sin armas políticas, apostando por el tiempo y no a la sangre. A veces me pregunto si el paso del tiempo evitará la sangre, ¡francamente tengo dudas, yo no lo sé! Al mirar desde mi conciencia pienso en las grandes figuras históricas de España, estas nos demandan consecuencia con nuestra lealtad y honradez para con la Patria. Solo sé, que vivo apartado en provisión de la vida pública por acuerdo conmigo mismo. No crea usted tampoco, que estoy refugiado cobardemente en mí silencio, sino manteniendo una postura de decoro y sobre todo ofreciendo un testimonio de permanente ejemplo de lo que yo creo por convicción es el sentimiento de la autoridad a una lealtad a la que yo serví. Eso se llama España y a sus conciudadanos. Quizás no es momento de fundar mi partido, el Partido Justicialista, pues están las aguas políticas muy turbias y revueltas. Pudiera ser un paso mal dado para este futuro proyecto que llevo dentro, y hay antes que madurar mucho más el fruto. El paso debe darlo indeclinablemente el pueblo, que soberanamente es dueño y señor de su propio protagonismo y destino. Solo el pueblo en un movimiento cívico y ejemplar debe saber mover inteligentemente, ante el rancio tablero donde se juega la última partida de la agonizante democracia, haciéndole una brillante y limpia jugada con jaque mate al rey. Hay que aprender de lo imprevisto que es de buenos estrategas. De lo contrario, todo estará consumado, como tengo escrito en mis siete tiempos ejes del libro apócrifo, Apocalipsis del alma española.

Y tenga por seguro, por supuesto que lo haría. ¡Aplicar mí doctrina sería provocar una Revolución al día siguiente en toda España, que en definitiva es hacer cumplir simplemente o básicamente nuestra actual y desfasada Constitución, ni más ni menos!

¿Sobre qué versará esta obra Apocalipsis del alma española?

Apela al sentido común, que en España es el menos común de los sentidos. Es una llamada a la razón, al corazón, una invitación de la plenitud de servicio único a la ciudadanía y a España en definitiva. También aproximo a los principales escritores de la lengua castellana española, interrogándoles sobre el sentido último de las cosas de Estado, llámense  república, monarquía, anarquía, así como la concepción y el destino del hombre en la Patria.

¿Asiste usted a las manifestaciones de protesta públicas en Madrid?

Yo no he ido nunca en mi vida a una manifestación populista o de tipo folclórico-política. No me he dejado abandonar tanto y manejar nunca. A la calle hay que salir con unas ideas claras, un proyecto renovado y un valor para defenderlo. Y esto hay que hacerlo en absoluto silencio, que es la virtud de los que triunfan.  Sin algaradas facilonas típicas de murga de carnaval político, con esas consignas facilonas y zafias, vulgares y chabacanas. Hay que salir en silencio, como lo ocurrido en el entierro de los abogados laboralistas de Atocha, en un silencio que acojone al poder, como sucedió entonces en la transición. Eso es un silencio incontestable, con autoridad y elocuente.

Pero usted es un combatiente o por lo menos esa idea se desprende de sus actos y pensamientos ¿No es así?

¡Por mis venas corre sangre calatrava! En esta casa la venera de esa orden está desde hace décadas colocada y enraizada en muchos lugares. Soy descendiente de los López originarios de la villa de la Franca  en Asturias, en línea genealógica de maestres calatravos. Por lo tanto soy un combatiente de la cuna a la sepultura, tengo espada –señala una vitrina con su dedo- tengo mi palabra y mis ideales. Mis noches plenas de escucha y de estudios, a lo cual dedico de cuatro a seis horas diarias. Todo esto que ve y se palpa aquó,  está al servicio de mi enriquecimiento personal y como fin último al servicio de los demás. Estas son las armas auténticas que yo uso y con las que combato sin descanso.

¿Es usted entonces un hombre de estudio?

Permanentemente, aquí  puede ver usted la razón y la raíz de todo ello.  Me ha pillado casualmente en plena actividad intelectual de estudio y de ensayo. Mi despacho da fe de ello con mi estilográfica desenfundada sobre el buró, mis folios dispersos, mis libros desparramados, mis informes, mis cartas, aquí tiene desplegado mi estado mayor en plena república combatiente con contra la dictadura del folio en blanco, en plena guerra y ofensiva contra el desconocimiento ganándole la contienda a la incultura. La reflexión, análisis, comprensión, discusión, ensayo, maduración son la luz de la razón basadas en la biografía, la historia, religión-creencia, fe, filosofía, antropología, ciencia, medicina, técnica, política, astronomía, física, o el misterio. Nada me es ajeno, ni puede ni debe serlo.

¿Aprobaría usted la violencia del pueblo?

Cuando la justicia y la libertad están en peligro hay que defenderlas. La libertad es muy hermosa y la justicia es muy débil. En principio nuestra arma individual es la inteligencia no la fuerza. Yo no he desterrado ni desterraré de mi cosmogonía la violencia. ¡Hay de aquel que lo haga!  Juan Domingo Perón dijo: la violencia en manos del pueblo no es violencia es justicia. No aprobaría la violencia por capricho, solo en casos de la defensa de mis valores me sumaría a ella por defender en el ara sagrada del altar de la Patria, el don supremo y único del hombre; la justicia y la libertad. Y luego una vez puestos fuera de nuestras fronteras a todos estos hijos de puta, que han diezmado a España, escribiría con felicidad e insolencia un libro titulado: “Del poder al exilio eterno”. Dedicado como es lógico con la famosa frase de los generales Urquiza y Lonardi; ¡Ni vencedores ni vencidos!  Por no decir como Unamuno: ¡Escupidos y en la cara! Por lo tanto la fuerza se pondría al servicio de la inteligencia del pueblo, como arma eficaz contra la tiranía, para abrir paso elocuente y determinante e incontestable a las urnas y que ellas hablen.

¿Cree usted como el Cardenal Rouco que España puede  llegar a una guerra civil?

Es en lo único que estoy de acuerdo con el cardenal de Madrid. Recordemos que de 1936 a 1939 se les cortó el cuello a los curas y las monjas, a los beatos y a los que se decía que “olían a cera”. En definitiva aquellos poderes representaban a la opresión del antiguo régimen, los cuales detentaron la riqueza del pueblo:   los caciques, la nobleza, la reacción en masa. La próxima guerra civil o revolución en España que advenga, no dude un instante,  se les cortara el cuello o  se les fusilará sin ninguna piedad y misericordia, corriendo la sangre impura de los banqueros, de los políticos, de los jueces y  de los fiscales corruptos. Todos los dantes, tomantes y cooperantes: es decir trincantes profesionales.  Y ese ciclo histórico comenzó hace tiempo a incoarse y detonará muy pronto. Creo que cuanto se sepa la verdad sin velos ni censuras en los medios vendrá la revolución y será insalvable. Mientras tanto, como ocurrió en Portugal en la Revolución de los Claveles, los militares españoles callan hoy  y seguro facilitaran esta revolución con su no intervención inhibiéndose en favor del pueblo, cosa que se agradecerá claro está.

¿De qué verdad habla usted?

La verdad del señor Botín, la de Francisco González, la de las riquezas de los políticos ladrones, la de las riquezas del Rey Juan Carlos, la verdad de sus hermanas, la de los hijos del monarca  y la de la cantidad de sátrapas y personas maléficas que son actores, encubridores y culpables directos o indirectos del derrumbe del  Estado.  Por eso le aconsejo a usted lea un poco más por ejemplo el libro Soledad de Unamuno, en su  capítulo titulado ¿Qué es verdad? Cuando sepa lo que es la verdad en su definición intrínseca, sumérjase sin miedo y abiertamente en  el libro La Soledad del Rey, El Negocio de la Libertad, y la perseguida obra biográfica Un Rey golpe a golpe, o los libros de Iñaqui Anasagasti, Julio Anguita, el coronel Amadeo Martínez Inglés, y los discursos del ex alcalde José Antonio Barroso…y muchos más. ¡Mire que a mano tiene usted la verdad y quienes deseen verdaderamente conocerla sin tapujos!

¿Qué opinión tiene usted de los jueces estrella en España?

Pues que se han estrellado contra el poder.  La lista es conocida: el iluso y ambicioso Garzón, el honrado Gómez de Liaño, Barbero, Elpidio Silva, y otros tantos.  Han terminado fatal los pobres. Y la juez  Alaya, el juez Castro y los que vengan  no les arriendo la ganancia. Me temo que no van a terminar siendo reconocidos como lo que son, unos jueces auténticos y ejemplares como debe ser y es lógico. La corrupción o la degüellas o te degüella a ti. En el otro lado a todos estos magistrados estrella, hay muchos jueces prevaricadores, yo en mis carnes he visto, presenciado  y sentido el despotismo bochornoso de una juez que no voy a parar hasta verla fuera de la carrera judicial. Porque es una prevaricadora. Y prevaricar es dictar una sentencia a sabiendas de que es totalmente injusta. Si contara y narrara el juicio al que yo asistí, parecía aquello el castillo de Drácula. Bochornoso e indignante lo que pasa en la judicatura, ya lo dijo Pedro Pacheco… no lo voy a repetir yo. Sin contar los 33 jueces separatistas liderados por el magistrado Santiago Vidal Marsal, que ha llegado a decir en un acto de ERC que “..si se convocara una consulta de manera unilateral y España enviara a la Guardia Civil a quitar las urnas, los Mossos y muchos ciudadanos les haríamos frente“. !!!Este elemento es un imprudente, un insensato y debe ser de facto separado de la carrera judicial yaaa … en compañía de sus 32 compañeros!!! No creo tendría huevos este magistradillo separatista, si fuera juez en Rusia,  y se le ocurriera desafiar  y chulear al pueblo, a las fuerzas de seguridad del Estado, al orden Constitucional  y al mismo Presidente de la Federación Rusa Vladimir Putin o a cualquier presidente o Jefe de Estado que tenga dignidad y autoridad. !Ese juez no tiene huevos! Y así anda el patio y no hay mano dura en aplicar la Constitución ni por Rajoy ni por el Rey.  Como dijo Eduardo Marquina en su obra:  En Flandes se ha puesto el sol“Y así anda España entre dos gemelas hipocresías, repletas las sacristías y las conciencias sin Dios”.

¿A quién Liberto López de la Franca no le permitiría una entrevista y a quien sí? ¿Y por qué?

El primero de todos con un no rotundo sería al  Loco de la Colina. No me gusta, lo detesto y aborrezco, es un burgués solapado en una capa de barniz falsa  mezclada entre proletario y eremita iluminado.

El segundo Risto Mejie. Me da risa su seriedad impostada y sus gafas a lo Martirio. Aunque la verdad me cae bien, nacimos ambos en el mismo año 1974, somos compañeros de la misma cadena, y estuvimos a punto de compartir plató como jurado. A él le sobran huevos y le falta algo… pero eso se lo digo yo a él al oído.

El Follonero si le permitiría una entrevista. Histriónico, mordaz, rápido, audaz, preparado, informado, sin leer nada ni un guión en sus manos, lacónico y algo que me divierte mucho, es muy payaso. Y a mi entender tiene el raro talento de captar lo que muchos no llegan a captar, el llamado  qui potest capere capiat.

Ahh y a  Irma Soriano tambien le aceptaria, porque me tiene boquiabierto, es para mi la mujer ideal. Me pone y mucho… me sentiría como un monarca y por ella perdería la corona como Eduardo VIII, por pasión y por amor, ja ja ja.

¿Y algún caballero que lo entrevistara a solas?

Ja ja ja… Como diría Jacinto Benavente: ¡Ni a solas ni a locas!   ¡Cayese  usted… y no ponga en guardia a los bellezos y guaperas de televisión! Aunque quizás mmm… David Cantero pudiera entrar entre los posibles candidatos o la larga nómina, para hablar de tantas cosas y aficiones comunes… si quizás él o a mi paisano Hilario Pino, que a ambos nos unen muchos gustos por la oratoria verbal y de otras lindes.

Dicen de usted que una persona supremamente culta e inteligente y a la vez hermética  ¿Es verdad?

Si fuera tan culto como dicen y tan inteligente no estaría ahora hablando con usted, lo hubiera evitado a todo trance. Porque detesto las entrevistas y más efectuadas por un yanqui como usted. La cultura depende en qué grado. Creo que un hombre o mujer sin cultura es un cadáver andando por la calle. Sobre la inteligencia y la sabiduría son dos cuestiones que hay que saber diferenciar entre las mismas y larga sería la respuesta. Una inteligencia auténtica que no nos ayude a facilitarnos la difícil travesía de la vida no la quiero. Hermético quizás lo sea,  las personas como yo no tenemos vida privada, tenemos vida íntima. Sobre mi vida íntima nunca he hablado con detalle a nadie, ni con nombres ni con hecho, sería una profanación de mi propio templo y persona.  Todo lo que se ha tejido es rigurosamente falso y se ha engañado al personal por internet y por televisión. Quienes lo han hecho en complot como por ejemplo un friki-carroñero y canalla llamado Kiko Hernández,  ha caído en la bajeza repugnante y en un bochornoso descredito y tremendo ridículo. Una vez recuerdo en una entrevista,  me pusieron en la tesitura difícil, pues se decía de mí, que era muy guapo, muy inteligente y muy santo. Y respondí serenamente como al estilo de Teresa de Jesús, diciéndole con ironía;  sobre lo que soy muy guapo a la vista está, sobre lo que soy muy inteligente por tonto nadie me tiene, y sobre lo que soy muy santo ¡solo Dios lo sabe! Me defiendo mucho con la ironía, es un arma muy eficaz. Es luminosa y clara sintomatología de inteligencia. Ya lo sabe usted,  por lo tanto manos a la obra.

Dicen de usted que tiene muchos amantes ¿Es cierto?

Le contestaré nuevamente como con el arma de la ironía, recordando la anécdota de Don Alfonso XIII al Caballero Audaz, cuando éste le preguntó si el Rey si tenía muchas amantes. Él respondió hábilmente –pues era muy inteligente aquel monarca-  que: el Rey no tenía más mujer que S.M. la Reina, ahora  -espetó- ¡El Duque de Toledo, tiene muchas amantes! Con esto le he respondido sutilmente sin ser duque, ni rey, ni nada que se le parezca.

¿Es usted un hombre pasional Don Liberto?

Barrocamente pasional. ¿Qué sería de mí si no fuera? He tenido tres pasiones simples pero irresistibles que han empapado y revestirán mi vida: El ansia de amor, la búsqueda impenitente del conocimiento y una insoportable piedad por el sufrimiento de la humanidad.

¿Qué opinión tiene usted del Papa Francisco?

Hubo un Romano Pontífice llamado Juan Pablo I que fue asesinado de manera muy sospechosa, por su error valiente de manifestar en privado a sus colaboradores de la revolución interna que iba a emprender, poniendo boca arriba a la Iglesia Católica. Este actual Papa Francisco, puede que muera de una manera heroica, pero en público. Porque dice en público confesiones sobre su revolución contra los poderes. Yo a este Papa lo conocí en Buenos Aires, precisamente  en el metro, se sentaba a mi lado. Cuando lo vi aparecer en la loggia de San Pedro el día de su asunción al papado me quedé petrificado. Curiosamente hubo un cura llamado Manuel Caro Rodero, canónigo de la Catedral de Ciudad Real por la Orden de Montesa, que a mí me pronosticó en el pre Conclave, diciéndome que un jesuita y latinoamericano sería próximo Papa. ¡Y el padre puñetero padre Caro no se equivocó!

Respecto a Bergoglio es un hombre extraordinario, providencial, inesperado y tocado por el dedo de Dios desde que lo parió su madre. Es a fecha de hoy el único líder auténtico que subsiste en el mundo, su propio ejemplo le ha revestido de una deslumbrante autoridad moral.  Y eso ha llegado a todos  los confines de la tierra y de la humanidad sin trampa ni cartón, ni magias y publicidades vaticanas. ¡Este Papa Francisco es un hombre extraordinario! Tenga en cuenta que es un jesuita, viste  sotana blanca como un dominico y lleva por nombre al pobrecillo de Asís. ¡Tres en uno! Alma jesuítica, palabra dominica y gesto franciscano. Y luego es argentino, y no he visto en mi vida a un argentino tonto ni torpe.

Ahora, de una puñetera vez dejemos a este hombre, que es Papa ser Papa y ser padre.

¿Qué opina de la hipotética III República española?

La República debe ser ante todo un proyecto que revista un modelo de Estado. Para mí el autentico republicanismo no es enarbolar la bandera tricolor, que curiosamente lleva el color morado del pendón de castilla. Es decir la bandera republicana se diferencia de la actual y la de siempre por el morado que es auténticamente y rabiosamente monárquico. Eso los republicanos ignaros, que lo conozcan,  conviene que lo sepan. Ni tampoco creo es ser republicano hacer un desgate insultando y socavando la persona del Rey. Como he dicho el republicanismo inteligente es poner sobre la mesa una propuesta definitiva de República. Y por supuesto sin cambios de himnos ni banderas, ni la destrucción de escudos monárquicos o coronas seculares. Eso sería un error irreversible  llamado esquizofrenia iconómaca del republicano trasnochado que hiere de muerte a la República y hiede a resentimiento. Estas dos cosas arrastran ante  los pies del pueblo a un abismo de miedo en paroxismo enfermo del pasado. Sin esto que pienso, siento y manifiesto, olvidémonos de III, IV, V, VI .. Repúblicas en España. A mi realmente  lo que me preocupa de la III República es el contenido. Ahí radica el verdadero talón de Aquiles de los confusos y poco inteligentes republicanos hueros, que son más sirvientes de la torre de Babel que de la futura República. El concepto de República debe ir inmerso medularmente en una justicia social combativa, vigilante, auténtica y de un Estado benefactor para los más desfavorecidos.  Es a todas luces o se trasluce lo que hoy subsiste un republicanismo chabacano, folclórico, tardonostagico y sobre todo invertebrado. Advertido elocuentemente por la sabiduría de la cátedra de la experiencia y de la edad por Sánchez Guerra, Unamuno, Marañón, Melquiades Álvarez,  Maura y como no,  sostenido por Ortega y Gasset sobre el fracaso nuclear de la ilegal II República  in-proyectada y sectaria.

Qué opinión le merece a su juicio la polémica Ley de la Memoria Histórica en su País

¿La de los azules o la de los rojos? Porque hubo un proceso iniciado en 1940 llamada Causa General obra del ministro Aunós. Recordemos que el 1 de abril de 1969 Francisco Franco hizo un Decreto Ley 10//1969 de 31 de marzo de amnistía con prescripción de todos los delitos cometidos con anterioridad al 1 de abril de 1939. Decreto para todos aquellos que tenían en su haber delitos de sangre- incluidos Santiago Carrillo que era un criminal de guerra- con la intención de solidificar la reconciliación de todos los españoles y despejar además inteligentemente y liberar del pasado al que iba a ser su sucesor a título de Rey. Después están las distintas leyes que han frenado ánimos de revisionismos vengativos por ambos bandos, que van desde la matanza de Badajoz al holocausto de Paracuellos, dadas inteligentemente en la transición. ¿Es decir, hemos hecho todos un esfuerzo ejemplar en una transición como la española,  para que llegue Zapatero a revivir odios, sacando de fosas comunes a asesinados o ejecutados, y ponerlos interesadamente encima de la mesa política? ¡Eso no es así! Metidos en faena,  se debería haber creado una Ley en consenso general que restituyera la memoria de ambos bandos, los cuales lucharon por altos ideales.  Es decir, una Ley para la Verdad Histórica, como hizo Nelson Mandela en Sudáfrica. Pretender ganar a setenta años vista la Guerra Civil  por la vía legislativa por los rojos cuando la historia dictó sentencia el 28 de marzo de 1939 siendo ganada entonces por la vía militar por los nacionales, es una soberana estupidez. ¡Es reclamar y vituperar el rencor de los vencidos! Y voy más lejos. ¿Qué coño han hecho todos los favorables y muñidores de esa Ley para repatriar los restos humanos de los presidentes de la II República? Sus cuerpos aun aguardan la infamia pavorosa y vergonzosa del exilio, comenzando por Don Niceto Alcalá Zamora, seguido de Don Manuel Azaña, sin decirle de los huesos de los Presidentes del Gobierno de la República que están olvidados lejos de España. Mire usted que pericia de astucia y diplomacia afrontó sutilmente la monarquía que ha sido más atenta y generosa con sus titulares y prole, repatriado a sus reyes propios y Familia Real. Desde Don Alfonso XIII, a la Infanta la Chata, Don Gonzalo de Borbón y Battenberg, el Príncipe Don Alfonso de Borbón y Battenberg, la Reina Doña Victoria Eugenia, el infante Don Gonzalo muerto en extrañas y trágicas circunstancias en Estoril … Eso es justicia histórica efectuada con discreción y recato. Por lo tanto comencemos ya de una vez, desde el exiliado más anónimo muerto en un campo de concentración en el extranjero, al más insigne Presidente de la II República enterrado anónimamente en el cementerio de la Recoleta en Buenos Aires o en Montauban. Yo esto lo he dicho hasta la saciedad, incluso ofrecí mi dinero particular para esos traslados, y nadie hizo caso. No interesaba. Con el fin de que sean enterrados de una vez Alcalá Zamora y Azaña a los pies del altar de la Basílica del Valle de los Caídos, para que se le rinda el homenaje y tributo público merecido, permanente de respeto, cariño y gratitud del pueblo español. Solo así se podrá superar  de una vez por todas el trauma de nuestra guerra civil entre vencedores y vencidos. Así se hace justicia histórica y no memoria parcial. Una ley con la Paz, Piedad, el Perdón y la Verdad entre todos los españoles del ayer, del hoy del futuro.

¿Cuál fue su principal mérito o éxito y determinante desacierto al frente de la Real Casa del Infante?

Como humanos estamos revocados al éxito y  al fracaso, indudablemente. Quizás de aquella labor, tengo el recuerdo emocionado y acrisolado cuando quisimos salvar vidas humanas que iban a ser ajusticiadas en el régimen tiránico de Irán, por el mero hecho de ser monárquicos. Tratamos también por todos los medios a través de cartas y visitas a la embajada en Madrid, pidiendo con misericordia y casi puestos de rodillas el permutar las penas capitales por la cadena perpetua. Remitimos misivas para evitar que fueran colgados unos jóvenes iraníes por ser homosexuales. ¡Qué delito más grande la de aquellos presos políticos! Aquello me quitó el sueño durante meses  y todo mi equipo y yo, nos volcamos con pasión, siempre con el respaldo determinante de Don Leandro Alfonso de Borbón. Trabajamos con perseverancia casi sin descansar  para arrancarles a la muerte a todos estos inocentes.

Esto que me cuenta es poco conocido. ¿Porque?

Perdone usted caballero,  aquello prefiero no recordarlo –Don Liberto se emociona y cierra sus ojos- pues todo se hizo confidenciamente por impulso móo y en silencio, emulando los pasos de Don Alfonso XIII en su intervención como redentor de cautivos en la I Guerra Mundial. Faceta esta poco conocida de nuestro Rey y que aun hoy se recuerda en el orbe. También intervinimos en esa línea con presos españoles en EE.UU y repartidos por el mundo. Aquello fue para mí lo más maravilloso que yo hice. Respecto a mi desacierto en mi haber tengo uno. No frenar a tiempo el golpe de estado institucional de 23 de noviembre de 2010, que hizo caer los pilares de la Real Casa Borbón Austria. ¡Que Dios juzgue a los responsables, actores, encubridores de aquel día de infamia!

¿Se considera usted monárquico, juancarlista, o republicano? ¿Qué es usted verdaderamente señor López de la Franca?

A estas alturas, la monarquía tiene que defenderse sola ante el propio abismo que ella misma se ha conducido. Yo castigaría de por vida a esta dinastía con la imposición de otra dinastía no borbónica elegida por las Cortes, y que comiencen a reinar. O sopena de tener un reino sin rey como gustaba decir y mantener a José Sánchez Guerra. Soy Justicialista y no tengo más bandera que la roja y gualda, con corona o sin ella. Visto lo visto solo puedo decir la famosa frase del Duque de Gandía: No más abrazar el alma en sol que apagarse puede; no más servir a señores que en gusanos se convierten. En ese caso y con un proyecto solo digo: !Viva la República!

¿Entonces es usted monárquico o republicano?

¡Me niego a ser una luz que viene de la nada y va a la nada! Soy lo que soy, un monárquico decepcionado y sin rey, sin un titular de la Corona que venza ni convenza. Estoy muy disgustado y desencantado con nuestra tocada y casi hundida monarquía.

¿Le gustan a usted los hombres o las mujeres?

¿Y a usted qué coño le importa?

¿Cómo se describiría  usted a sí mismo?

Como un hombre al cual  la razón es lo que más le identifica, inmerso en la aventura del pensamiento y el saber y del conocimiento, que dice imprudentemente la verdad a diestro y siniestro sin miedos a los ruidos del poder. Un hombre netamente reconcentrado, difícil, enigmático, una extraña avis de la cultura. Tengo el raro don de la anticipación, siempre me anticipado al juicio de mis contemporáneos. Soy una persona con un realismo rotundo. Soy un hombre que persigue un sueño, una utopía o una quimera subido en Clavileño y que consigue lo imposible. Un hombre inundado de dudas, ¡si ese creo que soy yo! Alguien dijo que he padecido el drama que España reserva a sus preclaros hombres. El drama de que los que me quieren  no me comprenden y los que pueden comprenderme no me quieren. Y yo creo es verdad. En definitiva soy un absoluto misterio.

¡Es usted un hombre quimérico entonces!

Soy más utópico como Tomas Moro, me considero admirador permanente suyo. La diferencia real entre utopía y quimera se confunden a veces ambos términos. La quimera es lo irrealizable, lo inalcanzable, lo imposible. Por ejemplo,  hacer pensar a alguien que mañana el hombre tendrá alas. Eso solo puede hacerlo un platero del siglo XVI como era Francisco Becerril, en aquella obra única y gloriosa del Porta Paz de Uclés. ¡Eso es quimérico! La utopía significa anticiparse al futuro con lucidez, inteligencia y valor, que es lo que yo he tratado de hacer sin estridencias ni desmayos.

¿Es usted tan irreductible como dicen sus adversarios?

Mi vida no ha sido fácil y tengo curiosamente ciertos paralelismos biográficos con Rodrigo Díaz de Vivar, o con Hernán Pérez del Pulgar. Ahora me veo como Lucio Quincio Cincinato agarrado fuertemente a mi arado, y espero no ser llamado como a él le ocurrió por el pueblo. Vivo misteriosamente feliz, y con una sola ilusión –señalando con su dedo una espada medieval en una vitrina de cristal-  como el Cid Campeador, quiero ganarle la batalla a todos estos muertos de la política podrida  en España, izquierdistas de palabra y derechistas sin escrúpulo. Aunque, ni ante la muerte me detengan y sea tan irreductible en  esa épica y última batalla que libre yo en campo abierto, aún  siendo un cadáver vivo, como le ocurrió al Cid montado en Babieca.

¿A qué aspira usted verdaderamente? ¿A la felicidad?

No aspiro a la felicidad, más bien a la serenidad. Misteriosamente me encuentro entre la frontera de ambas.

¿Qué piensa usted de los planes soberanistas de Artur Mas?

Yo creo que Más, es comodecir  menos lobos caperucita. Este no es soberanista ni nada de esto, este es trincador profesional separatista. Y a estos pajarracos hay que aplicarle la Constitución  a rajatabla, pero ni lo hace Rajoy, ni el Congreso ni el Rey. ¡No tienen huevos! Aquí  en España faltan huevos frente a estos cobardes separatistas hijos de … y en Rusia sobran huevos por todas partes y el primero a Putin. ¡Hay que ejecutar la Carta Magna ya. Y sin tardar, como ha dicho muy bien Rodríguez Ibarra! Este pájaro de cuentas, que de catalán tiene lo que yo de cocinero, no sabe discernir entre emacipacion y secesion. ¿Desmembrar España por capricho de unos cuantos llevados por el engaño? Por dinero compran y venden su alma a Satanás. Que no tienten la suerte y piensen que ni el pueblo español va a transigir y que no duden que las Fuerzas Armadas harán cumplir la Consitución dentro de la legalidad vijente. Aquí recuerdo a José Bergamín al describir España con un soneto: ¡Única siempre pero nunca unida, de quijotesca en quijotesca empresa, por tan entera como tan partida ¡Se sueña libre y se despierta presa!

¿Y qué siente en su interior un español como usted que ostenta con orgullo la bandera constitucional de España bordada ricamente en oro, plata y seda, presidiendo  el salón de su casa y otra igual en su despacho biblioteca, – que hasta a un norteamericano como yo me ha impresionado gratamente- cuando ve quemar o incendiar  la enseña nacional de este país públicamente en algunas ciudades?

Yo antes de ser militar o hacer la milicia, era niño y me emocionaba en mi infancia al ver y contemplar mi bandera. Curiosamente mi padre es de matiz marxista, anticlericalista, antifranquista, republicano, trabajador honrado y respetadísimo, hombre obrero del campo.  Mi madre en cambio era monárquica y creyente – no de misa diaria-, trabajadora excepcional del pueblo. Bien, ellos jamás nunca hicieron eco ni mención contra la bandera, su aptitud era de respeto supremo. Yo he visto a mi padre descubrirse respetuosamente aun siendo republicano ante la bandera nacional, roja y gualda. A ese mismo padre he visto besar la misma bandera sobre el féretro de su sobrino muerto y derramar sus  lágrimas en ella, cuando nuestra familia recibió el zarpazo de ETA aquel 18 de marzo de 1993. Los hijos de la ira sesgaron la vida de un hijo de una hermana de mi padre, mi primo hermano Emilio Castillo López de la Franca. Mi sangre ha sido golpeada por el terrorismo aunque nunca lo he vociferado como hace zafiamente Rosa Díez. Mire, la bandera es lo suficientemente grande para llenar el corazón  y el alma de una persona. Yo amo con todo mí ser a España, amo a mi bandera e hice un juramento aquel  19 de junio de 1993 en Segovia, de defenderla hasta derramar la última gota de mi sangre, y un juramento es un juramento precisamente porque no se puede anular. Es poner a Dios por testigo. Por esta bandera –señala con su dedo-  han muerto y dado su vida desde hace siglos cientos de hombres y mujeres, y por la bandera tricolor durante una guerra también perecieron de igual forma y eso me emociona, más no lo puedo olvidar. Quienes atenten contra ella no son dignos de pisar esta tierra donde nacieron. Son como cualquier parricida que arranque injustamente y cruelmente la vida a sus progenitores. Aquí recuerdo a Pemán cuando decía: Yo tenía una bandera, hecha de sangre y de sol; me dicen que no la quiera, yo ya no soy español, soy de una tierra cualquiera.

¿Cuál de los valores resaltaría más usted en el ser humano y más le seduce o impacta?

Sin duda por encima de la cultura, la elegancia, la inteligencia está  el don supremo del ser humano que es la bondad. También valoro mucho la lealtad, que la distingo en dos clases: la que nace del corazón que es la que más vale, y la de aquellos que son leales cuando no les conviene ser desleales. Indudablemente me subyuga, me conmueve y me enamora una persona bondadosa, y en esto coincido plenamente con Gregorio Marañón.

¿Qué opinión  le merece el corporativismo y el llamado institucionalismo?

He sido renuente a sumarme a esos barcos de rumbo engañoso e incierto. Mucho más en verme involucrado en crear instituciones o reformarlas para que una vez erigidas o saneadas se sienten  los mismos caraduras, advenedizos, rastreros, traidores, acomodados que como las avispas se meten dentro de un coche y se introducen oportunamente o coyunturalmente para medrar. Lo mismo que he sido enemigo abierto de los grupos sin escrúpulo: de compadreo institucional aficionados al zafio y sucio deporte de utilizar cargos para su ascenso y enriquecimiento personal con el favoritismo, tráfico de influencias solapado, o recibir informaciones etc.  Con todo eso hay que estar muy vigilante, y saber cortar a tiempo con estas “amistades peligrosas” de pasillo o de cenas y comidas. Yo he preferido comer siempre en mi casa. No he visto con buenos ojos a esa casta intrigante culinaria de poderes, los huelo de lejos, son mafias que ansían detentar tan solo toda clase de poder que llegue a sus manos.

¿Qué queda de aquella amistad indestructible entre el Jefe de la Casa y su Infante Leandro Alfonso de Borbón?

Sabía que esa pregunta no podía faltar. Bien. Los borbones son expertos y solícitos en pedir los favores de rodillas en sus momentos de soledad, angustia, peligro, abandono o cuando son  olvidados  y destronados. Una vez que les colocas la corona sobre su vacía testa, esos favores se olvidan y  te los devuelven de espaldas con el desdén, la mentira, la ignominia y la infamia. No digamos nada de los borbones de la mano izquierda: los bastardos.  Ejemplos claros y evidentes e incontestables en la historia son los ocurridos a Tomas Becket, el Cid Campeador, Tomás Moro, Sabino Fernández Campo y como no con este antiguo Jefe de la Casa Real de un bastardo muy real llamado Leandro Alfonso Luis Pedro de Borbón Ruiz Austria.  Un bribón embustero ese borbón bastardo. En definitiva: ¡Que buen vasallo sería si hubiera tenido buen señor! ¿Verdad?

¿Volverá Liberto López de la Franca a la televisión deslumbrando a admiradores y adversarios, siendo el mentor de buen gusto, el personaje que a nadie deja indiferente y como se espera  de él, que ponga a muchos  en su lugar?

Dicen que un día que el Diablo andaba por la calle y se descargó una tremenda tormenta. No encontrando nada abierto para guarecerse, se metió sin pensarlo en la iglesia que tenía su puerta entornada, y dicen también que mientras el Diablo estuvo en la iglesia se porto bien. Yo haré como el Diablo, mientras esté retirado me portaré bien, en este periodo de Reorganización General.  Luego tendré mi tiempo oportuno para volver  y decir lo que por las ondas de la radio prorrumpía Encarna Sánchez: ¡Tembrar pedazo de sinverguezas!  Por lo tanto, como dice un viejo himno español: Volverán banderas victoriosas al paso alegre de la paz, o como dijo el Honorable Tarradellas: Ja sóc aquí. ! Hasta entones el Diablo está sentadito y portándose como todo un señor que soy!

¿Quiere dar un consejo a los jóvenes?

Sí, uno con total vigencia que dio Ortega y Gasset: Jóvenes, haced política, porque si no la hacéis se hará igual, y posiblemente en vuestra contra.

Y les aconsejo también que vuelen alto, muy alto, porque si vuelan bajo, los canallas tiran a matar. No olvidándose de vivir con honor y humildad.

PATRICK THOMPSOM. NUEVA YORK PRESS

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Entrevista en exclusivadigital.com

“Por el bien de la monarquía, hay que remover a todos los inútiles diplomáticos aduladores y políticos burócratas con nomina en Zarzuela”

Madrid  03.03.2013

 

Liberto López de la Franca, respetado y conocido popularmente por su aparición en algunos programas destacados de televisión, es historiador, humanista, escritor, y uno de los más reconocidos expertos sobre Alfonso XIII y su época. Conocedor minucioso de la historia de las dinastías y experto en Protocolo Real en todos sus órdenes. Su labor al frente de la jefatura de la Casa Borbón Austria ha sido reconocida en todos los ámbitos de la nobleza y la realeza. Tiene una firme reputación de hombre enteramente reformista y organizador soberbio e inesperado a todas luces. Impacta por su arrolladora personalidad y se identifica públicamente en como ejerce su magisterio, y muy especialmente en el desempeño de la autoridad en sus puestos de responsabilidad con tranquila -siempre- revestido de impavidez y glacial seguridad. Como administrador es un nato perfeccionista abrumadoramente metódico y rígido.  En la actualidad es Gran-Canciller Presidente del Real Instituto Alfonso XIII. Ante la convulsa situación que está pasando la monarquía en nuestro país en estos momentos, hemos querido acercarnos a Don Liberto López de la Franca para que como experto en la materia nos dé su opinión sobre este y otros asuntos monárquicos

¿Cómo se definiría ideológicamente Liberto López de la Franca? Mis ideas se basan en un espíritu liberal reformista y netamente justicialista. Idealista “excéntricamente” de centro. Me considero ciertamente monárquico constitucionalista y hombre de espíritu libre.

¿Se proclama usted monárquico en los tiempos que corren tan adversos contra la monarquía? Ser monárquico no se aprende ni se proclama. Se comprende y se siente. Por eso es convicción de fe. Es la fe popular de siglos en torno a una causa de esperanza que hoy falta en nuestra patria. Soy monárquico ahora más que nunca, por conciencia nacional, por procedencia popular, por convicción personal y apasionada fraternidad y gratitud a mi pueblo. Vivificado y actuante por el renacimiento de la libertad y la democracia de sus valores y la capacidad realizadora de conciliación nacional canalizada por Su Majestad el Rey Don Juan Carlos con ayuda inseparable de su pueblo.

Entiendo que es usted un convencido monárquico y defensor de la monarquía como sistema de estado. La monarquía debe ser siempre una institución, independiente, apolítica, neutral, transparente y honrada. Yo al igual que Salvador Dalí, soy declaradamente monárquico. No solo por la “GRACIA DE DIOS” –como él genialmente confesaba- si no también por la lógica del pensamiento del hombre libre y luchador ante la historia. Como el ácido desoxirribonucleico que es el alfa de todo lo existente, pues desde la primera molécula que Dios creó, hasta la última, que está creándose, todo se trasmite monárquicamente y genéticamente a través del ácido desoxirribonucleico. O sea, que la monarquía, no es una idea política, es la ética y sobre todo una metafísica. La cual está y estará muy por encima de cualquier política por muy limpia y justa que esta se autoproclame.

¿No cree usted que el sistema parlamentario monárquico actual sea en definitiva una república coronada? No ni mucho menos. Nuestra monarquía nada tiene que ver ni con el último reinado que fue fraudulentamente e ilegítimamente suspendido por coacciones a Don Alfonso XIII aquel 14 de abril de 1931. Ni con la monarquía que trató frenéticamente Don Juan III de restaurar en la entonces España de Franco desde 1941 hasta su renuncia a sus derechos dinásticos en 1977 en la España de su hijo. Nuestra actual monarquía inicialmente instaurada en 1975, siendo refrendada en 1978 y definitivamente consagrada en 1981, y asentada en 1992 en servicio único y permanente al pueblo español. Antes de disertar sobre este confuso tema, convendría definir con honestidad que es monarquía y que es república. Nos llevaría mucho tiempo para ello. La prueba incontestable es que todos los partidos políticos los más diversos y antagónicos caben dentro de una monarquía. Distinto es que ninguna monarquía o partidos pro monárquicos jamás caben dentro de ninguna república. La república siempre es sectaria, excluyente e inclemente hacia su adversaria de estado. La monarquía siempre es integradora por su esencia, es tolerante y generosamente respetuosa con las ideas conceptos, preceptos y partidos republicanos abrigándolas e incorporándolas en su propio sistema parlamentario.

Tras las adversas vicisitudes por las que está atravesando la Corona y muy especialmente el Rey Juan Carlos I ante sus errores y la imputación de su yerno. ¿Cree que debería abdicar a favor de su hijo el Príncipe Felipe para así no perjudicar ni a la Corona ni a su sucesor? Soy totalmente contrario a la abdicación fácil de un rey sitiado. A no ser que éste quede incapacitado físicamente o mentalmente para el desempeño de sus funciones. No creo sea ni el momento para ello, ni lo contemple Don Juan Carlos. Creo más lógico en una “abdicación progresiva y transicional” de sus altas funciones en el Príncipe heredero. A España estos golpes violentos de timón nunca le han favorecido a largo plazo. Respecto a los “errores reales” los contemplo de muy diversas formas. ¡Para mi Zarzuela es culpable! Es decir, el staff de Zarzuela debe ser removido de inmediato al completo. La silla que dejó vacía el general Sabino en su traumática salida en el año 1993 le ha venido demasiado grande a todos sus sucesores en la jefatura de la Casa del Rey. Desplazaron a un gran cirujano para colocar a bajos fontaneros. Han sido errores tras errores hilados por quienes estaban llamados a la prudencia y lealtad. Recordemos que, en 1931 precipitó la caída de Alfonso XIII el famoso “error Berenguer”, inmediato colaborador del monarca. Los actuales colaboradores del Rey Juan Carlos darán el golpe de gracia, si no de desgracia a la Corona. Una vez más los ciclos se repiten inaplazablemente en los errores de Almansa, Aza y ahora de Spottorno y sus serviles palaciegos de Zarzuela. Uno de los más grandes y vergonzosos “errores” es el propio señor García Revenga, y la torpe decisión de mantenerlo en su puesto.  Yo creo que Don Juan Carlos se ha olvidado por entero de los sabios y hábiles consejos que dio Don Miguel Maura al eventual sucesor de Alfonso XIII que ciñera en un futuro la Corona en España. Aquel gran muñidor de la II República española dejó muy bien escrito en su libro “Porque cayó Alfonso XIII” que el futuro rey no cometiera errores capitales que dejaran herida de muerte a la futura monarquía que aguardaba a España. La abdicación del Rey en definitiva, sería una capitulación a corto plazo de nuestra monarquía parlamentaria frente a una república a la espera.

Cree entonces que todos los hechos conocidos pueden hacer derribar al actual rey y hacer caer el sistema. ¡Mire el sistema monárquico no tiene errores, el error es el sistema en sí! Lógicamente nuestra Carta Magna está más que desfasada. La espada de Damocles debería haber estado sobre la Corona desde 1978 por bien de perdurar incólume fiel a sí misma la monarquía española. Pero se optó más por blindar a la figura del rey haciéndolo intocable, que revestir la figura del monarca o a su sucesor como “Padre de la nación, defensor de los garantes de los españoles y primer ciudadano de la patria”. Yo soy más partidario de actuar por bien de la corona, previniendo daños en una eficaz y solvente autocritica contra las equivocaciones dentro del ejercicio del poder tanto real como constitucional. Todos los “errores reales” deberían ser serenamente juzgados por el pueblo quien en su legitima soberanía juzgue absolverlo o deponerlo. Colocando libremente en la más alta magistratura de la Nación al candidato o sucesor más digno o idóneo entre los llamados a la sucesión. Es decir, un cambio de dinastía que es lo que más temen los borbones, y que sin duda los condenaría de por vida. Con ello se evitaría hipotecar o liquidar justa y legalmente a la corona como modelo de estado.

¿Qué orden de prioridades ha de tener un monárquico ante una situación como la que la monarquía española está atravesando, sin ser desleal ni al rey ni a la corona? Mi lealtad al Rey no es complaciente más bien diligente y leal a todas luces a su persona. Severamente crítica y a la vez protectora en justa medida, como ejercitaron honestamente el marqués de Mondéjar y el general Sabino. Más nunca tendría una aptitud cómplice de refugio y silenciar los “errores reales”, que ha sido el gran error adoptado por los zafios cortesanos de Zarzuela. Yo pasaría de facto de la defensa al ataque. Por bien de la monarquía y de España, hay que remover a todos los inútiles diplomáticos aduladores y políticos fontaneros necios burócratas con nomina en el Palacio de la Zarzuela. Es hora de la vuelta dentro del staff de Casa Real de los militares humanistas, que siempre estarán consagrados en espíritu autentico de servicio al pueblo y a España, los cuales hicieron posible que la monarquía se consolidara y se respetara a sí misma en el país. Mi conciencia me dice que por orden de prioridades tiene y debe de estar primero la institución que es la corona, secundariamente la figura del rey o de una reina. Por encima de ello siempre y principalmente está y estará mi patria amada que es España. Soy monárquico, sin ser nunca, ni cortesano, ni adulador al trono, ni sostenedor por la fuerza de un rey en el trono a cualquier precio, aun a sabiendas de sus “reales errores” para con su nación.

¿Qué consideración tiene usted del Príncipe Felipe? En pocas ocasiones he dado mi opinión sobre él a personas que lo han tratado más que yo. Curiosamente han quedado muy reflexivos al conocer mi opinión. Dos de ellos antagónicos como fueron mis amigos el general Sabino Fernández Campo y el escritor José Luis de Vilallonga. El Príncipe Felipe cuenta según muchos con una “buena preparación” académica, militar y de estado. En contrapunto, desde su infancia fue impedido a tener un contacto real con la sociedad de ese tiempo. Fue escolarizado en colegios privados y como niño, prácticamente se movió en élites muy distintas a la total mayoría de los niños de aquella época. He sido testigo presencial en varias ocasiones de su timidez y de su frialdad. Yo tengo a veces la impresión de que es un heredero sin funciones “reales”. Verdaderamente no se hace gran cosa para sacarle partido al Príncipe de Asturias. En sus viajes a las autonomías debería de establecer contactos más amplios que los habituales, blindados los mismos por la Casa Real, que siempre son los mismos: políticos de la comunidad, empresarios y periodistas locales o instituciones afines al poder de esas comarcas. El Príncipe debería de enterarse por sí mismo de lo que piensan los sindicalistas, los intelectuales –a veces marginados y relegados por los políticos caciques de algunas capitales y municipios- los historiadores, los jóvenes que trabajan para las ONG, instituciones incluso desafectas o que ignoran a la Corona. Si me apura usted un poco más, con las amas de casa y muy especialmente con los parados, los desahuciados y lacerados por esta crisis. Yo considero que hoy no es el tiempo para que Felipe de Borbón sea el espejo y reflejo de aquel libro llamado: “El manejo de los Príncipes”.

¿Qué juicio tiene respecto de la Princesa de Asturias Doña Leticia? En primer lugar, en mi pobre y humilde entender hasta lo que yo sé, Leticia Ortiz es la esposa del Príncipe de Asturias, no Princesa de Asturias, por mucho Real Decreto que pueda otorgarle el título prestado a dedo y gracia real, de Su Alteza Real. Lo mismo que Doña Sofía en verdad es la esposa del Rey de España. A ambas por deferencia y trastocada deformación de “títulos regios” bendecidos por cortesanos se le han otorgado títulos que no existen en el derecho histórico regio español. El Rey Juan Carlos fue proclamado ante las Cortes solamente él como Rey de España, y juró él solamente. Y en un futuro el Príncipe Felipe será tan solo el titular de la corona, siendo él únicamente proclamado -de igual manera a su padre si llega el caso- Rey de España. Y quien jurará como Rey será Felipe y no Leticia. En segundo lugar considero un matrimonio morganático a todas luces el habido entre el Príncipe y su esposa. Justo decir que si el Príncipe aduce en su defensa -como siempre hace-, que debe ser futuro rey por “derecho de sangre”, debe ser también fiel en ese “derecho dinástico” eligiendo como impone en su beneficio y privilegio las Leyes Históricas como esposa a cualquier joven entre las princesas existentes de sangre real en el mundo o panorama de exigua internacional monárquica. En definitiva Leticia Ortiz tiene en verdad la misma vigencia que la esposa de cualquier presidente de gobierno o república. La diferencia es que a sus esposos les separa tan solo la imposición histórica-dinástica y la de elección-plebiscitaria democrática universal. ¡Por lógica ante esta situación morganática no existe diferencia alguna entre Carla Bruni y Leticia Ortiz! Respecto a mi opinión sobre la esposa de Don Felipe, a mi juicio ni vence ni convence. Asistimos con Leticia Ortiz al principio del fin de la dinastía actual. La descomposición hipotecada de la institución se incoa con los matrimonios morganáticos de las Infantas con Marichalar y Urdangarín y culminado con el de Felipe de Borbón y Grecia con Leticia Ortiz Rocasolano.

Si cayera la monarquía y adviniera una república en términos legales y democráticos por plebiscito popular en España. ¿Cuál sería su aptitud o sentimiento? De total acatamiento al nuevo poder constituido traído o elegido libremente por el pueblo en su soberanía en referéndum. Por encima de lenguas regionales, por encima de autonomías, por encima de hechos diferenciales, por encima de separatismos o nacionalismos, por encima de monarquías o repúblicas, por encima de constituciones y partidos, por encima de derechas o izquierdas… debe estar, tiene que estar España…Sí España. Mi amor a España no consiente, al contrario, estima grotesca la alabanza de un pueblo así mismo tanto como la propia alabanza individual. Mi patriotismo sigue otros derroteros; antes que español, es humano. Honestamente creo que, por el nacimiento, la naturaleza no circunscribe un mundo para el nacido sino que complementa, discierne a los soldados de la vida el lugar donde han de luchar heroicamente por ella. Yo deseo, quiero y ansío trabajar por la causa del espíritu de libertad, justicia y grandeza de España, porque en ella vine a nacer; si en otra parte me encontrase aun en el doloroso trance de un exilio como toco vivir a personajes históricos como a Alfonso XIII, Indalecio Prieto, Alcalá Zamora, Azaña,  Marañón, Unamuno, Perón, y otros muchos… me esforzaría por esta humilde causa con igual fe y fervor sea España en un futuro monárquica o republicana. Porque en definitiva siempre nos quedará la patria eterna.

José Luis Márquez

1459153_948032108558637_2750644179747313193_nLiberto López de la Franca: “La disciplina no es vejar, ridiculizar e ironizar, por ello he chocado con Nacho Montes”

ENTREVISTA FORMULATV.COM

Finalizado ‘Las joyas de la corona’ y tras sonados enfrentamientos televisados con alguno de sus ex compañeros, el profesor y académico de oratoria, protocolo, humanidades e historia universal nos habla de su paso por el reality de Telecinco. 04 octubre 2010.El historiador escritor y humanista José Liberto López de la Franca y Gallego se ha encargado durante todo este verano de enseñar oratoria, protocolo, buenos modales humanidades e historia en la escuela de’Las joyas de la corona’. En la actualidad, es el Jefe de la Casa del polémico infante Real Leandro Alfonso de Borbón, personaje del que Telecinco prepara también una TV movie. El profesor se muestra satisfecho de su paso por el programa, aunque no comparte la dinámica que finalmente se ha llevado a cabo. “No me pareció bien eliminar cada semana a uno de los chavales porque interrumpíamos su formación”. Asegura estar dispuesto a seguir “formando joyas”, pero tiene muy claro que no repetiría la experiencia si no se dieran las condiciones para evitar enfrentamientos como los que se han dado en esta primera edición. “Debo de decir que no estoy muy ilusionado”. Critica además que “la sombra envidiosa de los profesores se unificó para que estuviera marginado”, consiguiendo así con su andadura televisiva y el trato injusto de sus compañeros del claustro de profesores, el respeto y cariño de la totalidad de la audiencia. Finalizado ya el reality show e iniciada ya la nueva temporada, FórmulaTV.com ha querido charlar con el ex profesor de ‘Las joyas de la corona’ para analizar su paso por el programa y conocer ahora sus impresiones sobre el formato. ¿Cómo valoras tu paso por ‘Las Joyas de la corona’, una vez finalizado el programa? Yo hubiera hecho otro tipo de programa. No me pareció bien eliminar cada semana a uno de los chavales porque interrumpíamos la formación que estábamos intentando inculcarle a cada uno de ellos. El proyecto de esa joya se quedaba a medias, y Lara que fue la última, salió más preparada que Pablo que fue el primer expulsado. El programa podía haberse mejorado, pienso que ha sido un meteorito mediático inconcluso. ¿Crees que se han completado todos los objetivos iniciales? No, porque me hubiera gustado incidir en algunas materias y haberles enseñado muchas más materias y conocimientos. Por falta de tiempo no ha podido ser. ¿Qué tal te has sentido enseñando normas de protocolo por televisión? Muy bien. Aunque no solo formé en protocolo si no en otras disciplinas destacadas.  El protocolo es algo glorioso pero también es cruel porque es la careta que se ponen muchas personas y la imposición de una dictadura para colocar a las personas, que realmente pueden valer o no valer, en el lugar que no les corresponde. Esto no es glamour, esto es una escuela de la elegancia y del humanismo pleno, cuyas enseñanzas nunca se han dado en televisión. Por todo ello me siento satisfecho al haber podido participar en este tipo de programa, aunque vacio en el trasfondo de la esencia de la imposición de la productora. ¿Qué tal te ha aportado personal y profesionalmente este trabajo? Muchísimo. He conocido el verdadero rostro de Carmen Lomana, a todos los profesionales de Zeppelin y todo el alumnado que ha conformado el programa. Me ha enriquecido muchísimo humanamente e intelectualmente, mucho más de lo que podía imaginar y, sin duda, ha sido el detonante, que ha hecho que pasara de ser una persona medianamente conocida como escritor y como Jefe de la Real Casa Borbón Austria a una persona mediática y salir en la televisión. Sabía a lo que me sometía y al duro reto que afrontaba.  Sabía que esta situación iba a suponer un antes y un después en mi vida. ¿Te gustaría volver a repetir la experiencia? Bueno, si volviera a repetir la experiencia seria de un modo distinto y sólo si se dieran las condiciones para evitar enfrentamientos y circunstancias que han hecho ciertas desavenencias provocadas a los alumnos. Actuaciones zafias del profesorado. Debo de decir que no estoy muy ilusionado en volver a repetir, más que nada por la situación que se me ha dado en momentos muy puntuales en el plató y provocadas por un “profesorado” poco ético. Sin embargo, formar joyas lo haría todas las veces que fuera necesario. En las últimas semanas hubo una gran tirantez con el resto de profesores, especialmente con Nacho Montes. ¿Cuál fue la verdadera razón? Bueno, la razón creo que es obvia para quienes hayan seguido el programa. El magisterio necesita militar en un humanismo de la pedagogía, no ser un “terrorista” de la enseñanza, un déspota y un tirano.  En el proceso de enseñanza, se requiere un respeto al alumnado que debe colocarse en un altar impoluto como ministro de la enseñanza en la cátedra de la sabiduría en el magisterio de la edad; si nosotros enseñamos buenas maneras debemos dar ejemplo de nuestras virtudes y dones. El afecto, el cariño, la confianza y la disciplina, son la base de la enseñanza, y la disciplina no es vejar, ridiculizar, menospreciar  e ironizar. Es hacerle ver por la naturaleza de la bondad lo que son todos los principios y valores de la vida. No hay que perder los papeles y por ello, no he estado de acuerdo con el modo de operar de “mis compañeros” del claustro del profesorado y muy esencialmente he chocado con esta persona. Habéis llegado a “atacaros” en diferentes programas de Telecinco ¿No es contradictorio esos ataques con los buenos modales? Posiblemente. No es mi táctica atacar, sino  hacer visible la injusticia, y a la ver defender  a los que no pueden hacerlo y defenderme  legítimamente  de cuanto sea un ataque ruin, miserable y zafio. Todo por una causa justa en aras de la defensa  de mis alumnos. Solo pretendía hacer visible la injusticia. Poner a una persona donde en su sitio y donde se merece, denunciar esas salidas de tono y comportamiento pueril, es lo menos que puede hacerse.  No deseamos  dentro de esa enseñanza a personas que siembren los contravalores,  y si para ello he de utilizar la palabra cargada de una verdad que parezca una enérgica “violencia para defender  la educación y la dignidad” de mi alumnado,  que sea en buena hora. Juan Domingo Perón dijo una vez: “!La violencia que mana del pueblo, no es violencia, es justicia!”. Parece que Nacho Montes la tomó contigo… Esto es importante. Nacho Montes y el resto de profesores se creían que por entrar a ‘Gran hermano’ o ser Miss Mundo pensaban ser mediáticos. Yo no era mediático, ni aspiro a serlo y yo estaba dispuesto a dar mucho juego, con algo llamado tolerancia, buen humor, elegancia y la ironía. Todos los alumnos se me acercaron y me dijeron tras las cámaras “Liberto, nos hemos dado cuenta de que te están marginando” y uno se da percibe de que el fallo no es tuyo, sino que la sombra envidiosa de los profesores se unificó para que yo estuviera apartado, sin llegar a conseguirlo. Era esa una buena señal y se trazaba un camino que el futuro, se verá la mano negra de este señor, como intentará maniobrar cobardemente para dañar mi imagen.  Hay una compensación: la gente me para, me pregunta, me saluda y me da ánimos sinceros. Yo nunca pedí estar en televisión, y si estoy es por un llamado de la misma, y también sé, irme a tiempo si fuera necesario, por decoro o por otras circunstancias de fuerza. Pero este señor algún día dará muestras de su verdadero rostro. No obstante no se puede infravalorar el poder intuitivo de la audiencia, y este señor ante la misma no tiene ni autoridad moral, ni crédito, creando rechazo  y siendo denostado abiertamente por los telespectadores. ¿Te parece justa ganadora Azahara? Sobre justicia no hay nada escrito. No era mi candidata. Los profesores no podemos responder de una formación determinada. Si ha ganado Azahara ha sido porque ha sido la más astuta. En el reino de los ciegos, el tuerto es el Rey. Azahara entró como una diplodocus de la ordinariez y ha salido como una chica un poco más refinada, dándolo todo por su hija tal y como dijo al principio del programa. Pero todo fue muy manipulado por la productora. ¿Crees que es la persona que realmente se merecía el título? No lo era. Mi candidato era Julián, pero cometió un gran error. Luego cambié mi elección por Pepe, pero no me parecía una persona trasparente y al final mi opción era clara: Jorge, él me parecía la mejor opción ultima. Tras el programa… ¿ahora qué? ¿Qué va a hacer Liberto tras ‘Las joyas de la corona’? Poco o nada espero de la televisión. Es un mundo muy plástico. Seguiré con mi trabajo, escribiendo, viajando, estando al servicio de Su Alteza Real el Infante de España, y si se da el caso pues cerrar una etapa al servicio del hijo del Rey Alfonso XIII.  Si vuelvo a la televisión no será para conversar en debates frívolos, sino será porque realmente tenga algo importante que decir. He comprado una serie de libros sobre los Borbones, otros sobre glamour, otros sobre protocolo y quiero seguir aprendiendo. ¡Debo de aprender tanto! Tengo algunas ofertas para trabajar en televisión y otros medios, pero mi cargo tiene prioridad ante todo y me condiciona. Se ha criticado al programa y se ha dicho que ha habido grandes favoritismos tanto por parte de profesores y, sobre todo, por parte de Carmen Lomana… Yo si he tenido algo, y es que he querido a todos por igual. He tenido un contacto con todos y no he pretendido tener más acierto con unos que con otros. En mi modo humilde de entender, a unos alumnos no se les pueden regalar cinturones por valor de 1.500 euros y a otros llevarlos al Jarama. ¡Quien compra el respeto, el cariño y el aprecio, merece el desprecio! Yo puedo llegar a entender la estructura del programa, pero como espectador no estoy de acuerdo que se le compense altamente a ciertos alumnos y a otros no. Desde ir a Ibiza y dar un paseo por Chueca hay un trecho. ¿No cree usted? ¿Qué es lo que más te ha llamado del programa? ¿Con qué te quedas y qué descartarías? Ha habido muchos momentos preciosos, uno de ellos fue cuando al “humilde profesor” se le dio una lección por parte de una alumna sobre la descripción de qué es ser una madre. Hay muchos momentos con los que me quedo. Situaciones que no me han gustado, son los momentos en los que oyes las ordinarieces, vulgaridades y barbaridades que decían estos chicos. ¡Pero eso es lógico, entra dentro del orden lógico de las cosas! Sin embargo, han aprendido a perdonarse y a saber ser ellos mismos desde un punto de vista mucho más respetuoso y humano. ¿Ha sido la experiencia tal y como al preveías en un primer momento? Bueno, cuando me llamaron para hacer este programa, dije que no sobre plano, sin embargo, insistieron muchísimo, asegurando que esto no iba a ser un ‘Gran hermano’ y que iba a haber seriedad. Cuando salgo a la calle las personas me saludan, quiere hacerse fotos… y eso sí que es algo que no me esperaba. Las chicas han sido las más requeridas a pararme por la calle, pasando algún que otro momento curioso y divertido. Me sobrecoge el respeto de los jóvenes a mi persona. Muchísimas son las peticiones de amistad que tengo en el Facebook y cada día me quedo sin habla al observar la pantalla del ordenador. ¿Cómo ves de modales a la gente de l a tele? ¿Sobra o falta educación? Me agrada edecir más que “gente” personas. Falta muchísima. Vivimos en la carencia y en la época de la cultura y la educación inexistente. Falta pensamiento y la culpa es sin duda del abandono de las personas. Hay mucho miedo e incultura por muchos frentes y el mundo de la televisión es en gran parte un espejo de él mismo. Estamos frente a una dictadura de la relatividad. ¡Todo se relativiza! ¿Algún ejemplo? Nada más pongas la televisión en cierta cadena y a determinadas horas. Quien viva en igualdad y honestamente, estará conforme en la vida, en la tele no se vive de esa forma y se hace un daño irreparable constante y continuo a muchas personas. Utilizar la tele para ello es denigrante y zafio. ¿Y Liberto? ¿Cómo es Liberto? Es una persona afable, con una permanente lucha por ser el mejor. No tolera la hipocresía y la falsedad, es amante de la cultura, y súbdito del respeto. Siempre estoy intentado superarme y mi ilusión es no triunfar en el sentido de ganar dinero, porque el triunfo es mirar atrás en un momento y ver que has sembrado cosas. El triunfo es que digan tu nombre y se dibuje una sonrisa en la cara de la persona. Yo me he hecho a mí mismo, y todo lo que le debo a la vida son producto de mis padres; su humildad, su cariño y apoyo han hecho que esté donde esté. Liberto es una persona cercana y afectiva que desconecta con el sexo, viajando y leyendo. Es una persona normal con defectos como todo el mundo. El triunfo como diría mi amiga Encarna Sánchez es un pasaporte a la nada. Y por curiosidad… ¿Escuchar Camela es glamouroso? No, eso es atentar contra la dignidad directa del mal gusto. Camela y los que siguen a Camela hacen más daño que Stalin a una democracia. ¿Se puede ser glamouroso sin tener dinero? Por supuesto. Escoges a una chica del extrarradio, la vistes con cuatro trapos y puede perfectamente ser tan glamourosa como una princesa Barberini.  Como también puedes elegir a cualquier señora del barrio de Salamanca y verla vestida horriblemente con cara de pija malfollada. Recordemos que existen las pijas son — untadas en pasta nada más.  El glamour no retiene ni consigue con dinero, es algo natural con la esencia . No por ser hija de una duquesa, tiene que ser glamourosa. ¿Cuántas duquesas hemos visto ser verdaderos esperpentos? El glamour y la elegancia, son valores en alza revestidos de la cultura, madurez, la ilusión, la esperanza, la simpatía, la educación. No es algo que se pueda comprar con dinero en Gucci, Lois Vuitton o Cartier.

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Entrevista Revista ON

José Liberto López de  la Franca

“Desconecto con el sexo, la oratoria y al escribir”

EL HISTORIADOR, TERTULIANO Y EXPERTO EN PROTOCOLO JOSÉ LIBERTO LÓPEZ DE LA FRANCA, ES UNO DE ESOS PERSONAJES QUE NO DEJAN A NADIE INDIFERENTE, AUNQUE SOLO SEA POR LOS GIROS QUEDA PARA GANARSE LA VIDA. DE JEFE DELA CASA DE SU ALTEZA REAL EL INFANTE DE ESPAÑA DON LEANDRO ALFONSO DE BORBÓN A CONCURSANTE DEL REALITY ‘ACORRALADOS’ DE TELECINCO, PASANDO POR POLEMISTA EN EL PROGRAMA ‘SÁLVAME DE LUXE’, O EMBLEMATICO PROFESOR DE “LAS JOYAS DE LA CORONA” QUERIDO, ADMIRADO Y MUY RESPETADO  POR LOS JOVENES.

Es un personaje peculiar, excesivo y con un enorme recorrido. Lo que nadie le puede negar es originalidad en un discurso francamente barroco y allí por donde pasa queda impresa su elegancia, no dejando indiferente a nadie. La televisión ha contribuido a lanzarlo a la popularidad, cosa que no le disgusta en absoluto ni tampoco alardear le gusta de ello, es un ejemplo a seguir de la “rara accesibilidad de la fama” circunstancia con la que nos chocamos los periodistas a la hora de entrevistar a un personaje público.

El público le conoció a raíz de su paso como excepcional profesor del programa “Las Joyas de la Corona” de Telecinco, donde enseñaba humanidades, historia, biografía, oratoria y protocolo a los chicos ¿volvería a repetirá aquella experiencia?

Claro que sí. Mis conocimientos están y estarán siempre al servicio pleno del noble magisterio de la enseñanza en todas sus disciplinas. De aquel programa quedan como ejemplo humilde mis clases, que tanto llegaron al corazón de la audiencia y que se mantienen hoy en la memoria de muchísimas personas con un elocuente respeto y admiración. Otra cosa muy distinta es que Liberto comparta claustro nuevamente con aquellos profesores, que fueron en esencia la arrogancia, la ampulosidad y el despotismo  y muchos de los contravalores que hacen al ser humano cuanto menos miserable y cobarde.

¿Y la experiencia en Acorralados?

Sobrecogedor y enriquecedor aquel acorralamiento, pues como hombre de vida interior que soy, trato de hacerme sencillo enemigo de vanidades y vivo enamorado de la soledad sonora. Escuché en aquel confinamiento hablar al bosque con el viento. Allí nació un vínculo indestructible entre Dios y Liberto. En Asturias despertó en Liberto un equilibrio práctico, humanista y verdaderamente eficaz que hace hoy día de mí un hombre más seguro de mi mismo, más generoso y agradecido en todo. En definitiva, estaba a solas con mi pensamiento, mis sentimientos y mi amor libre. Privado totalmente de libertad, verdaderamente fui más libre que nunca.

Es usted un hombre con muchos estudios: historiador, académico, biógrafo, escritor, ensayista, humanista, experto en protocolo y diplomado en grafología, entre otros. ¿Ha tenido tiempo para el ocio o se ha pasado toda la juventud entre cuatro paredes?

¡Nooo! He sabido repartir y dar tiempo a mi  propio tiempo. La vida son etapas y creo que he dedicado al estudio, la lectura, al ensayo, a la investigación y a otros campos el tiempo justo y necesario. Naturalmente que he sido y soy una persona joven y en consecuencia hay que dedicarle el tiempo en la medida de las posi-

bilidades. He aprendido mucho escuchando y valorando todo lo que me rodeaba. He tratado de leer en las artes, las letras, en los humanos, en las piedras,  la razón de nuestra existencia. Por otro lado están las capacidades individuales de cada persona, y en mi caso concreto me han sido muy favorables estas dotes siempre, tanto en el estudio como en el ocio.

¿Cómo era José Liberto de niño?

Muy despierto, tranquilo, un niño que vivió una infancia preciosa, cuajada de paz y de felicidad plena. Le doy gracias a

Dios por haber tenido unos padres maravillosos que me han dado todo, especialmente mi madre. De ella aprendí las primeras lecciones de virtudes humanas que hicieron de mí el niño hombre que soy ahora.

¿Cómo es un día en su vida?

Me levanto temprano y desayuno mientras leo la prensa digital. Según el orden de mi agenda elijo la ropa y complementos mientras termino mi aseo personal, que es algo riguroso y metódico. Camino

del despacho mi secretario particular me pone al día de lo que hay que hacer y cuáles son  los trabajos, intervenciones y proyectos a afrontar. Trato de sacar varias horas para atender a ciudadanos de la calle y escuchar sus necesidades y problemas.

Oficialmente mi jornada termina al caer la tarde, donde me encierro en mi despacho media hora, desconectando los teléfonos y meditando con mis ojos entre abiertos como aconseja en sus 7 Reglas Paracelso, más concretamente en 5ª de esas reglas.

Hablando de modales, ¿cómo andamos en España de educación cívica?

Se nos van más las formas por las fuerzas. Se ignora mucho más de lo que se conoce, pero hay algo importante que he detectado en todo este asunto: muchísima arrogancia. Hay una dictadura impla-cable de la relatividad. ¡Todo se relativiza! La ley imperante es todo vale. Son pocos los que hoy tienen la capacidad de ir contracorriente y el poseer raro de talento captar lo que muchos no llegan a captar como lo tiene Julio Anguita. La elegancia, la educación, el glamour, viven sus horas más bajas. Parece que hoy las marcas hacen estragos y  elevan a las personas con poder adquisitivo, condenándolas implacablemente a la muerta elegancia, la educación antipática y el glamour en descomposición.  La esencia, en definitiva, es lo trascendente del ser humano, donde la base de esa esencia hace fulgir a la respetabilidad y la elegancia, revestidas por la simpatía y la educación que han de brotar por los

poros de cualquier individuo cuando su esencia lo impregna todo, sin necesidad ni de marcas ni de modas.

¿Cómo ha encajado usted la fama o ser famoso?

¡La fama! ¿Qué es la fama? No conozco a esa señora. No, no, no …la fama es un pasaporte a la nada. Yo no soy famoso ni lo he deseado nunca, ni lo quiero. ¡Aborrezco a esa señora!

Quienes lo conocen de cerca desde años incluso antes de ser usted famoso, que la “fama” no le ha cambiado ni un ápice su trato con ellos. ¿Que hay de cierto en ello?

Bueno… yo antes,  durante y despues sigo siendo el mismo. Mi conducta es invariable, y mi “secreto” es la naturalidad, mi tonica el buen humor y mi divisa la lealtad. Pero… hay dos clases de lealtades: la que nace del corazón que es la que más vale y la que son leales cuando no les conviene ser desleales, esto es un pensamiento del Presidente justicialista Juan Domingo Perón. En este caso hay que ser leal consigo mismo.

¿Cual es su secreto para este dificil equilio y evitar que la fama se le suba a la cabeza?

Llevar a rajatabla las siete reglas de paracelso, muy especialmente la 4ª y la 2ª y complementarlo estas reglas con la Desiderata de Max Ehrmann. !No se lodiga usted a nadie!

Ahora que estamos metidos todos en una profunda crisis, ¿se puede ser glamouroso sin tener dinero?

Los hombres y las mujeres más glamourosos que he conocido en mi vida estaban coronados del glorioso laurel de la pobreza y de la humildad… ¿Acaso mi gran maestro Eduardo Matos no es ejemplo vivo de ello, así como Jorge Luis Borges, Josep Plá, Vilallonga, Sir George Thomas, Burguiba, Sabino Fernández Campo, el General Perón, etc? ¡El don supremo del ser humano es la bondad y en ella radica la elegancia! Yo, por ejemplo, debo a Dios el don de ser pobre. En la pobreza y en la humildad comienza el gran camino de la elegancia. No lo olvide usted.

Ir, por ejemplo, a comer con usted tiene que ser todo un suplicio, ¿no?

Bueno eso depende de quién, dónde y de qué manera. Es decir, comer conmigo en casa es una situación muy distinta en la que vigilo hasta la más mínima falta en pro de la elegancia, educación y saber estar. No hay peor cosa que dejarse abandonar uno mis-

Mo, eso se llama contra elegancia y enemigo de sí mismo.  Si vamos en plan amigos a un restaurante, bajo la guardia y hago de tripas corazón por “razón de estado de la amistad”  y del momento, haciendo la vista gorda. Ahora, si estamos en  un acto académico o institucional y veo un desacato a plena luz dentro y fuera del protocolo en la mesa, o una falta por desconocimiento, se lo hago saber al afectado discretamente, con mucho sentido del humor y del tacto relatando alguna anécdota real, haciéndole caer en su propio error o ignorancia. ¡Por Dios nadie nace enseñado de buenos modales!

¿Le parece bien que se esté perdiendo el tratamiento de usted?

Me parece muy mal. Yo trato a todo el mundo de usted. Pero el alto y bajo precio que estamos pagando por la arrogancia y el abuso de confianza es inaudito. Creo que el tratamiento de usted es cuanto menos digno y decoroso. A mi parecer mantiene a cada uno en un lugar preeminente. Yo, por ejemplo, he tratado y trato hoy de usted a un antiguo profesor, jefe de museos, grande y buen amigo mío. ¡Y lo seguiré haciendo! Un ejemplo claro fue lo ocurrido con Su Alteza Real el Infante de España, el cual me pidió lo tuteara desde el primer día en privado repetidas veces, a lo que contestaba una y otra vez con sorna, solemnidad y respeto diciéndole; “Vuestra Alteza me pide lo imposible, que iguale por lo bajo un tratamiento que ni por estatus, dignidad y edad voy a permitir ni tolerar”. Ahora no lo trataría con sus títulos, pediría más bien lo llevaran a las Tullerías, y allí le prepararía una feliz estancia como a su antecesor Luis XVI y de trasfondo una afilada guillotina emulando a mi admirado Robespierre –risas-.

¿La última vez que perdió los papeles?

Cuando alguien quiere mentirme o utilizarme en su beneficio trato de hacerle ver su gran error, para con él en definitiva.

Recuerdo, así de pronto, que estando accidentado en febrero de este año un alto directivo de La Fabrica de la Tele me requerían para mi asistencia inmediata en un Sálvame Deluxe. No había para

ellos un mínimo de comprensión humana hacia mi persona, más aun cuando me encontraba casi en la puerta de la UCI.

En aquel instante me di cuenta de que lo eran capaces. Al Marqués de Fontanar, -mi secretario en el Real Instituto y representante-, le grité fuertemente  -como nunca lo hice- a través del teléfono:  un “no más abrasar el alma en sol que apagarse puede, no más servir a señores que en gusanos se convierten”.

Fue jefe de la Real Casa del Infante de España, Don Leandro Alfonso de Borbón, ¿cómo recuerda esa época?

Fue importante, irrepetible y trascendental para mi vida de espíritu permanente de servicio a España. Mi prioridad era ayudar a canalizar y resolver problemas a muchísimos ciudadanos y ciudadanas cuando la crisis ya empezaba a asomar su cabeza. Pero ante todo la recordaré con muchísimo sacrificio personal hacia una labor encomendada, a la que traté de ser fiel en todos los órdenes, con un vínculo de unión entre aquel cargo que ejercí y el pueblo humilde que me requería en momentos tan duros y difíciles.

¿Qué queda de aquello Don Liberto?

¡Pues una labor inconmensurable! La cual nada ni nadie borrarán ni la destruirán jamás. Yo nunca pensé al hacer cotidianamente esa labor que nadie me rendiría en el futuro un homenaje por ello. Pero si sé que en el corazón de cada uno de los españoles o de un número muy elevado de españoles, habrá un reconocimiento, una gratitud y un amor, y un respeto hacia un hombre, que se dejó la juventud, no para trabajar, si no haciendo una labor social comprometida por ayudar a su país.

A finales de 2010 presentó sus renuncias, tanto a la Jefatura de la Casa como a la Presidencia del Consejo Privado, ¿por qué?

Fueron dos renuncias firmadas personalmente libres y voluntarias, después de los acontecimientos advenidos y vividos

a triste noche del 23 de noviembre. No concebía más lealtad que la de la Constitución de esa Real Casa, la del Rey y la de España por encima de todo. Cualquier imposición emanada, o giro de timón, o autogolpe de Estado interior de esa institución, era para mí una afrenta. No podía ni debía tolerar, ni respaldar en modo alguno, acciones que por fuerza interna dañaran mi cargo o la institución. Traté de mantener fiel a sus fines siempre a la Real Casa. Desde que tuve noticia de que los golpistas querían imponer por la fuerza una Real Casa fuera de toda lógica de sus fines, previos intentos de manipularme, suplantarme y en caso más extremo desplazarme, le hice frente con la legalidad vigente. Me mantuve en el cargo hasta que la situación llegó a ser insostenible. Desde el 23- N al 8 de diciembre resistí en el cargo dieciséis largos días, librando una guerra interna que jamás olvidaré. Mi salida fue digna y a la vez inesperada.

¿Se considera usted monárquico o juancarlista?

¡Ni una cosa ni otra! Entre puta y putañero diría yo –risas- . Me considero monárquico constitucionalista. Es mi convicción que la monarquía es una institución independiente, apolítica y neutral. Mire yo creo honrosamente, que ser monárquico no se aprende ni se proclama; se comprende y se siente. Por eso es convicción de fe. Soy monárquico ahora más que nunca, por conciencia nacional, por procedencia popular y convicción personal y apasionada fraternidad y gratitud a mi pueblo.

¿Cree que la solución del caso Urdangarín pasa por el divorcio?

Creo que la solución está en manos de la justicia. Es un tema delicado, que sin duda, de haber estado al frente de la Casa de S.M. el Rey un hombre como el general Sabino, jamás hubiera ocurrido, pues conociendo como conocía al antiguo Jefe de la Casa del Rey hubiera cortado de raíz cualquier conato de corrupción o descomposición en la Familia Real. Sabino era de una lealtad no complaciente junto al Rey, la mano que cuidaba del trono. Pero vamos yocomo solución efectiva apostaría por que el Juez Castro  los divorciaran a ambos de la libertad. Y fueran juntitos a la cárcel, con el agravante de de ser quienes son, es decir con doble pena a la que le puede condenarse por lo mismo a un ciudadano de a pié. ¿No le parece a usted?

Ha publicado varios libros, uno de ellos

Alfonso XIII, visto por su hijo, ¿tiene intención de seguir escribiendo?

Hay tres cosas con las que desconecto totalmente de todo. Una es el sexo, otra la oratoria y otra escribir. Estoy preparando varios libros, El club de mis amigos muertos, una obra sobre personajes que he conocido, humanamente. Mi vida entre los Borbones (Historia de un lazarillo ciego), que dará mucho que hablar y El gran libro de la elegancia (Breviario de Ciudadanía), un “ladrillo”  que trataré sea útil y con el cual pretendo que marque un antes y un después en todo el sentido de la estética humana

PERSONAL

Edad: “38 años, ¿creo?”

Lugar de nacimiento: “Ciudad Real capital”.

Estado civil: “!Eso a quien coño le importa!”.

Signo zodiacal: “No creo en la (horroscopia)”. Pero soy Gémini y no como se dice erróneamente Géminis.”

Carrera profesional: López de la Franca es historiador, experto en protocolo y diplomado en Grafología, entre otros estudios. Referente a sus trabajos ha sido Jefe de la Casa de Su Alteza Real el Infante de España Don Leandro Alfonso de

Borbón Ruíz Austria y Presidente de su Consejo Privado, Gran Canciller- Presidente del Real Instituto de Estudios Históricos Políticos de Ciencias y Artes Alfonso XIII, académico de varias Academias e Institutos, comisario de exposiciones, conferenciante, profesor y más tarde concursante en realitys show televisivos y tertuliano en diferentes programas de televisión y radio. Además ha publicado varias biografías.

Proyectos futuros: Se encuentra preparando varios libros: El club de mis amigos muertos, una obra sobre personajes y amigos  que ha conocido y ya han fallecido,

Mi vida entre los Borbones (Historia de un lazarillo ciego) y El gran libro de la elegancia (Breviario de Ciudadanía), del que dice que “marcará un antes y un después en todo el sentido de la estética humana”.

Una virtud: “La paciencia”.

Un defecto: “La desconfianza”.

Un vicio: “El sexo bien hecho”.

Una afición: “La esgrima”.

Un deporte: “El futbol americano que yo practico”.

Que valora de las gente: “De las personas la bondad”.

Un libro: “Ilustrísimos Señores”.

Una película: “La guerra de las galaxias, de George Lucas”.

Una comida: “Las que hacía mi madre”.

Una bebida: “Cardhu de 12 años”.

Un lugar para vivir: “Roma”.

¿Cómo duerme?: “Desnudo”.

Una prenda o complemento fetiche ¿slip o bóxer?: “Los dos y de la marca Emporio

Armani”

¿Qué es lo más delirante que te ha hecho un fans de usted?: “Imitarme en mi modo de vestir y ser, incluida mi caligrafía”.

¿Con que personaje público le divertiría que te inventaran un romance e las revistas del corazón?:  “! Me han inventado tantos! Los últimos con un futbolista y con un torero! Y ni uno ni otro, no dan nunca en el clavo”.

¿Se liga más cuando uno ejerce de caballero…?: “Es mas más poderosa la fuerza de la atracción cuando uno es caballero”.

¿Son los photocalls y los eventos un peaje tan incomodo que tienes que pagar como se dice vox pópuli?: “Ufff… me escapo de casi todos y entro y salgo por la puerta de atrás. Me parecen tan deleznables odiosos como necesarios. Yo me trato de hacerme invisible”.

¿Qué piropo no sabes si tomártelo como un cumplido o como un insulto? Con mi trasero.

Su parte del cuerpo que más le gusta: “Mis ojos y mi cara”.

¿Lo último que hace antes de meterme en la cama?: “Hacer el amor”.

¿Y lo primero antes de levantarse de la cama?: “Me lo hacen, el amor quiero decir…”

Carlos Resa